Mefistófeles ya no visita Ceuta

Es un tópico decir que, cuando un medio de comunicación cierra, la pluralidad, componente esencial de la Democracia, se resiente. En este mundo que va camino de ser un poco más 2.0, creo que es justo decir que cuando un blog echa la persiana, esa misma pluralidad también pierde.

En Ceuta la situación de la libertad informativa es deplorable. Casi todos los medios están bajo el paraguas de la Ciudad Autónoma en forma de publicidad institucional. Casi no hay voces críticas y la competencia muchas veces se limita a un lamentable concurso para ver quien es alaba mejor y durante más tiempo a quienes detentan el poder.

Los blogueros ceutíes somos pocos, pero en una ciudad donde todos nos conocemos, tener un blog y que ese blog sea crítico tiene implicaciones que pueda que en otro lugar no sean siquiera tenidas en cuenta.

El pasado 26 el autor del blog Mefistófeles visita Ceuta… ó la güeb no financiada con fondos FEDER anunció que dejaría de actualizar la bitácora. Este blog, en poco más de un año de existencia, ha animado la apagadísima política ceutí con las denuncias de las tropelías que suceden en esta satrapía norteafricana, con sus montajes fotográficos y los apelativos que ha ido poniendo a los personajes y personajillos de la política local han sido adoptados, en sustitución de sus nombres, por su nada desdeñable cantidad de lectores.

Me dio pena leer la entrada de despedida, tanto por la ilusión que el autor sé que le ha puesto al blog, como el desahogo que suponía para muchos que casi no encontramos ámbito donde poder salir de la obligatoria normalidad. En el fondo espero, deseo y creo saber que Mefistófeles, algún día, volverá a visitar Ceuta.

La normalidad provoca paro

Cuadro K
Hannah Arendt dividía la existencia humana en tres dimensiones. La primera de ella y de la que muchos seres humanos nunca lograrán salir es la del “animal laborans”, que es la forma de vivir de las personas que se conforman con la mera reproductividad humana, con reproducir el ciclo vital tan y como hacen los animales.

La traducción cotidiana de ese concepto filosófico es eso que escuchamos muchas veces de que hay que vivir la vida, no complicarse con nada y muchos menos en las cuestiones de intereses generales. En definitiva es la lamentable base ideológica del “Vivismo” que padecemos.

El “Vivismo” quiere una sociedad adormecida donde el objetivo vital no sea ni las mejores de las condiciones de vida, ni el futuro de nuestra ciudad ni mucho menos de lo que espere a nuestros hijos. El “Vivismo” es la ideología del momento, que mantiene que la culminación de la existencia es una cerveza o varias mientras se comentan los fichajes del Madrid (ser del Barça es sospechoso).

El “Vivismo” quiere una sociedad de personas normales, que en terminología arendtiana no sería otra cosa que una manada de “animales laborantes”. Ese modelo de sociedad, además de ser poco humano, es un desastre para la economía local y para el espíritu emprendedor.

El otro día, mientras navegaba por el periódico regional “La Verdad de Murcia” para comprobar el impacto que en esa comunidad había tenido la gloriosa visita de Ramón María Valcárcel a nuestra ciudad (no mereció nada más que un breve para rellenar un esquina de una página perdida), me encontré con una jugosa entrevista al pensador murciano Antonio Campillo, miembro del Foro Ciudadano de Murcia, que insistía en algo que constituye uno de los principales descubrimientos sociológicos: la relación entre liberalismo social y crecimiento económico.

Las regiones más liberales en su forma de ser y en sus costumbres, las que no imponen un modelo uniforme de vida personal, crean una situación adecuada para que las personas con más potencial desarrollen sus capacidades, sin necesidad de semeterse a los dictados de la normalidad de los “animales laborantes”. Esto es perfectamente lógico, porque la creatividad, la innovación y la imaginación requieren una sociedad abierta y no una sociedad cerrada, restrictiva y castradora. Lo que está sucediendo en nuestra tierra es lo que Nietzsche denominaba el imperio de la “moral de los esclavos”.

