Aprobado general en Educación para la Ciudadanía


Los primeros exámenes de “Educación para la Ciudadanía” en la Comunitat Valenciana, donde hay que impartir esta asignatura en inglés, son desastrosos. El 99% de los alumnos han suspendido.

Ahora la “Consellería”, visto el desastre y que los padres van a comenzar a quejarse, arremete contra los profesores diciendo que más que han puesto un examen donde era más necesario saber inglés que los conocimientos de la materia.

No sé si en la “Consellería” son tontos o solamente se lo hacen. No es posible examinar de una asignatura sin que el examen sea también de la lengua que se emplea para la enseñanza. Sabemos que buena parte del fracaso escolar procede del insuficiente dominio de la lengua vehicular que impide tanto la comprensión de los conocimientos como la expresión de estos, si se tienen.

Si cupiese la posibilidad de examinar de “Educación para la Ciudadanía” o de cualquier otra asignatura que requiere expresión escrita sin conocer la lengua vehicular, yo podría irme a Rusia y sacarme nuevamente allí la licenciatura en Filosofía sin tener la más mínima idea de ruso.

Los de la “Consellería” no son tontos, se lo están haciendo. Realmente lo que están es planteando una salida a la situación que ellos mismos han creado. Están abonando la teoría de que son los profesores y no la peregrina decisión de la “Consellería” los responsables de esta lamentable situación, de forma que les resulte factible exigir responsabilidades disciplinarias a los profesores, a los que ellos acusan de ser los causantes de este desastre.

También están preparando un aprobado masivo por medio de reclamaciones al Servicio de Inspección argumentando la inadecuación de los instrumentos de evaluación con los contenidos. La “Consellería” les dirá a los inspectores (la mayoría nombrados provisionalmente y por tanto pendientes de una renovación) que sean sensibles a esas reclamaciones. Y en junio un mágico aprobado general.

De religionis docentia secundum Sophiam, Hispaniae reginam


Un cierto revuelo se ha montado por el adelanto que hace “El País” de un libro en el que la Reina Sofía da su opinión sobre una amplia variedad de temas. No dice nada que nunca hayamos escuchado y, la verdad, sus palabras no aportan nada nuevo ni interesante a los temas que abordan. Pero esto no es importante, porque aquí no importa tanto qué se dice, sino quien lo dice.

Normalmente los políticos escriben sus memorias, o dan entrevistas retrospectivas, cuando han abandonado la vida política y sus ambiciones políticas se han cumplido o se han visto frustradas. El caso de la Reina es que hace esto, sin haberse retirado y quizá siendo poco cuidadosa con el deber de neutralidad que tiene la institución que representa.

De los extractos que “El País” adelanta, quiero comentar el relativo a la religión. Dice la esposa del Rey:

“Se ha de enseñar religión en los colegios, al menos hasta cierta edad: los niños necesitan una explicación del origen del mundo y de la vida”.

1) La redacción es curiosa. Habla la Reina de “ha de enseñar”, lo que es una oración de obligación. Se podría deducir que considera la esposa del Rey que la enseñanza de la religión debería ser obligatoria independientemente de que alguien quiera o no que sus hijos la reciba. Es más curioso este argumento cuando los defensores de la religión en las aulas se escudan en el derecho de elección, que parece que la Reina les niega a los demás.

2) Lo mejor de todo esto es que la Reina considera que es obligación se funda en que los niños deben conocer una explicación del origen del mundo y de la vida. En eso estoy totalmente de acuerdo, pero una explicación es lo que da la ciencia, mientras que lo que hacen las religiones es una interpretación desde sus presupuestos hermenéuticos.

3) La Reina, persona que dicen que es sumamente ilustrada, está confundiendo facticidad y sentido, es decir, mezcla el hecho con el significado que le damos a un hecho.

4) Pero lo más gracioso de todo es la cláusula “al menos hasta cierta edad”. Si tan importante es conocer  lo que ella llama “una explicación del origen del mundo y de la vida” para implicar la obligatoriedad de la Religión, no entiendo esa limitación de su edad. Es como si dijésemos que a los niños hay que enseñarles correctamente las matemáticas hasta cierta edad y que, después ya podemos empezar a enseñárselas mal. La Reina introduce esta cláusula porque sabe que la religión es adoctrinamiento y que el mejor momento para el adoctrinamiento es la infancia.

