Los comunistas y su concepto de democracia

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La democracia, como la libertad, requiere tener capacidad de elegir para que se den y para que haya capacidad de elegir debe haber más de una posibilidad.

No podemos ser libres si solamente tenemos una opción para elegir, más bien, para no elegir y asumir totalmente. Tampoco un sistema puede ser una democracia si no existe la posibilidad de elegir no sólo entre personas diferentes, sino entre opciones diferentes que reflejen visiones y formas de abordar las cuestiones divergentes.

Todo lo demás es pura abstracción, puro nominalismo e, incluso, un intento de manipulación de los términos. Cayo Lara debería comenzar a aprender que no hay “otras democracias” en las que solamente cabe una opción política, como no es posible una dictadura con separación de poderes, multipartidismo y elecciones libres.

Para ensalzar el “sistema electoral” de la dictadura cubana lo compara con el español y con lo que le cuesta a IU sacar un escaño. En lo que parece no haber caído el coordinador general de IU es que, en Cuba, con la excepción del Partido Comunista a los demás tener participación política le cuestan detenciones, cárcel, desempleo, presiones, malos tratos y todo ese conjunto de prácticas democráticas que nuestro líder comunista parece olvidar.

Como dicen en “Dos minutos de odio”, para Lara el bipartidismo es malvado y el monopartidismo es maravilloso.

13 comentarios en “Los comunistas y su concepto de democracia

  1. Es bastante habitual, entre los defensores a ultranza del parlamentarismo, el confundir “democracia” con “partitocracia”, que es el sistema político que disfrutamos, piensan unos, o padecemos, pensamos otros. En nuestro actual sistema, nosotros, los ciudadanos, no ejercemos poder alguno en ningún ámbito, si exceptuamos pequeños municipios que se rigen bajo la fórmula de “concejo abierto”, sí tenemos la posibilidad de elegir a los que, además de legislar, van a elegir al Poder Ejecutivo, o más propiamente al Presidente, que a su vez, sin que nadie pueda ponerle traba alguna, elige al resto del ejecutivo:Ministros, Secretarios de Estado, Subsecretarios y Directores Generales. Y este esquema se repite fielmente en la administración periférica (Comunidades Autonómas) y Local, con la excepción antes mencionada. El instrumento para, utilizando términos coloquiales, “elegir a los que mandan”, es el partido político. Siempre con la excepción de la Jefatura del Estado, que siempre según la vigente Constitución, recaerá en un miembro de la familia Borbón. Nos encontramos, “sensu strictu”, con un sistema no democrático, pero que, y esto es muy importante, respeta un amplísimo abanico de libertades, que van desde la libertad de expresión a la de asociación pasando por la de manifestación, huelga, etc. Que la interpretación que se haga de esta realidad política, lo asimile a un régimen democrático no deja de ser una perversión del lenguaje que permite estupendos chascarrillos como el pronunciado en su día por Winston Churchill, “La democracia es el peor de los sistemas, si exceptuamos todos los demás”, que repetido hasta la saciedad por quienes no tienen la brillantez intelectual del reaccionario lord conservador inglés, ha terminado convertido en un molesto soniquete. Todo ello sin entrar en la contradicción que supone calificar como democrático un sistema que elige su primera magistratura de forma hereditaria. En este sentido, y sin entrar, todavía, a abordar cuestiones relacionadas con las libertades, el sistema de poderes que consagra la vigente constitución cubana es tan democrático como pueda ser el nuestro, acaso más, puesto que las asambleas populares, desde las que emanan todos los demás poderes tienen , en la práctica, un poder ejecutivo que para sí quisieran la mayoría de los concejos españoles. Claro que, podrían argumentar los defensores de la partitocracia parlamentaria, sólo los partidarios del socialismo estructurados en torno al PCC, tienen posibilidad real de acceder a algún tipo de poder.Y, respondo yo, eso no es del todo cierto, a todos los órganos de Poder Popular tiene todo el mundo la posibilidad de presentarse, y de hacer campaña. En cualquier caso, las posibles trabas que puedan tener los adversarios del socialismo, no creo que sean mayores que las que tenemos aquí los anticapitalistas, y no sólo porque padecemos una ley electoral injusta, ideada, según Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, uno de sus padres, para restar, en su día influencia al PCE, sino porque desde nunca hemos tenido igualdad de oportunidades, no tenemos los mismos medios económicos, no accedemos con la misma facilidad a créditos bancarios, y sobre todo los medio de comunicación, tanto “progresistas” como conservadores, no dudan en desatar, cuando es menester, infames campañas en nuestra contra, la desacalificación infame y sistemática que sufrió Julio Anguita es una pálida prueba de ello. Tendríamos que entrar a hablar, y yo lo hago sin complejos, del respeto a los derechos humanos y al uso de las libertades públicas y colectivas. Sería muy sencillo comparar a Cuba con los países de su entorno, ¿Hay más libertad en Guatemala, con su régimen parlamentario? ¿Y en el Salvador, o Haití, o incluso Méjico?, pero voy a ir más lejos y voy a llevar la comparación al capitalismo avanzado. Las libertades posiblemente conculcadas por la Revolución Cubana, ya las publicitan ustedes, los parlamentaristas me refiero, suficientemente, no voy a hacerlo yo. Pero olvidan, voluntaria o involuntariamente, las que se conculcan aquí. Olvidan que en el sistema capitalista la igualdad de oportunidades es inexistente, por más que exista en los papeles, en las leyes o en la Constitución. Donde no existe es en la práctica cotidiana y real. ¿O alguien cree que mi hijo tiene las mis oportunidades que el nieto de don Manuel Pizarro, pongamos por caso? ¿Tiene las mismas oportunidades aquel que accede a la enseñanza pública que aquel que se forma en la privada de élite? Si alguien contesta sí es que vive en otro mundo. Y sin igualdad, hablar de libertades es un brindis al sol. Por este camino hay que analizar el concepto de democracia de los comunistas.

