Capitalismo abstracto

Solamente compro ropa dos veces al año. En las rebajas de invierno y en las de verano. Cada seis meses renuevo y pongo a punto mi fondo de armario. Como los pantalones siempre me caen un poco largos, los dejo para que los arreglen.

Una vez me di cuenta de que habíamos entrado en una nueva etapa del Capitalismo, que bauticé como “capitalismo abstracto”. Yo voy a la tienda de ropa, compro sin dinero y me voy sin producto. Se ha producido la transacción, vendedor y comprador estamos satisfechos, pero ningún objeto no ha habido desplazamiento posesorio.

Libro vetado por una gran editorial

Paseo habitual por la librerías de una de mis ciudades. Miro estantes que me conozco casi de memoria. Decido pasar a las mesas de novedades a ver qué hay de nuevo. Muchos libros tontos escritos por periodistas o pseudoperiodistas metidos a historiadores, novelistas, filósofos, analistas y astrofísicos.

Me sorprende una portada. No voy ni a decir el título ni el autor, pero la técnica de promoción me pareció patética. Decía que el libro había sido “vetado por una gran editorial”. En ese momento, mi yo reflexivo se pone a cavilar. La portada realmente quiere decir que ha sido censurado, pero como la censura es pública y plena, utiliza el término vetar para lo que únicamente es la decisión de no publicar un libro por parte de una editorial privada. Que unos editores privados, que se juegan su dinero, no quieran publicar un libro no es vetarlo, sino ejercer su derecho a dirigir su empresa como mejor consideren.

Es una técnica muy pobre de publicitar un libro y denota lo que realmente busca el autor, que es buscar una polémica promocional para vender un libro que debe ser muy malo. Si el autor desea una buena censura o un secuestro del libro, para salir en todos los medios, lo que tendría que hacer el conseguir un cerebro como el de los dibujantes de “El Jueves”.

El juez de Murcia

La Ley de Enjuiciamiento Civil marca determinados criterios a la hora de la valoración de la prueba por parte del juez o tribunal. Hay pruebas de libre apreciación y pruebas tasadas, así como las llamadas “máximas de experiencia”.

El juez de Murcia que ha denegado la custodia a una madre por ser lesbiana debería aclarar sobre qué conocimientos hace las apreciaciones que hace. Ha de aclarar si hay una prueba pericial que respalde sus pronunciamientos o bien si se funda en las máximas de experiencia, de manera que sería conveniente que el juez aclarase qué conocimientos personales tiene del mundo homosexual.

Los católicos moderados ganan las elecciones castellanas

La prensa de hoy, al hablar, de las elecciones en Turquía habla del triunfo de los “islamistas moderados”. Estas dos palabras tienen una pragmática curiosa, porque se crea la alarma con el sustantivo “islamistas”, pero se intenta aminorar el temor con el adjetivo “moderados”.

En los países musulmanes estamos muy atentos a las tendencias religiosas de los partidos políticos, lo cual no sólo es razonable, sino incluso necesario. Lo paradójico es que no lo estamos cuando lo mismo ocurre en nuestro país. Suponiendo que el Partido Popular sea el de los “católicos moderados” (aunque el adjetivo es, naturalmente, muy generoso), ningún medio de comunicación titularía la noticia de su victoria electoral en las elecciones autonómicas de Castilla y León como “victoria de los católicos moderados se hacen con el gobierno de Valladolid”.

El problema es que los islamistas no son únicamente islamistas y tampoco todos los islamistas son iguales, al igual que tampoco políticamente todos los católicos son iguales. Noticiar y analizar las cosas “grosso modo” no es que se salte los matices, sino que desprecia las diferencias más importantes. Turquía no se divide entre islamistas (con o sin adjetivo) y militares laicistas, ya que hay una enorme pluralidad de fuerzas y tendencias. Tengo la impresión que los “islamistas moderados” son la versión musulmana de la “democracia cristiana” europea. Seguramente, en un futuro con Turquía en la Unión Europea, demócratas cristianos e islamistas moderados se entenderán a las mil maravillas.

El Primer Caballero de los Estados Unidos

Por lo visto, en los Estados Unidos hay cierta guasa acerca del título oficial que le correspondería a Bill Clinton en el caso de que su esposa, Hillary, resultase elegida como Presidenta del país. Dice “El País” que hay cierto consenso en que el título sería el de “primer caballero”.

Realmente es un polémica más humorística, e incluso tendenciosa y machista, que otra cosa, porque Bill Clinton, como todos los presidentes norteamericanos, conservan el título presidencial durante toda su vida (también pasa lo mismo en España). El problema ahora residiría no en el título de Clinton, sino uno mucho más grave, habría dos presidentes Clinton a la vez en la Casa Blanca.

El pelmazo de la Copa América (II)

Esta tarde he vuelto a pecar. No sabía que ver y me dejé caer por “La 2”. Estaban echando un reportaje sobre la Copa América, pero incluyendo todas las regatas previas de clasificación. A pesar de que era una edición motada de lo que se supone que son los mejores momentos, las escenas de navegación eran pocas y aburridas, sólo poniendo la salida y llegada de las regatas finales. Si pensaba que había exagerado, que no había tenido la paciencia suficiente para entrar lo espectacular de la vela, hoy he salido de dudas y me he reafirmado en mi primera impresión.