A nivel nacional tenemos el lamentable fenómeno de la “fuga de cerebros”, pero en muchas regiones españolas también tenemos un fenómeno de emigración no ya de los trabajadores menos cualificados, sino de los más cualificados, de los más preparados para mejorar el tejido económico y social, porque se sienten ahogados en una sociedad que adora el becerro dorado de la reproductibilidad vital.

La economía necesita de ideas nuevas, de ideas rompedoras, pero esas ideas no nacen de la nada, sino de personas que las crean en sus cerebros, que se las viven y se inspiran en el medio que les rodea. Una sociedad como la vivista que únicamente aspira a la normalidad, a la reproductibilidad, invita a los rompedores, a los creativos y a los innovadores a marcharse a sitios donde no sean vistos como anormales, raros y parias. Allí crearán riqueza y empleo. Mientras tanto aquí a esperar el siguiente subsidio.

Publicado en El Faro de Ceuta.

¡Qué cultos y profundos éramos cuando no existía la cosa ésta de Internet!

http
Internet es algo malísimo. Es el imperio de lo insustancial, de lo fragmentario, de lo superficial sobre el conocimiento en profundidad. Éstas son las tesis de una entrevista en “Público” el pasado miércoles.

Hay algunas cosas que considero correctas (ser selectivo y buscar la calidad lleva a restringir), pero no lo estoy con la tesis general de que Internet sea el actual enemigo del análisis y del pensamiento profundo.

No estoy de acuerdo porque recuerdo el tiempo en el que los que ahora somos usuarios no podíamos ni imaginar Internet. No recuerdo yo que entonces las noticias fueran más rigurosas en todos los planos, ni que en los bares se analizase con datos estadísticos la situación económica en Oceanía, ni que se leyese más que ahora.

La profundidad, cuya desaparición culpa la entrevista a Internet, no ha desaparecido, porque nunca ha estado presente. Ese tipo de análisis y de conocimiento siempre ha estado reservado a un grupo restringido de personas. Lo único que hace Internet es posibilitar, a los que quieran, acceder a esos cerrados círculos o a algunas de sus producciones.

Judicatura y Marbella

Las responsabilidades políticas a los políticos, valga la redundancia, fueron exigidas pero nunca cobradas por el despropósito que fue lo acaecido en el Ayuntamiento de Marbella a lo largo de demasiados años. La mera posibilidad de exigírselas a los ciudadanos ni se planteó. ¿Y los jueces?

Los juzgados marbellíes estuvieron siempre rodeados por escándalos: desde la inhabilitación de una magistrada al suicidio de un funcionario de Justicia. Más grave aún fue la no concesión de medidas cautelares por parte del TSJA en los recursos que se presentaban por las licencias contra el ordenamiento.

La denegación de las medidas cautelares daba hasta una pátina de legalidad a las aberraciones que se estaban dando en Marbella, ya que implicaban tanto la consideración de que “prima facie” el recurso no tenía apariencia de buen derecho y que no se perdía el objeto y fin del recurso, lo cual en una cuestión urbanística es delirante.

El resultados es que esas licencias, que ahora son objeto de instrucciones penales e incluso de condenas, no fueron en su momento merecedoras de medidas cautelares en un procedimiento contencioso-administrativo. Sorprendente.

La campaña del “no” irlandés

Banderas UE Irlanda
Los irlandeses van a votar por segunda vez la ratificación o no del Tratado de Lisboa. No es la primera ocasión en la que un país vuelve a votar tras rechazar en un referendum un Tratado comunitario (Dinamarca lo hizo).

La campaña del “no” en Irlanda es de lo más “simpática” y se basa, por lo que he podido leer, en las siguientes ideas:

1) Si se ratifica Lisboa piensan que los incentivos fiscales que Irlanda da a muchas empresas estadounidenses sean imposibles. La cuestión es que éstas ya están bajo investigación por parte de la Comisión Europea que olisquea la existencia de un paraíso fiscal gaélico.

