El Consenso Constitucional

CE
Después de escuchar hablar en cierto debate, nuevamente, sobre la ruptura o no del consenso constitucional, esta vez por el Anteproyecto de Ley del Aborto, me acordé de una entrada que escribí hace pocas semanas, en la que amablemente le indicaba a los nacionalistas vascos y catalanes que no tenemos una constitución consuetudinaria, sino una constitución escrita.

Y es que con la perspectiva que tiene alguien como yo, que vivió la Transición en la placidez de la infancia, hay cosas, circunstancias y personas que comienzan a sonarme las propias de la elaboración mítica que de la realidad, simplona y cotidiana, que debió ser eso que se ha llamado la Transición.

Se han generado figuras míticas (el Rey y Adolfo Suárez), pero también palabras y expresiones con poderes taumatúrgicos como es “consenso constitucional”. Es cierto que hubo un “consenso” para que la actual Constitución tuviera el apoyo de las principales fuerzas de todo el espectro político.

Pero una vez promulgada la Constitución, el “consenso” se extingue, porque se ha materializado en el texto constitucional. La independencia del texto de su autor es uno de los principios fundamentales de la escritura.

Hablan del “consenso constitucional” y no tanto de la Constitución porque piensan que ésta se les ha ido de las manos, que la interpretación a la luz de las actuales circunstancias cuestiona lo que ellos consideran fundamental.

Cuando recurren a ese “consenso constitucional” nos encontramos nuevamente con la idea de que hay una especie de constitución consuetudinaria que establece límites y valores que no se encuentran en la Constitución escrita. Evidentemente los límites y valores son los propios de los que esgrimen el argumento del “consenso constitucional”.

Si decía Jefferson que una generación no debería poder imponerle una constitución a la siguiente y éste era uno de los motivos que obligaban a establecer mecanismos de reforma constitucional, lo que no tiene sentido es que haya una “constitución consensual” establecida en las postrimerías del Franquismo, inalterable , no escrita, conocida por unos pocos y que representa una sola axiología.

Esta concepción es contraria a lo que ha sido la historia del constitucionalismo como búsqueda de la seguridad jurídica, el establecimiento de la actuación del poder y el reconocimiento y protección de los derechos inherentes al ser humano.

2 comentarios en “El Consenso Constitucional

  1. Creo que te complicas demasiado. No es que tengan una concepción jurídica inadecuada. Es que sencillamente pretenden usar palabras con una gran carga emotiva, como han hecho otros (o los mismos) con la palabra “vida”, apropiándosela y señalando a los demás como partidarios de “la cultura de la muerte”.

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