Día de Nochevieja

Último día del año. Todavía tengo que llamar para concretar nuestra salida de esta noche. Con el calendario en la mano sí es el último día del año, pero yo creo que no año no acaba el 31 de diciembre y comienza el 1 de enero, porque mi experiencia me dicta que los cambios y los nuevos planes están en el paso del 31 de agosto al 1 de septiembre.

En todo caso el cambio del dígito del año y su fiesta tiene que ser bienvenido, todo ello fruto de una actitud más optimista o contemporizadora con la cronología convencional de la sociedad en la  que vivo. He tardado, pero me he dado cuenta que ir contra el calendario es una estupidez y que tener momentos marcados para estar en familia o para estar contentos tampoco es tan malo, ya que de no tenerlos puede que muchos no estaríamos nunca en familia o no nos esforzaríamos por estar contentos.

Sí, este planteamiento es un poco hipócrita, pero hay cosas peores en el calendario como levantarse temprano para ir a trabajar y no se monta tanta queja ni tragedia.

Maestro interino en huelga de hambre. Come y ponte a estudiar

Paseaba esta tarde por Sevilla, ahora ando por aquí, y vi un folio pegado a una valla de obras (para ver el folio pincha aquí). Hablaba de que un maestro interino en paro se había puesto en huelga de hambre en contra de la Junta de Andalucía y la forma en la que ha dispuesto proveer las bolsas de trabajo, lo cual ha producido que el huelguista y otros colegas suyos se hayan quedado en paro. Yo quiero opinar y decir unas cuantas cosas.

Primera. El huelguista, o los que le han redactado el folio, deben saber que no se puede estar en paro y ser a la vez maestro interino, porque si se es interino, no se está en paro, pero si se está en paro, entonces no se es interino. El problema no es sólo el desconocimiento brutal que tienen estos señores de muchas cosas, sino que han pensado que ser interino es un estado “para toda la vida”.

Segunda. Los interinos se agarran al argumento de la experiencia laboral frente a aquellos que no la tienen. Miden la experiencia laboral por el tiempo que llevan trabajando sin aprobar las oposiciones. Los que no tienen experiencia y que entran en su lugar parece que al menos algo han hecho para ocupar un puesto en la especialidad a la que opositaron, mientras que el huelguista opositó a otra.

Tercera. Primar su “experiencia laboral” es una discriminación fundada en la edad, es decir, un criterio inconstitucional. Los que entran en un momento determinado y quieren acaparar las plazas incluso impidiendo que salgan a oposición (la único posibilidad plenamente legal), impiden acceder a aquellos que nacieron después y que no pudieron concurrir a la bolsa de trabajo que a ellos le proporcionó la interinidad.

Cuarta. La última convocatoria para Maestros de Primaria establecían unas condiciones privilegiadas para los interinos, tanto en la fase de oposición como en la de concurso. Esto ha impedido que personas con muchas nota, que es lo que hay que sacar en una oposición, no hayan podido conseguir plaza y sólo les haya quedado un justificadísimo derecho al pataleo.

Quinta. Es difícil que unos señores que se empecinan en no sacar una plaza como funcionario en unas oposiciones sin ventaja y que lo quieren es que regalen la plaza porque entraron como interinos en un momento dado, transmitan a los alumnos la necesidad de esforzarse para conseguir objetivos.

Sexta. Este huelguista solamente ha conseguido el apoyo de la CGT y ese engendro de SADI (sindicatos de interinos). Los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, no lo han apoyado no por falta de solidaridad con los trabajadores que lo necesitan, sino por hartazgo con estos señores.

Séptima. Ya es hora que las administraciones educativas, en este caso la Junta de Andalucía, saque a oposición todas las vacantes y que deje de crear y mantener la casta de los “interinos pata negra”. La interinidad es cubrir situaciones de enfermedad o de contingencias que no eran previsible al final del curso anterior, que es cuando se diseñan las plantillas de los centros y a eso debe retornar.

Octava. La Junta de Andalucía también debe reformar la baremación en las listas de interinos, valorando más los resultados en la última oposición que el tiempo que el aspirante ha estado de interino. Así podremos evitarnos el lamentable espectáculo de interinos que van a las oposiciones sólo para firmar, porque sonrientes le dicen a los que sí han estudiado que ellos tienen el trabajo asegurado.

Novena. Expreso mi no solidaridad con el huelguista. En vez de haber empleado estas navidades en montar teatrillos, podría haberse puesto a preparar las oposiciones del 2009, que es la última oportunidad que tiene de pruebas selectivas privilegiadas para que él pueda entrar, porque sin privilegios uno teme que conocerá a fondo el Servicio Andaluz de Empleo, sucesor del INEM.

El inglés en los Países Bajos

Hace unas semanas manifesté lo encantado que terminé después de una visita veraniega a los Países Bajos. Hay una cosa que sí me produjo inquietud y que ahora voy a exponer.

El dominio de la lengua inglesa por parte de los nederlandeses es tan alto que podría decirse que al menos es igual a la de los propios ingleses. Esto está bien, pero hay un problema: el nederlandés u holandés está perdiendo terreno dentro de la cultura de su propio país. Este problema lo pude comprobar en una librería céntrica de Ámsterdam. La mayoría de los libros, tanto de literatura como de cuestiones específicas, estaban en lengua inglesa (y en otras aunque en castellano solamente había literatura), notándose el hueco de los libros en el idioma del país.