2) Aumento de la inmigración. Confunden inmigración con “libre circulación de trabajadores”, pero cuando uno está haciendo demagogia los matices legales no vienen al caso.

3) Irlanda se puede seguir beneficiando de lo positivo para ella de la pertenencia a la UE, sin asumir lo que consideran los males del Tratado de Lisboa, ya que nadie les puede obligar a otros tratados que los hasta ahora ratificados. La Unión Europea, aunque no sea muy popular, es una Organización Internacional y aquí se nota.

El “bi-equipismo” lleva a la quiebra al resto

Balón
Hace mucho tiempo que no hablo de fútbol, pero como ayer vi completo el partido entre el Racing y el Barcelona, cosa que no me suele suceder muy a menudo, me voy a lanzar.

Durante todo el partido tuve la sensación de que el partido era superfluo. Se sabía que el Barcelona iba a ganar y la cuestión estaba en cuanto tiempo el Racing iba a ser capaz de aguantarle.

Y es que los partidos en la Liga Española duran poco. El Barcelona los intenta ventilar en el primer tiempo y el Madrid en los últimos minutos. La cuestión no es el Racing, sino casi todos los equipos, pues el fútbol español se está convirtiendo en unos entrenamientos con árbitro y espectadores que pagan para dos equipos.

Nunca ha sido más claro que hay dos ligas, e incluso tres. La mayoría de los partidos de fútbol son infumables y nada apetecibles para verlos sin la pasión de seguir a uno de los dos contendientes. No hay competición por el título salvo para dos equipos. La liga española se parece cada día más a la escocesa, donde ganan o Rangers o Celtic.

Sé que estos no importa a casi nadie porque la mayoría se conforma con un continuo duelo entre Madrid y Barcelona, pero no se puede alardear de tener la “mejor liga del mundo” (creo que es la inglesa) cuando todos los equipos menos dos no sueñan con aspirar al título sino que se conforman con algo tan etéreo como es “hacer una buena temporada”.

El fútbol es esencialmente un negocio, pero mirando las tremendas deudas, los costes disparados en los clubes y la situación cercana a la quiebra de muchas SAD parece que es un negocio pésimamente gestionado. Ellos sabrán si este modelo es económicamente viable, eso sí, lo que espero es que no vuelva a haber un plan de rescate para el fútbol.

El Probabilismo político del PP

La Segunda Escolástica es posiblemente una de las mayores aportaciones españolas a la Historia de la Filosofía. Su pensamiento moral era enormemente amplio, yendo desde aspectos tradicionales hasta cuestiones de ética social. Pero posiblemente la teoría moral de la Segunda Escolástica alcanzó su punto más álgido con el debate sobre el Probabilismo.

El Probabilismo mantenía que ante una elección moral era correcto elegir una de las posibilidades, siempre que presentase un mínimo de probabilidades de ser buena y no de conllevar consecuencias negativas. Con esta doctrina el Probabilismo dejaba abierta la puerta a todo tipo de laxitud moral, ya que la previsión de una mínima probabilidad de bondad es pedir bien poco para una elección moral y, además, es sumamente subjetiva.

El comportamiento del PP en el tema del Transfuguismo se ha recordado este episodio, casi olvidado, de la Historia de la Filosofía. El PP condena el Transfuguismo como un mal en la política española, considera que debe haber excepciones y las aplica.

Para el PP no hay Transfuguismo si se presenta una mínima posibilidad, a sus ojos, de que no lo haya. De esta forma consiguen justificar todas las mociones de censura a mano de tránsfugas siempre que perjudiquen al PSOE, porque “como todo el mundo sabe” (muletilla que les pirra) el PSOE sí pacta con tránsfugas y ellos no.

Tienen una habilidad encomiable para excepcionar cada uno de los casos. Se agarran a algo que a ellos les parece relevante y eso no es Transfuguismo. De hecho el caso de la moción de censura de Benidorm, protagonizada por Zaplana y apoyada por una edil tránsfuga del PSOE, no tiene importancia porque era antes del “Pacto”, como si solamente hubiera habido Transfuguismo después del “Pacto”.