5) Si en la Casa Real les molesta ahora las reacciones en los medios y las de los blogueros, deberían pensar que si se hubiesen mantenido calladitos, nadie habría dicho nada. Quién opina abre la posibilidad de ser contestado, por más que se sea esposa del Jefe del Estado y madre del Jefe del Estado en potencia.

¿Por qué Joe Biden no será el próximo Presidente de los EEUU?

A través de Netoratón, a la que le ha llegado gracias a “Las Crónicas de Putadaville“, descubro esta expresiva comparación entre los elementos más destacados de los dos candidatos principales a la Presidencia de los EEUU y de sus compañeros de ticket.

La pregunta que yo me hago es que si Joe Biden tiene tanto el criterio de Obama como la experiencia de McCain, ¿por qué no será el quién gane la Presidencia el 4 de noviembre?

Contra la crisis. El sector del mueble y la decoración


Los chicos del PP son de lo más imaginativos en esto de tomar medidas contra la crisis. Hace unos días conocíamos como en un ayuntamiento extremeño, Malpartida de Cáceres, de unos cuatro mil habitantes habían liberado a tres concejales populares y les habían subido el sueldo.

En el Norte de África, concretamente en Ceuta, el PP local ha decidido que los mejor es apoyar a la industria del mueble y de la decoración. Después de aprobar con todos los honores un “plan de austeridad”, los consejeros de la Ciudad Autónoma se han lanzado a redecorar sus despachos.

El consejero de Hacienda y factor del “plan de austeridad” ha decidido que necesitaba nuevos aires en su despacho y ha decidido emplear 8.000 euros para un remozamiento parcial de su hábitat social.

Y la envidia que es muy mala ha llevado a que una compañera suya, la consejera de Medio Ambiente, también haya dado el paso de redecorar su vida y se haya gastado 15.000 euros en su nuevo despacho.

Por ahora entre los dos (y por lo visto hay más que irá saliendo) se llevan gastado 23.000 euros en mobiliario de despacho. Todo un ejemplo de austeridad en una ciudad con el 33% de la población bajo en umbral de la pobreza.

¿Es la política municipal una escuela de política?

Es un tópico decir que la política municipal es el lugar donde alguien se hace político. Hasta que conocí un poco más de cerca la política municipal no me di cuenta de que la mayoría de los servicios que reciben los ciudadanos y que muchas de las decisiones relativas a su calidad de vida se toman en los ayuntamientos.

He querido hacer una mínima investigación sobre si realmente nuestros políticos de primer nivel y con grandes responsabilidad realmente han aprendido a ser políticos en la vida municipal.

La muestra que he elegido está compuesta por los ministros del PP y del PSOE que formaron el gobierno en el momento de comenzar sus respectivos segundos mandatos (2000 y 2008).

De los dieciséis ministros y ministras que nombró Aznar tras ganar las elecciones de 2000, siete de ellos habían sido elegidos concejales antes de ser ministros, aunque la elección de Mayor Oreja como concejal en San Sebastián sólo fue eso, una elección. De los restantes tres habían sido también alcaldes (Eduardo Zaplana en Benidorm, Ángel Acebes en Ávila y Celia Villalobos en Málaga) y uno presidió la Diputación Provincial (Mariano Rajoy en Pontevedra). El caso más curioso, que no está entre estos siete, es el de que fuera ministro de Trabajo, Juan Carlos López Aparicio, que dejó de ser ministro para convertirse en Alcalde de Burgos. Francisco Álvarez-Cascos fue portavoz municipal durante siete años en Gijón.

De los diecisiete ministros y ministras que Rodríguez Zapatero ha nombrado al inicio de su segundo mandato, solamente cuatro de ellos han ejercido antes como concejales y sólo de dos de ellos se puede decir que tienen experiencia en gestión municipal. El mayor representante del Municipalismo dentro del actual gobierno es el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, que perteneció desde 1983 a este año a la corporación de L’Hospitalet, siendo si alcalde desde 1994 y presidiendo la Diputación de Barcelona desde 2004. La ministra de Defensa, Carmen Chacón, ha sido concejala en Esplugues de Llobregat (Barcelona) de 1999 a 2007. Los otros dos son Miguel Sebastián y Beatriz Corredor, los cuales han sido concejales en el Ayuntamiento de Madrid menos de un año.

