MECD, MEC, MEPSYD y ME

Guilio Andreotti fue siete veces Presidente del Consejo de Ministros, ocho veces ministro de Defensa, cinco veces ministro de Asuntos Exteriores, tres veces ministro de Participaciones Estatales, dos veces ministro de Hacienda, dos veces ministro de Presupuestos (“Bilancio”), dos veces ministro de Industria, una vez ministro del Tesoro, una vez ministro del Interior y una vez ministro de Política Comunitaria.

Tiro del curriculum de Andreotti para darle sentido a una frase suya que leí hace tiempo en una entrevista en un dominical. Decía este infame personaje que la clave de todo su poder era no haber cambiado nunca de despacho, que le dieran el cargo que le dieran, nunca movía del mismo despacho.

Hoy pensaba que yo también he cambiado mucho de ministerio sin cambiar de puesto de trabajo. No, no soy político (una vez fui de relleno en una lista electoral), solamente soy un humilde empleado público que se ríe en muchas ocasiones de la importancia que la gente le da a las reestructuraciones ministeriales y que normalmente no las comprende.

Logo MECDCuando firmé mi solicitud para participar en el proceso selectivo (oposiciones) el organismo convocante era el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD), y la ministra Pilar del Castillo (politóloga que se extrañaba que la gente votase).

Logo MECTras la formación del primer gobierno de Zapatero y ya con mi plaza, veo que me cambian de departamento y paso al Ministerio de Educación y Ciencia (MEC), recuperándose la denominación tradicional y con María Ángeles Sansegundo a la cabeza.

Logo MEPSYDA María Ángeles Sansegundo la sucedió Mercedes Cabrera aunque seguí perteneciendo al mítico MEC. Después de las Elecciones de 2008 pasamos a pertenecer a un departamento que pocos entendieron y que tenía unas siglas larguísimas y algo cacofónicas: el Ministerio de Educación, Política Social y Deportes (MEPSYD).

Logo MESolamente hemos tenido que estar llamando por otras siglas a nuestro amado ministerio, porque la renovación gubernamental de hace unos meses nos ha convertido en Ministerio de Educación, Ángel Gabilondo de ministro y nos ha traído las sosísimas siglas ME.

Los avatares de la alta política han hecho que este empleado público haya trabajado para cuatro ministerios diferentes en cinco años y haya tenido cuatro ministros al frente. Lo curioso es que me ha pasado como Giulio Andreotti, los ministerios han cambiado y yo siempre he estado en el mismo centro de trabajo, en el mismo puesto y desarrollando las mismas funciones.

Golpe en Honduras (II). “Doctrina Estrada” y presión internacional

Genaro Estrada
La “Doctrina Estrada” recibe el nombre del Secretario de Relaciones Exteriores de México, formulada en 1930, que decía que un estado (en su caso México) no debía entrar a considerar el reconocimiento o no de los gobiernos de otros estados, decidiendo sólo si mantener la representación diplomática o no con el gobierno “de facto” de un estado, más allá de que su legalidad fuese más que cuestionable.

Sin duda ha sido una doctrina útil para las relaciones internacionales en la América Latina del siglo XX, donde los golpes de estado han sido la forma habitual de cambiar los gobiernos.

Esta doctrina se ha justificado “a posteriori” sobre los principios de no injerencia en los asuntos internos y el de libre determinación. La verdad es que me parecen más justificaciones políticamente correctas de algo mucho más prosaico. Un estado se relaciona con el gobierno de otro estado, y con el gobierno efectivo si quiere que las relaciones sean efectivas, por lo que se reconoce al que manda, independientemente de cómo se haya llegado al mando.

Hace mucho tiempo de la “Doctrina Estrada” y los golpistas hondureños están viendo como en la escena internacional nadie les hace caso, ni por acción ni por omisión. Por el contrario como desde todos lados se cuestiona la legitimidad y la legalidad de su toma del poder, como los embajadores son llamados a consultas y cómo se forman dos bloques de rechazo.

De hecho el gobierno golpista ha decidido mantener a sus embajadores ante la ONU y la OEA, sin duda, para evitar el espectáculo de ver cómo estas organizaciones (y los Estados que las conforman) les dan con la puerta en las narices a los nuevos embajadores.

El primer es el encabezado por Chávez y los países del ALBA. Chávez incita a una rebelión que parece no producirse y dice que las palabras no bastan. El segundo es el liderado por los Estados Unidos y la Unión Europea que quiere reponer también a Zelaya y puede que esté moviendo hilos más efectivos que los de Chávez.

Puede que la vuelta de Zelaya desde Estados Unidos, tras participar en la ONU y en la OEA, tiene algo de plazo para los golpistas. No sé lo que sucederá, pero no sería descartable que Zelaya volviese acompañado por altos o altísimos funcionarios de la Administración Obama. Es fundamental que los Estados Unidos lideren la reposición de Zelaya.

Por ahora ningún gobierno ha aplicado la “Doctrina Estrada”. Nadie reconoce al gobernante “de facto” porque, en el fondo, todos saben que ese gobierno de hecho no va a durar demasiado y porque ninguno de los Presidentes latinoamericanos quiere darle legitimidad a un gobierno sostenido por el ejército, dando ideas a sus ociosos militares.

