Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 22 julio 2008

Yo me considero de izquierda y moderado. Me considero moderado porque mi forma de entender la izquierda tiene algo que ver con el pensamiento liberal y la tradición ilustrado y solamente acepto el Marxismo como un método de análisis complementario, pero ni fundamental ni determinante.

Muchas veces hecho de menos interlocutores igualmente moderados en la Blogosfera de derecha. Lo que suele encontrarme cuando me adentro en esa procelosa zona de la Blogosfera son conservadores que añoran todo lo añorable, ultraliberales que no saben que en Somalia ya se está realizando su utópica eliminación del Estado o simplemente repetidores de lo que oyen por la mañana en una cadena de radio y leen en un periódico escrito.

Me encantaría tener blogueros de derecha a los que me apeteciera comentar. Me gustaría blogueros de derecha moderada, pero sé que esto no es más que un deseo imposible, no por culpa de los blogueros de derecha, sino por mi forma de interpretar lo que es la “moderación”.

Es posible que algunos de ellos reconocieran que soy crítico incluso con mi propio partido, pero leyendo mi historial de entrada verían que estoy a favor de las cuestiones que más polémica han causado los últimos cuatro años. También podrían comprobar que cuando quiero ser ácido con la derecha no me sale mal del todo y que a las cosas de la Iglesia Católica me ponen muy que muy nervioso.

El resultado es que ellos no me considerarían un “moderado” por los motivos, en sentido inverso, por el que yo no los considero moderados a ellos. Debe ser porque consideramos moderados a aquellos que al menos comparten con nosotros algunas de nuestras opiniones fundamentales, es decir, para los de izquierda un bloguero de derecha moderado es uno que no lo parece demasiado, y para los de derecha un bloguero de izquierda moderado es aquel que tampoco lo parezca mucho.

Read Full Post »

Se dice que la pasada campaña de las Elecciones Generales ha sido la primera campaña en la que Internet ha jugado un papel decisivo como medio de información y de creación de opinión. Personalmente ha sido así, porque han sido mis primeras elecciones en las que he empleado el blog para opinar políticamente desde unas posiciones claras y conocidas.

Lo que ahora me planteo no es mi propia experiencia, sino cuál ha sido la experiencia de los españoles y cuál es el grado de penetración de Internet, concretamente de los blogs, en la información y en la opinión política española. Lo haremos con los datos de la encuesta postelectoral del CIS.

El dato de arranque es que más del 90% de los encuestados no ha seguido la precampaña ni la campaña por Internet. Según los últimos datos que he encontrado en España hay unos once millones de internautas activos y un 40% de ellos, es decir, 4.4 millones de españoles lee blogs o escribe uno, por lo que encontramos ya la primera cifra digna de mención: de los 35 millones de españoles con derecho a voto en las pasadas elecciones, algo menos de la décima parte ha empleado Internet como medio para informarse y sólo el 22.2% de este grupo (el 2% del total) han empleado los blogs y los foros, que el CIS engloba en la misma categoría sin mucho criterio.


Esto quiere decir que 7.5 millones de españoles que utilizan Internet no la emplean como modo de información política y que la incidencia numérica de la influencia de los blogs en la pasada Campaña ha tenido una audiencia máxima de 700.000 personas.

De entre los que han seguido la campaña por medio de blogs y foros la mayoría de os que lo han hecho se confiesan en la izquierda ideológica y es sensible el descenso en el empleo de este “género” de Internet cuando el especto se aproxima al centro. Los que más se han informado por blogs y foros son los votantes de Izquierda Unida (41.2%), seguidos por los de UPyD (29.4%), los del PSOE (23.3%) y ERC (18.4%).


Probablemente lo más sorprendente de todo sean los resultados de la encuesta en el cruce por edades. El porcentaje más alto lo dan los mayores de 65 años con un 49%, lo cual es un salto tremendo sobre el anterior tramo, que sólo llega al 16.4% y más que dobla la media española. El asunto de los votantes en blanco merece una reflexión. No sé si es pura coincidencia de encuestados o que la jubilación da el tiempo suficiente como para imbuirse en la Web 2.0.


Quisiera terminar con algunas consideraciones para el debate y que el que quiera pueda dar su opinión, aportar más y mejores datos u opiniones.

1) Con una audiencia máxima de 700.000 votantes la repercusión de los blogs no se puede considerar decisiva para el desarrollo de la campaña electoral y de las propias elecciones. Tampoco podemos decir que es marginal, pues supera a los informativos de algunas cadenas de televisión y de radio.