A modo de observaciones:

1) En ninguno de los dos gobiernos analizados la mayoría de sus miembros han tenido antecedentes como concejales, que puede ser tomado como medida objetiva de participación en la política municipal.

2) El hecho de que en el gobierno analizado del PP haya habido más miembros con pasado municipal que en el gobierno del PSOE no creo que se deba tanto a una opción sino al hecho de que entre 1982 y 1991 la mayoría de los gobiernos autonómicos estaban controlados por el PSOE, de forma que los políticos populares sólo podían “brillar” en el plano municipal. Sí es llamativo que los dos ministros del PSC tengan antecedentes municipales.

3) Esta muestra es escasa pero me parece que es indica que en los más altos cargos políticos, tener pasado municipal no se considera ni un mérito ni garantiza un futuro político.

4) Merecería la pena analizar cada uno de los gobiernos desde 1978. El hecho de que, sin duda, si analizáramos las Cortes, salieran más concejales y alcaldes no tiene relevancia política ya que ser diputado o senador no significa tener ninguna capacidad decisoria y muchas veces las listas se confecciones sobre criterios territoriales en cada provincia, utilizando a alcaldes y concejales muy conocidos y queridos en una zona como reclamo del voto a una lista.

5) Tiene mucho sentido replantearse si es cierto el tópico que da título a esta entrada, al menos en lo que respecta a la política nacional.

Datos de Wikipedia y de las webs de los distintos ministerios.

Tirando de Hemeroteca (3): la ausencia de Mayor Oreja y presupuestos vascos para 2003


Ahora que tanto se está hablando de la aprobación de los presupuestos con el apoyo o la abstención de los electos socialistas, me ha venido a la memoria aquella aprobación “in extremis” que Ibarretxe consiguió gracias a la ausencia de Mayor Oreja en el Parlamento Vasco, a la prisa de los portavoces nacionalistas para acelerar el debate y a la ingenuidad de los populares que incluso dejaron pasar alguna contrarréplica.

Os dejo dos artículos de opinión sobre la ausencia de Mayor Oreja y las que deberían ser las consecuencias.

La ausencia de Mayor, que permitió aprobar las cuentas de 2003, deja el fallo sin consecuencias

Presupuestos de chiripa

Sindicalismo universitario. Rebeldía vacía de contenido


Si hay algo que nunca he comprendido ha sido el “sindicalismo estudiantil”. En primer lugar porque sale el jurista que tengo dentro si dice que constitucionalmente los sindicatos son de trabajadores y que el derecho a huelga es de los trabajadores. Pero, y en segundo lugar y más allá de las minucias legales, creo que no han aportado absolutamente nada a los estudiantes.

En mi larga experiencia por las universidades de nuestro país, solamente he visto a los sindicatos universitarios aparecer con fuerza e interés cuando consideraban que una reforma universitaria era negativa, de modo que las diversas leyes han sido las que le han dado vida a estas organizaciones.

Siempre han ido en contra de algo y nunca a favor. Se han opuesto continuamente a cualquier reforma, convirtiéndose en consecuencia en unas organizaciones eminentemente conservadoras. Conservadoras porque de tanto oponerse siempre quieren que se conserven lo anterior, que permanezca inalterado un “statu quo” que no parece que sea ni siquiera bueno.

Además de todo eso queda tanto por demostrar la representatividad como la verdadera capacidad de movilización de estos “sindicatos estudiantiles”. La representatividad es poco comprobable porque pocos comparecen como tales en los órganos universitarios y porque los alumnos electos para estos órganos lo son con una participación ridícula por lo general.

Algunos dirán que quieren una universidad democrática, social, abierta y crítica. Todas estas palabras tienen un significado tan general que pueden decir cualquier cosa en un contexto tan determinado como es la vida universitaria. Hay que hablar de selección del profesorado y no se habla; hay que hablar de la oferta concreta de asignaturas y no se habla; hay que hablar de que los servicios de la universidad tienen unos horarios muy reducidos y no se hablar.

Se habla de los grandes conceptos para no hablar de las cosas concretas; se tienen enemigos tan altos que son inexistente, posiblemente por miedo, desinterés o incapacidad para enfrentarse con los adversarios concretos, que sí son los que tienen peligro.