[Nota curiosa para que veáis lo maleable que es todo en las relaciones internacionales. La “Doctrina Estrada” fue aplicada por México para mantener abierta la Embajada de la República Española ante México durante varias décadas tras el final de la Guerra Civil]

Por un censo de asesores (entre otros)

Asesores
A veces uno escribe una entrada sobre un tema y los comentaristas terminan hablando de otra cosa. En ocasiones es fruto de la misma marcha de la “conversación” y otras es porque algunos aprovechan para dar su doctrina y los demás comentaristas abandonan el tema de la entrada, entre otras causas por la inacción del editor, es decir, de mí.

Justo después de las Elecciones al Parlamento Europeo escribí una entrada sobre las consecuencias políticas de la abstención, pero lo comentarios se tornaron en una consideración de la necesidad o no de que los votos en blanco computasen para la asignación de los escaños. Mantienen que esto “espabilaría” a los políticos al poder ver algunos en paro.

A pesar de ser un argumento un poco absurdo, es de una ingenuidad terrible. Ingenuo porque parte de la idea de que los escaños en el Parlamento Europeo, Cortes Generales, Parlamentos Autonómicos y Corporaciones Locales son los únicos que los políticos, de todo nivel, pueden ocupar.

Hay una inmensidad de puestos de “funcionarios eventuales” que ocupan políticos de todos los niveles, incluso se podría establecer una cierta correlación entre relevancia y apetencia. Los que braman por la asignación de “escaños en blanco” no se dan cuenta que, puestos a hacer la puñeta a los partidos, lo mejor sería limitar y recortar todos estos cargos.

Lo realmente factible sería la publicación en una página web, para todas las administraciones y empresas públicas del país, de todos los cargos de libre elección, con su remuneración anual y las funciones que tienen que desarrollar, con posibilidad de búsqueda cruzada entre administraciones, empresas, remuneraciones, localidades y criterios por el estilo.

Al menos se ganaría en transparencia y se alimentaría la malsana curiosidad de los frikis políticos como yo. [Soy consciente de que es una propuesta más de política-ficción salida de la factoría de GS]

Lectura y enfermedad mental

Don Quijote
Me gusta leer. Leo menos de lo que quisiera, pero no pasa un día en el que no ponga un libro delante de mi cara y pase un buen rato. Mis gustos de lectura son “raros”, porque yo soy de esas personas para las que leer no tiene nada que ver con la narrativa o la poesía. Prefiero libros sobre los temas que me interesan, que vienen a ser los mismos de los que escribo en este blog.

Cuando a uno lo ven leer, gastarse parte de sus emolumentos en libros y comentar, cuando puede sus lecturas, aparece algún individuo preocupado por tu salud mental y te dice que con leer mucho hay que tener cuidado, que te puedes volver loco. ¡Qué mal ha hecho El Quijote, paradójicamente, a nuestro hábito lector!

Es curioso que a otras actividades de ocio no se le atribuyan esas capacidades para producir patologías mentales. ¿Por qué pasa con la lectura?

Golpe en Honduras

Honduras
El Presidente de Honduras, Zelaya, intentó convocar un referendum, aprovechando las próximas elecciones municipales y legislativas, y colocar “la cuarta urna” para que se votase una reforma constitucional que, en última instancia, le posibilitase renovar mandato en la Presidencia.

Como no comprendo la manía que tienen algunos en quitarle a los políticos sus cargos por medio de la limitación de mandatos, en vez de dejarle hacerlo a los ciudadanos, la verdad es que esto me parece muy bien.

La situación empeora en el momento que la Justicia decide que no es constitucional ese referendum y el Presidente se empeña en realizarlo, este domingo, aunque llamándolo “encuesta”. La “encuesta” está organizada por su gobierno sin la presencia de instancias controladoras, al no ser una consulta electoral en el sentido estricto. El Presidente ordena a las Fuerzas Armadas que colabore en la logística de la “encuesta” y el jefe de éstas se niega aduciendo que es una orden ilegal, es destituido y restituido, con ruido de sables, por la Corte Suprema.

A primera hora del día de hoy (en Honduras) unos doscientos soldados entran y se llevan al Presidente a una base aérea para “deportarlo” a Costa Rica. Los golpistas presentan una carta de dimisión en el Congreso de Honduras. El Congreso ha declarado Presidente a Roberto Micheletti, hasta ahora al frente del legislativo.

Ningún país ha reconocido a los golpistas. Desde Venezuela a los Estados Unidos, pasando por la Unión Europea, han declarado unánimemente que solamente reconocen a Zelaya como Presidente de Honduras.

Algunas observaciones:

1) Es una pena que América Latina vive su historia tensionada entre militares salvapatrias y populistas salvapatrias.

2) El Estado de Derecho y la Democracia que los sustenta solamente es factible cuando todos los actores políticos están de acuerdo en que se actúa dentro de determinadas áreas y según determinadas reglas. Zelaya se saltó unas cuantas y los golpistas han machacado cualquier apariencia.