2) La “Cultura 2.0” aún no ha calado en la información política de los internautas, ya que la mayoría prefiere la versión digital de los medios tradicionales. En muchos casos estamos hablando únicamente de un cambio de formato, por más que se afirme como un dogma que “el medio es el mensaje”.

3) El seguimiento de la campaña es mayor entre los votantes que se definen de izquierda y los votantes de los dos partidos minoritarios de ámbito nacional. Posiblemente ellos ven en la Web 2.0 una alternativa a la escasa relevancia y poco tiempo que los grandes medios de comunicación les conceden.

4) Normalmente se suelen elegir los medios que a priori son más cercanos a nuestras opiniones. La preponderancia de los votantes de izquierda en la lectura y comentario de blogs puede que haya hecho que la Blogosfera de Izquierda sea la preponderante hoy día (y no como pasaba hace pocos años), pues normalmente no se acostumbra a visitar los blogs de otras tendencias, salvo en redes multipartidistas de ideologías concomitantes como “Red Progresista” o “Socialdemocracia.Org”.

5) Las próximas elecciones pueden que sean las primeras elecciones 2.0 en España, porque éstas últimas sólo lo han sido seminalmente. No creo que haya culpa ni responsabilidad, puesto que depende más de la concepción que de Internet se tiene en España que del trabajo de partidos y blogueros. Basta ver la publicidad de los proveedores de Internet para ver que los españoles consideran Internet más un medio de entretenimiento que de información o formación.

Read Full Post »

José Antonio Donaire responde en una entrada en su blog a una serie de blogueros que se han mostrado crítico tanto ante el propio concepto de “balanzas fiscales” como ante las consecuencias que algunos, entre los que no creo que esté José Antonio, quieren extraer de las balanzas. La verdad es que yo no recuerdo haber dicho que los territorios no existen, aunque dado mi aplauso a una entrada de Pablo Pando, asumo ser incluido en esta consideración.

Voy a concretar mi postura en algunos puntos:

1) El debate sobre si los sujetos fiscales son los individuos y las empresas (también las herencias yacentes de las que nadie se acuerda) es fruto de una confusión terminológica interesada. El Derecho Financiero tiene dos grandes ramas, el Derecho Tributario o Fiscal y el Derecho Presupuestario. Una cosa es la tributación y otra cosa muy diferente es la distribución y la organización del gasto (y la estimación de los ingresos) que se hace en los presupuestos.

2) El territorio es un hecho. Otra cosa es la importancia que le demos a los territorios, ya que es muy diferente hablar de la “organización territorial del Estado” que “los territorios que organizan al Estado”. La primera es expresión de un Estado preexistente a la organización que se dé y la segunda indica que el Estado es consecuencia de una decisión de los territorios.

3) Para mí el debate no se debe situar en los territorios sino en las personas y las balanzas deberían ser un instrumento para evaluar lo segundo y no lo primero. ¿Qué quiero decir con esto? Que no me importa nada cuanto pierda de Cataluña o Madrid en cada una de las seis balanzas, sino si los ciudadanos de Cataluña o Madrid tienen unos buenos servicios públicos que atiendan sus necesidades y que les faciliten las cosas. Ésa es la cuestión que tiene que ser respondida. Tiene más sentido hablar y es más fácil convencer sobre la base de las necesidades de todo tipo que se dan en Cataluña que sobre balanzas entre territorios.

4) Es innegable que Cataluña gozó de unos servicios durante décadas que eran un sueño para el resto del país. Tampoco me cabe duda que no ha habido la inversión precisa para mantenerlos a un nivel de actualización bueno y que muchos modelos de gestión han quedado desfasados (como las autopistas de peaje), pero esos denostados servicios fueron inimaginables en el resto de España y en parte gracias a ellos Cataluña es lo que es hoy día.

5) Personalmente el planteamiento estrictamente territorial no me gusta. Lo territorial existe, es una unidad de espacio que podemos emplear para muchas cosas, pero lo esencial es la calidad de los servicios que reciben los ciudadanos. La reclamación de la publicación de las balanzas, al menos por lo que sé, nació entre los partidos nacionalistas catalanes no con la primera intención de mejorar los servicios públicos de los catalanes, sino como una prueba de la explotación que el resto de España “impone” a Cataluña. Por este camino cada región puede sacar pruebas de ignomias sin fin.