No por nacionalismo lingüístico, pero sí por valoración de una lengua con una gran historia. Creo que saber conocer otros idiomas es muy importante, fundamental y útil, pero abandonar la propia lengua creo que es un error, porque en la lengua está el depósito de una cultura, que si no se actualiza cada día termina por fosilizarse.

Lluvia y elecciones

La lluvia y la plenitud de las reservas de agua provoca a los ciudadanos una sensación colectiva de riqueza y de seguridad, que lleva a acoger mejor las consignas del gobierno que se presenta a la reelección. Por el contrario la sequía produce incomodidad, inseguridad y desconfianza, se sabe que el hecho de que no llueva no es culpa del gobierno, pero la receptividad a sus mensajes es menor por las sensaciones a las que antes hacía referencia. Es poca cosa, pero en una elecciones todo interviene a la hora de ir o no ir a votar y, una vez en el colegio electoral, elegir una papeleta u otra. Digo todo esto de forma especulativa, sin haber contrastado los ciclos hidrológicos con los resultados electorales.

Blancanieves y el Feudalismo

Nochebuena. Cena familiar. Mientras las cosas están terminándose de preparar, yo me encargo de entretener a mis dos sobrinos, una niña de cuatro años y un niño de dos años. La niña me pidió que le leyera un cómic de Blancanieves. Me puse manos a la obra, aunque no me duró mucho, porque mi sobrina, de tantas veces que se lo han leído, lo sabe de memoria.

La memoria de mi sobrina me permitió fijarme en la ilustraciones de cómic y en los personajes. Había algo que me extrañaba desde el principio y que en la quinta página pude formular. Sólo aparecían como seres humanos normales los personajes que eran pertenecientes a la realeza: La reina malísima, Blancanieves y el príncipe que la despertará. El resto de los personajes son pseudohumanos como los enanos del cuento (y no digo que los de poca altura no sean humanos, sino que los enanos de Blancanieves no tienen una configuración muy humana que digamos), animalitos con los que canta Blancanieves y seres perversos y deformes que sirve a la reina malísima.

Leyendo el cuento con un poco de mala leche. La presentación de personajes y su caracterización en Blancanieves lo que se manifiesta es una justificación de la estructura feudal de la sociedad medieval, época en la que se encuentra ambientado el cuento. Es cierto que la recopilación de la tradición oral de los hermanos Grimm se produjo en el siglo XIX, esto es, en pleno romanticismo al servicio de los seguidores del Antiguo Régimen que todavía querían parar la idea de que todos los seres humanos somos iguales.

Mi sobrina se lo pasó estupendamente. Una ventaja de tener cuatro años y de no ser una pirada de la Hermenéutica, las Ciencias Políticas, la Filosofía y el Derecho.

Menos mal que la Iglesia es más que el obispo de Tenerife

Las declaraciones del obispo de Tenerife son vergonzosas y no le voy a dedicar ni una sola línea a descalificarlas, porque se descalifican por sí mismas. Me duele que un jerarca de la Iglesia Católica haga esto ya no sólo por cuestiones morales, sino porque está lanzando excrementos sobre muchas personas que trabajan día a día dentro de la Iglesia Católica.

De entre mis amigos puede decir que algunos son sacerdotes, religiosas o seglares que tienen su tiempo libre a disposición de su parroquia o comunidad. Como todo el mundo tienen sus virtudes y sus defectos, pero lo que no puedo decir de ellos es que les falte ni ilusión ni dedicación a su trabajo, muchas veces con un éxito que no guarda ninguna relación con las energías invertidas.

Me da pena que tengan que soportar jerarcas como este obispo de Tenerife, que sus palabras les implique a ellos como miembros de una organización religiosa, la Iglesia Católica, de la que ellos son una de sus partes más activas y visibles. Comparto la rabia de ellos, porque no son así, quizá por eso mismo nunca lleguen al Episcopado.

Los que nunca dirían estas bestialidades son los que hacen fuerte a la Iglesia Católica donde lo tiene que ser, en su misión religiosa: ellos y ellas celebran misas a horas intempestivas, visitan enfermos, abren centros de asistencia a enfermos terminales o de acogida a personas “sin techo”, ellos y ellas son los que están ahí para el desahogo moral y espiritual de los demás, preparan las bodas y primeras comuniones y mil cosas más.

Luego están los Álvarez Afonso, Rouco y Martínez Camino, entre otros muchos, para hacerles pasar vergüenza.

La democracia no debe pararse después del asesinato de Bhutto.

El asesinato de Benazir Bhutto ha impresionado a todo el medio político internacional y hasta cierto punto hay quienes mantiene que rompe la estrategia de los Estados Unidos en ese país.

Ahora está en el aire la celebración de las elecciones legislativas previstas para dentro de unos pocos días. Del boicoteo de la oposición se ha pasado a la negociación entre estas fuerzas y el Presidente Musharraf. Quiero hacer dos reflexiones sobre este asunto.

Primera. No celebrar las elecciones sería un gran error, porque impide que los ciudadanos apoyen las opciones con las que más se identifican, de forma que se pierde cualquier legitimidad democrática, que el Presidente no tiene (pues su respaldo está en  el ejército, que no es poco en estos países), y entramos en el terreno de las supuestas legitimidades morales, que es terreno ideal de los extremistas.

Segunda. Los moderados, en todos los aspectos políticos, iban a ganar estas elecciones y manifestar que los pakistaníes están hartos de los extremistas de “Al-Qaeda” y similares, que no los quieren ni a ellos, ni a su modelo de sociedad y que, desde luego, detestan sus métodos terroristas.