A vueltas con Marruecos

Manolo Millón escribió una entrada con el título “Marruecos nos va a machacar, sobre todo a los andaluces”. Yo le respondí con un cometario en su blog y una entrada en el mío: “Marruecos: salarios bajos y alto riesgo inversor”. Recibí réplica con la entrada “Invirtiendo en Marruecos”. Vuelvo a contestar con intención de acabamiento.

Antes de empezar tengo que hacer una precisión. Cuando se cita o extracta un conjunto de artículos y se le pone título, como hace Manolo Millón, hay una labor indiscutible de autoría y de asunción de lo extractado, salvo que se cite para ponerlo en cuestión. Para escribir esta entrada he recurrido a muchos datos, pero con la excepción de un estudio no los cito expresamente, porque he tenido un día malo y no estoy como enlazar (espero vuestras comprensión).
 
El hecho de que haya que promocionar las inversiones en un país como lo hace el gobierno marroquí o incluso otros países, implica que es un producto difícil de vender a los ojos de los inversores.

Las expropiaciones después de la independencia, por llamarlas de alguna manera, quebraron no sólo la raíz económica de Marruecos, sino que han condicionado la percepción externa de este país. Aún hoy el gobierno marroquí sigue aferrado a la tierra que expropió, negándole a los extranjeros el derecho de propiedad, por más que la “Sociedad de Gestión de Tierras Agrícolas” haya sido un fracaso inmemorial. Esto tampoco genera confianza.

La base de tu argumentación es que los salarios bajos, la falta de sindicatos y la debilidad de la Ley atraen inversiones. La base de mi contrarréplica es que esto no es suficiente que atraer inversiones de cierto nivel, para que las inversiones sean duraderas y mucho menos para presentar a Marruecos como modelo de libre mercado.

A tu argumento de base puedo denominarlo como “trinca mientras dure”. El problema es que estas duraciones terminan de golpe y luego pierdes lo invertido, los clientes que esperaban productos que no puedes proporcionar y credibilidad en el mercado. No me parece que “trinca mientras dure” sea un criterio serio.

Hablaba yo de inseguridad jurídica y tú no sólo no reconoces que tengo razón, al menos una parte, sino que te empecinas en poner a Marruecos como el paraíso del capitalismo. No en vano dices: “Si a eso añades mano de obra cualificada, cercanía, escaso poder de los sindicatos, menos trabas al despido, mayor seguridad jurídica… ahora mismo te sale Marruecos” (el subrayado y la negrilla son mías). Decir o sugerir que en Marruecos hay seguridad jurídica es poco realista, si me permites.

Hablo de que prefieres la inseguridad jurídica a la seguridad jurídica por el siguiente comentario: “Delphi sabe bien a lo que se refieren los sindicatos locales cuando se quejan de la paz social y de la vista gorda de la Administración y la Justicia marroquíes. Pronto hará un año que despidió a casi 450 empleados por defender sus derechos sindicales. No hubo oposición. Hoy emplea a más de un millar, y en la nueva empleará a unos 3.000”. Podrás decirme que lo dice “El País” pero el enlace me lleva a un bonito reportaje sobre el “Homo Bionicus”, de forma que lo tomo como tuyo. En todo caso y pensando que es una cita, la omisión de crítica constituye por sí una aprobación (y seleccionar es aprobar).

Personalmente no veo la seguridad jurídica por ningún sitio. En el Informe Global sobre Corrupción de 2007, que se centra en la Justicia, Marruecos ocupa el puesto 79, más del sesenta por ciento de los usuarios consideran que el sistema judicial es corrupto y tres de cada cinco confiesa haber pagado un soborno. Los dos estamos de acuerdo, eso pienso, en que la Justicia es el mejor instrumento para resolver las ilegalidades y las rupturas contractuales. Una Justicia corrupta no aporta confianza a la inversión, porque se vende al mejor precio. En Marruecos el problema no es solamente la Justicia, sino cada una de las instancias administrativas que a su nivel te van a pedir algo cada vez mayor.

Puede que las circunstancias inconfesables hagan que la Justicia esté a favor de un determinado inversor, incluso en contra de la Ley, pero esas circunstancias son tan poco previsible, tan tendentes al aumento de precio que dudo que merezcan la pena. Tú dices que económicamente sí vale la pena porque las ganancias, aún pasajeras, pueden resultar atractivas por comparación y los costes menores: “[…] comprar a un funcionario corruptible es mucho más caro y difícil aquí que en Marruecos.”

Me parece que pasar por alto el hecho de que la Ley, en Marruecos, se identifique con la voluntad del Rey es trivializar. El hecho de que los sindicatos puedan ser débiles no quita nada a la pervivencia de otras estructuras, muchas de ellas feudales, con las que hay que pactar continuamente y tienen mecanismos de “persuasión” mucho más contundentes que los sindicatos europeos (sobre sindicatos es mejor que ni hablemos).