6) Comprendo y comparto que se diga que se quieren recursos para atender lo mejor que se pueda a los propios ciudadanos. La publicación de las balanzas no serviría de nada si no hay algunas reflexiones añadidas: ¿Ha invertido la Generalitat desde su reestablecimiento todo lo que debía dónde debía hacerlo? ¿Cuál es la balanza fiscal entre las provincias catalanas, pues las provincias también son parte de la organización territorial del Estado? ¿No será que muchas veces se habla de Cataluña cuando se quiere hablar de Barcelona?

7) Decir que es horroroso pagar más de lo que se recibe coincide con el discurso neoliberal que Pablo Pando criticaba. Lo que un día se dice de los territorios, otros de los municipios y otros de las personas, y habrá un día que haya un partido potente que lleve en su programa que la Sanidad o la Educación la tendrá que elegir cada cual, sin que uno tenga que pagar lo que no necesita ni va a necesitar.

Read Full Post »

El peliagudo asunto del impuesto a las exportaciones de soja ha sido derrotado en el Senado argentino. Lo verdaderamente curioso es que ha sido el voto de calidad del Vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, el que ha tumbado el proyecto fiscal de la Presidenta, Cristina Fernández.

Al Vicepresidente argentino lo han llamado de todo desde las filas del no-partido que los Kirchner han construido como sustituto al Partido Justicialista, que es un desastre de organización y todo un prodigio de divisiones intestinas. Bajo la idea de presentar una candidatura que fuera más allá de la tradicional división entre justicialistas y radicales, los Kirchner propusieron a Julio Cobo como candidato a la Vicepresidencia, dándose la circunstancia de que Cobo era gobernador de una provincia y era miembro de la Unión Cívica Radical.

Las fórmulas no partidistas y/o no ideológicas pueden que tengan una gran fuerza electoral, ya que sin saber el motivo buena parte de los electores consideran que las convicciones políticas y las formaciones que la sostienen son negativas: el mito del centro político.

Pero la realidad no es apta para la existencia de fábulas políticas, como es la del centro político, y hay que ir tomando decisiones cuando se está en el poder, de forma que las convicciones, la forma de entender la política, la acción del Estado, es decir, eso que llamamos “ideología política” comienzan a entrar en juego.

San Ignacio de Loyola dijo que la primera vocación es la decisiva y en el fondo, como el primer amor, nunca se olvida. Cobo, por más que coquetease con el ex Presidente Kirchner, sigue siendo un radical.

Pero lo peor de todo eso, es que la Presidenta aprovecha que la Vicepresidencia argentina se parece mucho a la estadounidense y deja a Cobo totalmente fuera de los círculos de decisión de la política nacional. Quien no tiene constitucionalmente otra función que esperar la dimisión o el fallecimiento de su jefa o desempatar las votaciones en el Senado, esperará la primera ocasión que tenga para demostrar que no contar con él tiene consecuencias, especialmente si el tema es complicado, polémico y mantiene a la sociedad enfrentada.

Ser “vice” es algo problemático, porque estás sobre los demás pero de una forma vacía, sin tener nada que llene tus horas. La realización de la ambición política, además de los actos protocolarios, dependerá de la lucha de poder entre el Vicepresidente y el círculo de consejeros del Presidente o Presidenta.

Es una torpeza de primer orden colocar a alguien de otro partido en la segunda posición del Estado, por muy vacía de contenido que esté, y mantenerlo apartado de las tomas de decisiones, incluso no preguntándole por su opinión. Ese Vicepresidente “extraño” empleará todos los recursos constitucionales (por pocos que sean) y la relevancia pública de su cargo para personalizar la oposición al Presidente o Presidenta y a preparar su propia candidatura presidencial, consiguiendo con facilidad el perdón de su antiguo partido.

Read Full Post »

Antes de dar por terminada esta jornada e irme a leer un ratito en la cama antes de dormirme, quiero tirar de las orejas a los redactores de la sección de internacional de “El País”, posiblemente una de las mejores secciones de este periódico.

Durante el día de ayer y de hoy han llegado a mi cuenta de Google Reader varios titulares que cometían una confusión grave. “El País” ha dicho que el Tribunal Penal Internacional ha ordenado a los Estados Unidos la suspensión de la ejecución de cinco nacionales mexicanos y que el estado de Texas ha decidido hacer caso omiso a esta orden.

Sin entrar en el fondo del caso, que tiene varios precedentes y que merecería una o varias entradas específicas, la confusión de “El País” estriba en que confunde al Tribunal Penal Internacional con la Corte Internacional de Justicia, que son dos tribunales absolutamente diferentes en su creación y funciones. En nuestro ordenamiento interno sería como si “El País” hubiera dicho que el Tribunal Constitucional ha resuelto algo cuando ha sido la Audiencia Nacional el órgano que resolvió. Que el público piense que bajo la denominación “Tribunal de La Haya” hay un solo órgano judicial no es especialmente grave, pero que lo hagan periodistas que se presumen especializados, toca la credibilidad y la seriedad del medio en el que publican.