  2. Lo que más me sorprende en la demanda de IU (legítima por otro lado) es que consideran que el sistema es absurdo. Vayamos por partes, ¿un partido que no obtiene un % mínimo del voto en la mayoría de circunscripciones tiene que tener representación mayor que el que sí obtiene un 10 o un 15% de este voto en algunas de estas circunscripciones?.

    El problema de IU no es el sistema electoral es que cada día les votan menos, y querer mantener su exigüo apoyo cambiando la ley electoral lo hará, y es lo que IU no dice, a costa de partidos pequeños como la Xunta, BNG, ERC o ICV (que se presenta con ellos en Catalunya)… Lo guay sería que los de IU digan:

    Creemos que tal y como está montado el sistema electoral se debería cambiar para que la Xunta, BNG, ERC o ICV no aparezcan en el congreso de diputados, eliminando toda estructura de peso territorial a la representación del congreso de diputados.

    No dicen que la reforma electoral que permitiría a IU tener un número mayor de escaños se basa en una circunscripción única donde los de circunscripciones más grandes (como la mía, Barcelona) pasaría a representar lo que poblacionalmente pesa y en cambio Soria no significaría nada en el conjunto de voto popular y de representación en diputados.

    Y lo demente es querer justificar que en España no podemos dar lecciones de democracia a una dictadura por tener un sistema electoral que es parecido al de muchos otros países con largas tradiciones democráticas y en los cuales a veces los post-comunistas se quieren reflejar.

  3. El problema para IU, para Cayo Lara, y por desgracia para sus votantes, según mi parecer, es que ya lo importante no es tanto hacer política, tanto como repetir hasta la saciedad que el sistema electoral español no les sirve para estar correctamente representados. Yo echo de menos algo más de ideas, propuestas y trabajo y algo menos de nostalgia por el pasado y por regimenes de dudoso espíritu “democrático”.

  4. Igual no es tan sencillo.

    La democracia liberal parte de la consideración de la igualdad jurídica entre ciudadanos que idealmente pueden elegir una vez cada cuatro años a sus representantes.