La Monarquía marroquí se asienta sobre el ejercicio autoritario del poder y un fundamento religioso, no en vano el Rey es el “príncipe de los creyentes”. Esto implica cierto grado de populismo para que la inestabilidad social no se transforme en inestabilidad política y este populismo tiene como objetivo predilecto al extranjero, no sólo por serlo, sino por ser además infiel.

Si llevamos al extremo el argumento de los salarios, tendríamos que considerar que la vuelta de la esclavitud legal sería una medida de incentivo económico. La lucha contra esclavitud fue también una lucha económica, por la igualdad de armas en el mercado internacional.

Vayamos a lo personal. Reconozco que tengo el defecto de escribir, en ocasiones, con “mala baba”. Te explico lo quise decir con “mala fe” en este caso: “comparar dos dimensiones no comparables. Decir que Marruecos nos va a machacar es pensar que la deslocalización es culpa de alguien, cuando sabes, como yo lo sé, que es una opción económica; decir que nos va a machacar es sugerir que nuestro nivel desarrollo es igual al de Marruecos y que no seremos capaz de aguantar su empuje (Alemania sigue siendo una potencia y sí que ha tenido deslocalizaciones).

En la réplica que me das, considero que vuelves a comparar situaciones que no son comparables: Venezuela y los países de la Unión Europea. Tampoco es comparable el decisionismo y el autoritarismo con las promesas electorales en una Democracia. El procedimiento es consustancial a la Democracia y al Estado de Derecho y es la mejor forma de evitar el populismo.

También, como tú he sido insultado muchas veces. En muchas ocasiones son calificativos parecidos a los que tú pones. No era mi intención insultarte, como te contesté en mi blog, aunque he de confesarte que me alaba que haya abierto un nuevo hueco en ese catálogo que citas (lo digo con una amable sonrisa). Lo de “autodenominado liberal” no tengo la impresión de que sea un insulto, es más, no me molestaría que alguna vez me dijeras “autodenominado socialdemócrata”. En todo caso nunca ha sido mi interés insultarte y en mi blog así te lo he manifestado.

Te agradezco que alguna vez me hayas comparado con Egócrata, Judas o Lüzbel, aunque me reconozco más en ese escalón atrás en el que tú me sitúas ahora.

6 comentarios en “A vueltas con Marruecos

  1. Paso a replicar en mi blog. Disculpa que no haya podido responder antes.

    Sólo un detalle. Sobre el concepto de “autodenominado liberal”… es un tema con historia. Hará algún tiempo, una persona a la que no puedo describir como me gustaría por correr el riesgo de ser denunciado llamada José Luís Prieto hizo un post en el que se afirmaba que los liberales españoles descendíamos intelectualmente de nazis. El auténtico nazi en cuestión, un tal Friedrich Peter, se inventó un partido al que calificó de liberal… Vamos, algo así como si uno de los seguidores de Pol Pot montara partido que se llamara Partido Socialdemócrata de Camboya y ahora, por el hecho de que tú te calificaras socialdemócrata te metieran con Pol Pot, Mao o Stalin.

    No es que el individuo en cuestión tuviese idea de nada… pero fue él quien empezó a decir que los liberales españoles desdendíamos de ese engendro y de otros como Franco. Cuando alguien nos llama (o me llama a mí, que los demás me dan igual) “autodenominados liberales”, lo que suele querer decir es “fascista encubierto”. No es plan de contar a historia del abuelo ni nada por el estilo… pero no me hace gracia que me metan por ahí. Y dado que la patraña se ha propagado, pues…

  2. Bueno, vamos a fiskearlo rápido… que no me noto inspirado para el tema.

    “El hecho de que haya que promocionar las inversiones en un país como lo hace el gobierno marroquí o incluso otros países, implica que es un producto difícil de vender a los ojos de los inversores.”

    Eso es por falta de mano de obra cualificada. La gente monta negocios en China, y creo que más falta de garantías que en un país comunista, complcado.

    “[…] Sociedad de Gestión de Tierras Agrícolas” haya sido un fracaso inmemorial.

    Monarca distinto, reglas distintas. Eso fue en tiempos de Hassan II.

    La base de mi contrarréplica es que esto no es suficiente que atraer inversiones de cierto nivel, para que las inversiones sean duraderas y mucho menos para presentar a Marruecos como modelo de libre mercado.”

    Vamos a ver: Marruecos no es un ejemplo de libre mercado. Para eso, deberían estar garantizados los derechos de propiedad, cosa que, como bien explicas, no se da. Lo que sí es cierto es que, a nivel de precios y, mientras los derechos de propiedad en tanto que como facultad sean respetados, sale más rentable. Aunque sea por una simple cuestión de números.