Read Full Post »

Después de años de polémicas el Gobierno de España ha publicado las Balanzas Fiscales (ahora nos enteremos que prácticamente se han hecho todos los años desde 1960). Ahora todo el mundo se lanzará a interpretarlas. Las comunidades que tienen déficit fiscal dirán que son tratadas injustamente ya que pagan más de lo que reciben y en las comunidades con superávit fiscal se dirá se está reparando un abandono secular.

Lo malo que tiene este debate es que la mayor parte de los argumentos tienen cierta validez, por más que puedan parecer contradictorios. Pero lo que eleva este asunto hasta la locura es que siempre quedan fenómenos que se encuentran fuera de las seis balanzas publicadas y que podrían suponer cierta rectificación.

Yo no quiero entrar en el gran debate. Solamente quiero señalar que en un juego de cuenta cero, como es una balanza o una media, siempre habrá elementos que estén sobre la media y otros que estén por debajo. El asunto no es que haya elementos que reciban más de lo que aportan (lo cual es lógico en un sistema que busca la solidaridad), sino si las diferencias son razonables o no y qué variación tienen a lo largo del tiempo.

Una de las consecuencias que se puede sacar de cualquiera de estas balanzas es que ha caído uno de los mitos fiscales españoles, el de la Andalucía subsidiada. Es cierto que Andalucía recibe más que aporta, pero no en la proporción que muchos pensaban antes y su aportación desde luego no es pequeña. Que la comunidad andaluza se sitúe en un superávit fiscal de entre el 3.05% y el 4.65% del PIB en cada una de las seis balanzas entra dentro lo razonable.

Llevo años cansado de que los andaluces seamos acusados de parásitos, especialmente por los españolistas del PP. Ahora pueden mirar como Castilla y León, Melilla y Ceuta está siempre por encima de Andalucía, aunque mucho me temo que no oiré los exabruptos, que hemos recibidos los andaluces, ya que en esas autonomías el PP es electoralmente competitivo.

Se me olvidaba decir que ésta es la entrada 500 de “Geografía Subjetiva”. Gracias a todos por vuestro seguimiento, comentarios, aportaciones y discusiones.

Read Full Post »

No sé quien lo hizo por primera vez, pero el sustantivo de “lideresa” (que se encuentra en el DRAE) para denominar a Esperanza Aguirre me hace una especial gracia desde que lo leí en el “El Plural”.

Nunca me ha gustado Aguirre ni lo que representa y cuando hizo una buena purga entre sus consejeros después del Congreso popular de Valencia no me creí sus razones de austeridad. Siempre he tenido la tranquilidad de que yo no milito en el mismo sitio que Aguirre y he dado gracias al cielo de no encontrármela nunca en ningún acto de mi partido.

El problema ha empezado cuando he visto las mismas actitudes en partido. Es notorio que en el PSOE de Sevilla hay dos tendencias que esperan resolver democráticamente sus diferencias en el Congreso provincial (a los ciudadanos les importa un pimiento), si antes no se consigue una candidatura unitaria. Evidentemente todos los notables y también todos los regulares del PSOE sevillano han ido alineándose. Uno de los que lo ha hecho ha sido Emilio Carrillo, portavoz municipal, y por ello ha sido cesado por Sánchez Monteseirín, el alcalde de Sevilla.

Como Aguirre también Sánchez Monteseirín tiene su lado oscuro en el capítulo electoral. Se benefició en su momento de la ola de rebeldía en la militancia cuando se dieron esas lejanas primarias de 1999, que le sirvió a un desconocido Presidente de la Diputación vencer a un ex Presidente de la Junta por la candidatura socialista a la Alcaldía de Sevilla. Desde entonces solamente ha ganado las elecciones de 2003, por más que esté ya en su tercer mandato como primer munícipe y ahora se permite quitarse de en medio al único concejal socialista que la mayoría de los ciudadanos conocen.

Las purgas internas no hay que llevarlas a lo público. En lo público priman los intereses de los ciudadanos y el funcionamiento de los servicios y nunca debe ser el lugar para que se desarrollen las batallas internas dentro de un determinado partido. De Aguirre me lo espero todo, de Sánchez Monteseirín no y por eso mismo se ha ganado el apelativo del “lidereso”.

Read Full Post »

« Newer Posts - Older Posts »