    Pero las personas no son iguales socialmente. No tiene la misma capacidad de incidencia en el sistema de gobierno un banquero o un catedrático que un tornero-fresador. Y esto tiene muchas consecuencias en el sistema político, por ejemplo que la composición social del Congreso de los Diputados sea abrumadoramente “de clase alta”. De ahí que el comunismo denominara a la democracia parlamentaria como “dictadura de la burguesía”.

    Probablemente Cayo Lara al referirse a Cuba esté defendiendo la idea de que sin igualdad social no hay igualdad política, y sin igualdad no hay democracia.

    Si a Cuba dejan de hostigarle desde el exterior a lo mejor puede avanzar hacia una descentralización política basada en la participación de la gente y quién sabe, a lo mejor están más cerca de un verdadero gobierno del pueblo (democracia) que nosotros.

  5. JG Centeno, Juan,

    Los partidos políticos son herramientas de la sociedad para influenciar el Estado. O dicho de otra manera: los partidos son asociaciones de ciudadanos que piensan de forma similar y que se unen para participar en el Estado.

    A menudo, cuando alguien critica la “partitocracia”, en realidad está criticando el derecho de los partidos que no son el propio a participar en la democracia. Así, los críticos con la “partitocracia” lo son porque creen que si los adversarios no estuviesen organizados en partidos, los suyos ganarían más escaños. La evidencia más clara es el comentario de JG Centeno: se critica la partitocracia, pero… ¡En Cuba sí hay partidos! Bueno, “partido”: el comunista, porque los demás son ilegales, claro. No vaya a ser que la democracia no partitocrática se vaya a contaminar permitiendo que los no comunistas se organicen.

    Así pues, ¿qué es lo que tiene de “partitocrático” la actual democracia? ¿Acaso sólo pueden presentar candidaturas los partidos? NO. Existen las llamadas “agrupaciones de electores”. Pero claro, no suele votarlas nadie. Son agrupaciones de ciudadanos independientes que se unen para presentarse a las elecciones.

    Yo es que debo ser un ingenuo y pienso que las personas cuando votan, se fijan sobre todo en el ideario, y no tanto en la persona concreta que lo encarne. Así pues, para los votantes es mucho más sencillo aclararse si los candidatos están agrupados en listas, en función del partido al que pertenezcan.

    Pero ¿cuál es el problema de los “antipartitocráticos”? Supongo que el hecho de que las listas sean diseñadas por los líderes de los partidos, elegidos democráticamente por sus afiliados.

  6. Debo explicarme fatal, porque sino es imposible que, exceptuando Joan, nadie, absolutamente nadie, ha entendido nada, absolutamente nada, de lo que he dicho, a pesar de que, una vez releido varias veces, me da la sensación de que queda bastante claro. No importa, voy a intentar ser un poco más didáctico:

    1º A los comunistas, a mí, los resultados electorales de el movimiento político social en el que participamos, IU, nos importan, y nos preocupan, claro que nos preocupan, fundamentalmente porque sirven para medir hasta que punto nuestras propuestas están calando en el segmento de población, o clase social, en el que queremos influir, que evidentemente no es toda la sociedad. Pero nos preocupa relativamente poco, en mi caso poquísimo, el tipo de ley electoral con que nos castigue el sistema. En los mejores momentos electorales del PCE o de IU, en torno al 12% del voto total, con un sistema proporcional puro sin circunscripciones o de circunscripción única, de 22 o 23 diputados hubieramos llegado a 40 o 45. Es prácticamente imposible que los comunistas, en España o en cualquier pais capitalista, y digo capitalista por algo, superemos el 15% del voto, y en los paises, casos de Italia o Francia, en que se ha superado, en el caso de Italia, largamente, ese porcentaje ha sido a costa de variar, no solo el lenguaje, sino el conjunto de la estrategia marxista revolucionaria, o como decíamos antes marxista-leninista, y son partidos que, absolutamente en Italia y en la práctica en Francia, han terminado por desaparecer. De todas maneras le aconsejaría, sin acritud, a José R. que revise sus matemáticas electorales, puesto que si se modificase, en el sentido de hacerse más proporcional, eliminando el sistema D’Hont y cambiando la circunscripción a autonómica o incluso a única, los partidos de ámbito regionalista o nacionalista, BNG, CiU, ERC, PNV, CC, etc, obtendrían, aproximadamente la misma representación parlamentaria, y sólo PSOE y PP tendrían una merma significativa de escaños, siendo IU, y probablemente UPyD, los únicos beneficiarios. Conviene hacer cuentas antes de escribir.