    “El problema es que estas duraciones terminan de golpe y luego pierdes lo invertido”

    Eso hay que verlo con números, no con especulaciones teóricas. Si el capital invertido es de 300.000 euros y sus costes de mantenimiento son de 15.000, y le metemos 50.000 euros anuales en salarios (por poner un ejemplo), pero tus ingresos son de 2.000.000€… pues te compensa. Aunque se queden con el material invertido.

    “te empecinas en poner a Marruecos como el paraíso del capitalismo.”

    No te confundas. Una cosa es que sea más rentable y otra muy distinta que sea un paraíso del capitalismo.

    “Delphi sabe bien a lo que se refieren los sindicatos locales cuando se quejan de la paz social y de la vista gorda de la Administración y la Justicia marroquíes. Pronto hará un año que despidió a casi 450 empleados por defender sus derechos sindicales. No hubo oposición. […] Podrás decirme que lo dice “El País” pero el enlace me lleva a un bonito reportaje sobre el “Homo Bionicus”, de forma que lo tomo como tuyo.”

    Fe de cagadas. He metido la pata. El artículo era de El País, y citaba literalmente. Como psicólogo, me interesan las cosas de neurociencia. Es un fallo al copiar el enlace. Tengo un argumento, creo que bastante bueno. [url=http://www.elpais.com/articulo/economia/cierre/Delphi/Cadiz/leccion/elpepieco/20080217elpepieco_3/Tes?print=1″]Éste[/url]. Lo copypasteé, pero enlacé mal. Si lees el artículo, verás que es una cita del texto sacada literalmente.

    Todas las razones que aportas para sospechar del régimen marroquí me parecen válidas y suficientes para cuestionarse cualquier inversión más allá del Estrecho… pero no es mi dinero. Es el dinero de inversores privados.

    Nótese que lo único que he hecho es subrayar las razones que explican que la gente invierta ahí. Nada más. Y dadas las circunstancias, y que de momento los riesgos de los que hablas no se cumplen. Ni me gusta ni me deja de gustar… es lo que hay.

    “Si llevamos al extremo el argumento de los salarios, tendríamos que considerar que la vuelta de la esclavitud legal sería una medida de incentivo económico. La lucha contra esclavitud fue también una lucha económica, por la igualdad de armas en el mercado internacional.”

    La esclavitud no es precisamente el mejor de los argumentos para potenciar un país. Si la gente está incómoda y no tiene posibilidades de prosperar, rinde menos, por lo que la producción y los rendimientos disminuyen. Además, los esclavos suelen estar mal formados, por lo que no pueden entrar en procesos productivos que podrían dar más beneficios. Procuro dar un raznonamiento económico y no moral… donde la idea de la esclavitud es simplemente repugnante. Otra cosa es que en países extraordinariamente pobres la inversión sea mucho mejor a nivel de costos salariales. Y a poco que estén formados, compensa la diferencia. Hablo de números. Por otra parte, considerar que el desarrollo de un país ha de basarse en la esclavitud de sus ciudadanos es como decir que un equipo ha de ganar los partidos de fútbol metiéndose goles en su propia portería. El desarrollo es precisamente la mejora de la calidad de vida de la gente. No tiene sentido empobrecer arbitrariamente un país para que pueda desarrollarse. Otra cosa bien distinta es que haya que volverse más competitivos para competir mejor, lo cual no tiene porqué implicar llegar a la esclavitud.

    “El procedimiento es consustancial a la Democracia y al Estado de Derecho y es la mejor forma de evitar el populismo.”

    Yo también prefiero vivir bajo el Estado de derecho, pero la pregunta no es esa. La pregunta es bajo qué sistema los contratos se respetan más y mejor. Y no, no tengo el menor interés en defender dictaduras, simplemente resalto que ni siquiera las democrácias (por ejemplo, las europeas), están libres de populistas y demagogos que cambian la letra de las leyes a su antojo. Precisamente en eso consiste la democrácia.

    “Decir que Marruecos nos va a machacar es pensar que la deslocalización es culpa de alguien”

    Eso no es culpa de nadie salvo de quien toma las decisiones empresariales. Pero que no vengan nuevas empresas o que no se creen aquí mismo sí que conllevan más responsabilidades, especialmente a nivel político.

    “Alemania sigue siendo una potencia y sí que ha tenido deslocalizaciones”

    No me compares la formación de los alemanes con la de los españoles. Ni su cultura del trabajo. Ahora mismo los alemanes más formados se están yendo a Gran Bretaña, Irlanda, Canadá, Estados Unidos y Australia. Todas ellas, economías más dinámicas que la alemana. Antes de ir a Irlanda, estuve pensando seriamente la posibilidad de ir a trabajar a Alemania… y consulté con alemanes y otra gente que vivía allá… simplemente te diré que no me dieron las “mejores referencias”. Sobre el paro, los últimos datos de los que he tenido noticia rondan el 8,5%, lo cual creo que son cerca de 5 millones de parados… Aplica eso a un país con nuestra productividad… y no te salen las cuentas.

