Lo reconozco: soy zurdo

A través de un meneo me he enterado que hoy es el día de los zurdos. Es mi día, porque soy zurdo. El artículo de “El Periódico de Catalunya” es un tanto tremendista, hablado de la última discriminación y haciendo paralelismos con la discriminación de las minorías o de las mujeres, lo que me parece totalmente fuera de lugar.

Entre tanta exageración hay apreciaciones que sí me parecen interesante. Pero más que comentar o reproducir lo que dice el artículo, quisiera comentar mi experiencia vital como zurdo.

Uno descubre que es zurdo cuando coge un instrumento de escritura por primera con la intención de ser enseñado en este arte de representar el lenguaje sobre una base física. La verdad es que este descubrimiento no fue demasiado grato a los que me rodeaban y creo que pertenecí al último grupo de los que sufrieron algún intento de rectificación o para los que ser zurdo era un defecto. Siempre me ha quedado en la conciencia la idea de que ser zurdo es un defecto.

Cuando en el colegio empezamos a escribir con bolígrafo, y siendo yo el único zurdo de la clase, nadie se dio cuenta de que yo tenía un pequeño problema. Mis compañeros y compañeras, escribiesen mejor o peor, no emborronaban el papel, pero yo siempre lo tenía lleno de manchitas (los bolis eran muy malos). Yo solito me di cuenta de que al escribir pasaba la mano sobre lo escrito y por eso emborronaba. Adopté sin saberlo la solución de todos los zurdos: poner la mano en la parte superior del bolígrafo y girar el cuerpo.

Después estaba el listo que te sentaba a la derecha de un compañero, en uno de esos pupitres dobles, y no comprendía que ambos nos estorbábamos. Los problemas a la hora de sentarse en la mesa con más gente continúan.

Entre los intentos de corrección y ser zurdo innatamente tengo una mezcla terrible en el manejo de las manos. A la hora de comer hay cosas que hago como zurdo y otras como diestro, en el tenis manejo por igual las dos manos, delante del ordenador soy diestro pero para escribir soy un zurdo estricto.

Recuerdo con pavor los exámenes en la universidad, en esas aulas que tienen sillitas de brazo a la derecha. Para escribir tenía que torcer totalmente el cuerpo. Una vez, antes de un examen y ya cansado, monté un pollo pidiendo una silla de zurdo y todos pensaban que era un simple capricho. Cuando llegó la silla de zurdo puse a algún diestro escéptico a escribir en ella y se quedó pasmado de lo costoso que resultaba.

Son mil detalles y anécdotas, pero el hecho de que no se prevea que una parte de la población maneja la mano izquierda y no la derecha no deja de ser una evidencia de que el hecho de ser zurdo se sigue considerando una forma de “inversión”.

9 comentarios en “Lo reconozco: soy zurdo

  1. Hola Geógrafo, qué identificada me siento contigo… yo tamibén soy zurda, y mi hermano, hasta mi madre! Ella fue de las corregidas por las monjas y la pobre tiene un jaleo que no veas. Ahora, yo tampoco me quedo corta… las tijeras normales no me cortan, uso el ratón con la mano derecha, plancho con la derecha y friego con la izquierda… mi cerebro un día va a hacer cortocircuito.

    A mi ha habido alguien que me ha dicho: por qué escribes con la mano que no es? Alucinante…

    Pues nada, muchas felicidades por nuestro día y que pases buenas vacaciones, si es que aún te quedan!

  2. Orgullo zurdo! Yo no torcía el cuerpo, torcía el cuaderno y soy capaz de escribir casi con el cuaderno al revés!

    Los zurdos siempre poníamos más tapones y robábamos más balones en defensa!

  3. ¡Hay que ver las cosas que una descubre en tu blog! Mis felicitaciones para todas y todos los zurdos. Yo tengo la “suerte” de ser diestra 100%, así que casi no tengo fuerza en la mano y el brazo izquierdos (de hecho, tengo una tendinitis en la parte izquierda del trapecio como reflejo, al forzar la parte derecha), me canso al instante cuando llevo bolsas en la mano izquierda y mi impericia con ella es alarmante. Total, una suerte.

  4. Je, je, je..
    Me he divertido mucho leyéndote, creo que todos los zurd@s que te leemos nos hemos sentidos identificados.

    De más joven, me ganaba unas perrillas de camarera. Temblaba con el maldito sacacorcho!!!
    Siempre tengo problemas con el destornillador, nunca sé para donde gira, lo mismo con los recambios de fregonas, escobas, etc.

    La silla de brazos, sabia que como hiciera un examen ahí..acababa suspendiendo. Me dolía todo el cuerpo, no me cabían los folios, y a veces hasta algún inteligente profesor pasaba varias veces, no vayas a estar copiando, con la dichosa contusión corporal.

  5. hola soy un geógrafo zurdo de Chile (a la izquierda de la cordillera de los andes)
    Pasé penurias con los pupitres “diestros” siendo que en mi clase habían 4 zurdos y solo dos pupitres. muchas veces tuve que hacer “examenes” en el escritorio del profesor ya que luchar con los exámenes escritos (de dos horas) era un suplicio chino.
    saludos y visita mi blog!

  6. Yo soy zurdo, me siento identificado con la solución que adoptamos para escribir, pero para nada con escribir en un pupitre de zurdos. Es más, escribo más cómodo en un pupitre de diestros.

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