    Queda claro, y quedó claro en la IX Asamblea de IU, que nuestros males no proceden en exclusiva de una ley electoral injusta, sino que tienen causas más profundas, como no haber sabido ser críticos con la deriva derechista del PSOE, lo de la oposición “influyente y exigente” resultó ser una chorrada. Además nuestra estrategía no es, no puede ser, exclusivamente institucional.

    2º Nadie, se ha acercado, ni tampoco lo ha hecho desde lejos, a mi tesis de que las llamadas democracias occidentales no son tales, sino partitocracias respetuosas con un amplio catalogo de libertades y derechos, entre los que no está el derecho de igualdad desde la cuna, derecho sin el cual los otros quedan automáticamente conculcados.

    3º En Cuba, las posibilidades reales de poder de los organismos populares, con una composición en la que más de la mitad no son miembros del PCC, son muy superiores a las del mundo occidental, donde ni siquiera existen.

    Corolario: En muy baja consideración tienen a la DEMOCRACIA aquellos que consideran que consiste en elegir cada cuatro años a los que mandan.

  7. Para “el carnicero feliz”:
    Tengo excelentes amigos de la, para ellos y para mi, añorada DDR, conocí la ciudad de Leizpig, y también Berlín Este, adorable ciudad en la que asistí, con 19 años, al congreso de las juventudes espartaquistas, con identidad falsa, pocos meses antes de la muerte de Franco. Mis amigos, algunos españoles nacidos precisamente en Leizpig ,otros alemanes, añoran y mucho la Alemania socialista.

  8. no sabes cuento aprecie tu concepcion y tus palabras estimado j g centeno, es precisamente el culto a los papeles y sus lindas frases de libertasd lo que priva a muchos (la gran mayoria) de nuestros miopes amigos la realidad en que se asienta la democracia occidental firmemente impuesta desde afuera de nuestros paises, y la que ingenuamente creemos nuestra decision, el viejo adagio popular resume con sencilles la gran realidad de este lindo discurso democratico liberal, “el papel aguanta todo”, las democracias formales, no reales son las que pretenden siempre disfrazar los regiemes economicos bien determinados, donde se asienta la explotacion de unos pocos por otros millones. Cuba es sin embargo uno de nuestras virtudes reales de existencia democratica, las columnas populares sean o no del partido (PCC) tienen verdadera accion en la participacion de la res publica, a diferencia tal y cual tu lo digiste del simple acto electoral del sufragio, la demoliberal finalmente se reduce a eso al acto de elegir, si eso es lo que tanto valoran los demigradores del socialismo pues han aceptado de antemano el interminable manoseo de sus vidas.
    Yo soy boliviano, un latinoamericano reconocido por el sistema electoral de mi pais, la democracia esta me permite elegir, deliberar mi expresion, y elegir mi culto de preferencia, aun asi aqui y en todo el continente se violan derechos humanos por letra que escribo y pienso.
    para los amigos de la pagina entendamos mejor lo que es la democracia.
    diego ernesto la paz – bolivia

  9. Comunismo y democracia no son terminos encontrados. Incluso hasta podria existir comunismo mulitipartidista. Comunismo es un sistema economico, democracia es un sistema politico.
    Si somos tecnicos en ningun lugar del mundo existe realmente la democracia, ya que nunca es todo el pueblo el que elige, ademas de que no puede elegir libremente a sus lideres ya que estoy los ponen los partidos.
    Tampoco existe el comunismo al 100 %.
    En el mundo solo hay monstruosos hibridos de ambos.

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