    Bueno, creo que ya he respondido a todo.

    Un saludo.

  3. Te contesto sintéticamente, ya que en muchas apreciaciones que haces estamos de acuerdo. Mi primera entrada se centraba en que yo no veía el peligro de ser machacados por los costes salariales, ya que esto sólo atrae un tipo de inversión que se la juega, como tú indicas.

    La política de desarrollo basada en deslocalizaciones cuya única baza son los bajos costes salariales creo que si bien comprensibles es desacertada, porque es “pan para hoy, y hambre para mañana”, ya que en el momento que suban los costes salariales, pierdes la inversión y el desarrollo. Esta política es comprensible, pero ha de ser complementaria con otras.

    Coincido en que la esclavitud es poco rentable por la desmotivación que produce (aparte que es un asco moral), pero Marruecos vive en un sistema social y político que se acerca a la servidumbre y que no es tampoco muy motivador.

    Tú afirmación de que con un nuevo Rey hay cambios de políticas y de leyes es lo que más critico, no porque vea mal el cambio, sino porque depende únicamente de la voluntad de una persona, que como toda voluntad individual está sometida a cambios a corto plazo.

    España fue beneficiaria de las deslocalizaciones, ahora es una perjudicada. Por ello creo que nuestro desarrollo se encuentra en otro punto y que las empresas que se vayan a Marruecos o a Malí (por exagerar) se iban a ir como vinieron y que tenemos poco que hacer.

    Si me permites creo que cometes una pequeña contradicción, porque en tu entrada de réplica dices: “Si a eso añades mano de obra cualificada, cercanía, […]” y ahora admites que uno de los problemas de Marruecos es la “falta de mano de obra cualificada”. Me quedo con lo segundo, porque soy de la opinión que este “debate” ha hecho ambos reflexionemos más y mejor sobre el tema.

    Finalmente quiero agradecerte que te intereses por mi blog y por lo que escribo, dado que tu blog es importante y el mío pequeño, humilde y relativamente nuevo.

  4. Los blogs son importantes por lo que dicen, no por su tamaño, humildad o historia. Mira a Escolar: un blog muy viejo, enorme y (creo) poco humilde… que no dice nada. El mío tampoco es que diga gran cosa. En cualquier caso, gracias por el halago.

    “La política de desarrollo basada en deslocalizaciones cuya única baza son los bajos costes salariales creo que si bien comprensibles es desacertada, porque es “pan para hoy, y hambre para mañana”, ya que en el momento que suban los costes salariales, pierdes la inversión y el desarrollo.”

    Pero se gana en capital humano. Además, hay que tener en cuenta todo el desarrollo que se produce en las zonas gracias a estas inversiones. Mantenerlas posteriormente es muy plausible.

    “Esta política es comprensible, pero ha de ser complementaria con otras.”

    Estoy de acuerdo… Discutiríamos en cuáles son más o menos eficaces… Yo confío más en el mercado libre. No niego que inversiones en educación o infraestructuras puntuales ayuden.

    “Marruecos vive en un sistema social y político que se acerca a la servidumbre y que no es tampoco muy motivador.”

    No dudo que no sea la mejor motivación… pero el hecho de que puedan mejorar su calidad de vida sí lo es. Al menos, sí lo es desde un punto de vista económico.

    “Tú afirmación de que con un nuevo Rey hay cambios de políticas y de leyes es lo que más critico, no porque vea mal el cambio, sino porque depende únicamente de la voluntad de una persona, que como toda voluntad individual está sometida a cambios a corto plazo.”

    Cuatro años de diferencia. Normalmente, menos. No es que me haga ilusión, pero… la diferencia no es tanta. Me equivoqué al pensar que la seguridad jurídica sería mayor. En mi opinión, la clave está en dos puntos: la diferencia de seguridad jurídica entre ambos países y si en el país más pobre es suficiente para invertir. Ahora mismo, diría que hay diferencia a favor de España, pero no tanta (a la vista de que no hay intervenciones monarcales… “desmesuradas”) y, la que hay, parece ser suficiente para las empresas localizadas allí.

    “España fue beneficiaria de las deslocalizaciones, ahora es una perjudicada. Por ello creo que nuestro desarrollo se encuentra en otro punto y que las empresas que se vayan a Marruecos o a Malí (por exagerar) se iban a ir como vinieron y que tenemos poco que hacer.”

    No me preocupa tanto el hecho de que las empresas se vayan allá donde les convenga sino que aquí no sean eficientes o no aparezcan nuevas.

    Saludos.

Responder a The happy butcher Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s