3) La supresión de la libertad de prensa por medio de la emisión obligatoria de música popular hondureña por parte de todas las emisoras de radio y televisión es un síntoma inequívoco de que los “constitucionalistas” son golpistas.

4) Que el verdadero detonante del golpe de estado haya sido la destitución del jefe de las fuerzas armadas es una muestra más que en estos países, sus ejércitos siguen viviendo como una entidad aparte. El artículo 239 de la Constitución parece que está escrito por un congreso de juristas aquejado de severas enfermedades mentales.

5) Lo de la carta de dimisión de Zelaya presentada en el Congreso es de película de Cantinflas. No sé si alguien puede pensar que hubiera algún atisbo de libertad cuando te hacen dimitir después que doscientos soldados te saquen de la cama con sus armas apuntándote.

6) El hecho de que todos los países que se han pronunciado lo hayan hecho para condenar el golpe de estado pone en un brete muy grave al nuevo “Presidente”. No sería descartable que se forzase una negociación o bien que Zelaya volviese, como lo hizo Chávez en su momento, y la oposición se descompusiese automáticamente.

7) No termino de entender que hacen los cazabombarderos sobrevolando la capital de Honduras. Son aviones que para poco sirven en estas situaciones, salvo que quieren bombardear a lo bestia a los manifestantes favorables a Zelaya o que se teman una intervención de El Salvador, Venezuela o Nicaragua, que creo que es descartable.

8) A los presidentes hay que echarlos con votos y no con los tanques en las calles. En el fondo ha sido un golpe de Estado a alguien que preparaba algo parecido. Deprimente.

En septiembre de 2008 un grupo de blogueros, de todas las tendencias ideológicas, reflexionamos precisamente sobre las dictaduras militares a invitación de Citoyen. Creo que es un buen momento para volver sobre esas entradas.

Teoría del suicidio político. Dos ejemplos

Un bonito ejemplar de mandril

Un bonito ejemplar de mandril

Todos sabemos, incluso los votantes populares, que cuando Montoro y Rajoy hablan de reformas del mercado de trabajo y de flexibilización laboral realmente tienen, como horizonte, establecer el despido libre en nuestro país.

¿Por qué no lo dicen abiertamente? Porque sería un suicidio político. A los españoles les puedes contar muchas cosas, proponerles lo que sea, pero la simple mención del despido libre les causa la mayor alergia del mundo.

Imaginemos que un día Mariano Rajoy, acompaño de su plana mayor, aparece en la sala de prensa del PP y dice que su partido se va a quitar la careta y que lo que ellos propugnan para el mercado de trabajo es el despido libre

Ese día la secretaria de organización del PSOE, Leyre Pajín, podría disolver todos los órganos electorales de su partido e irse de vacaciones indefinidas sabiendo que van a ganar las Elecciones Generales sin necesidad de hacer campaña. El Presidente Zapatero podría dejar de aparecer en la televisión, ir a comparecer en el Parlamento o explicar cualquier decisión que tome.

De hecho el PSOE podría acometer todo tipo de decisiones impopulares sin ningún desgaste electoral, porque la atribución de defensores del despido libre ya la tendría a perpetuidad el PP.

El PP, cuando vuelva a gobernar establecerá el despido libre, o al menos lo intentará. No lo llamará así en su momento y menos ahora. Ellos tienen una convicción, pero saben que para llevarla a cabo tienen que ganar primero las elecciones y que esa misma convicción puede ser uno de los obstáculos más importantes para conseguirlo.

Lo que hace el PP es pura política, puro realismo. Lo gracioso es que de vez en cuando hay un iluminado político en nuestro país que decide asumir decisiones impopulares, lo dice a la cara y le regala al adversario político todo un arsenal para machacarle aún más en las elecciones arguyendo todo tipo de victimismo.

Códigos reglamentarios

Biblioteca 2
La maraña reglamentaria que acompaña a cualquier Ley es, cada día, más difícil no sólo de seguir, sino de saber cuáles son los reglamentos existentes y en vigor. Leí, hace tiempo, en una revista jurídica que se estima que en España se encuentran en vigor una 9.000 leyes y unos 300.000 reglamentos. Las bases de datos proporcionan una valiosa ayuda, pero nunca uno termina de estar seguro.

Tengo en mi mente la legislación educativa, donde a la Ley se le añaden Decretos y Órdenes de todo pelaje y sobre los temas educativos más variados. Las modificaciones parciales de estos Decretos y Órdenes añaden aún más confusión.

Me pregunto si podrían promulgarse códigos reglamentarios, uno para los decretos y otro para las órdenes, que recopilasen y sistematizaran todo el desarrollo normativo de la ley.

Y ello debería ser hecho no sólo por el Estado, sino por cada de las Comunidades Autónomas, Diputaciones, Cabildos y Municipios. El colmo sería que estos códigos fueran colgados en Internet y que cada modificación fuese añadida en el momento de su promulgación, teniendo estos textos consolidados siempre accesibles a los ciudadanos.