1992

1992
Estos días he visto la serie italiana 1992. Trata de los acontecimientos políticos en los que se inició el final del sistema político italiano existente desde la Segunda Guerra Mundial y surgió lo que vino a llamarse la “Segunda República Italiana”.

Ambientada en Milán, con varios personajes de existencias entrecruzadas, nos lleva por las investigaciones judiciales (“Mani pulite”) que supusieron el final de la Democracia Cristiana y del PSI, la forma de actuar del empresariado, los primeros pasos de la Liga Norte y especialmente la base moral sobre la que se edificó el ascenso político de Silvio Berlusconi.

Cada uno de los diez episodios de esta primera temporada tienen un buen ritmo, terminando todos “arriba”. Cada uno de los personajes tiene su historia, su desarrollo y no son meros vehículos de una narración general, especialmente cuando la mayoría (salvo los “públicos”) son personajes que representan un arquetipo. La ambientación es excelente.

Autorización del Presidente Harry S. Truman para utilizar la bomba atómica

Cuando Harry S. Truman era Vicepresidente de los Estados Unidos era un perfecto desconocedor de la marcha de la Segunda Guerra Mundial. De hecho se enteró, entre otras muchas cosas, de la existencia del Proyecto Manhattan después de acceder al Despacho Oval.

La Ley de Seguridad Nacional de 1947 le concedió un papel al Vicepresidente dentro de la Seguridad Nacional para evitar que en un futuro un Presidente que accede al cargo como él, por el fallecimiento de su antecesor, es mázs desconocedor de algunos temas que muchos funcionarios del gobierno federal.

Una vez como Presidente fue Harry S. Truman quien dio la orden de lanzar las bombas atómicas. La orden no tiene ninguna solemnidad. Es un escrito al dorso de un memorándum en el que se autoriza el lanzamiento a partir del 2 de agosto.

Orden Truman Bomba Atómica
Orden Truman Bomba Atómica r TransOrden Truman Bomba Atómica v Trans

1979

La historia mitológica de la Transición nos cuenta que tras las elecciones municipales de 1979, el primer proceso electoral después de la entrada en vigor de la Constitución, los acuerdos entre las fuerzas de la izquierda cambiaron un mapa municipal en las principales capitales en el que dominaba la UCD, partido de la derecha heredera de los sectores moderados del Franquismo.

Hubo un pacto entre las fuerzas de la izquierda, aunque ese pacto dependió tanto de la aritmética electoral como de las peculiaridades de cada lugar.

Si tomamos la cincuenta capitales de provincia, las dos ciudades norteafricanas y las ocho ciudades que no son capital pero que están entre las más pobladas tenemos una interesante muestra de sesenta casos.

El pacto se materializó en diecisiete casos (las mayorías absolutas eran anecdóticas), aunque pasó a la historia porque afectó a las principales ciudades del país como eran y son Madrid, Valencia y Sevilla.

PactosLocales1979

Objetivo San Telmo (XLIII): ¿Quién era San Telmo?

El Palacio de San Telmo es la sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía. Antes fue sede del seminario de la Archidiócesis de Sevilla, residencia de los duques de Montpensier, sede de una empresa, de la Universidad hispalense y, primitivamente, colegio del Gremio de Mercaderes y Navegantes, que fueron los que lo construyeron.

Los navegantes le dieron el nombre de su patrón, San Telmo. Pero realmente San Telmo es San Pedro González Telmo, un palentino de finales del siglo XII y primera mitad del siglo XIII que dejando el clero secular se une a la Orden de Predicadores, fundada por Domingo de Guzmán, antigua alumno como él, de la primera institución universitaria española, la Universidad de Palencia.

Fue predicador y capellán del rey Fernando III de Castilla en la campaña que culminó con la reconquista de Sevilla. Cuando dejó la corte castellana se dedicó a la atención de marineros y pescadores en Asturias y Galicia, por lo que siempre se le ha vinculado a estas profesionales que lo tienen como patrón y por ello pusieron su nombre al Palacio de la escuela de marineros y navegantes.

Como curiosidad Pedro González Telmo fue beatificado formalmente en 1254 por Inocencia IV, pero nunca sido formalmente canonizado. El Papa Benedicto XIV, en 1741, confirmó su culto como santo que es como si el Papa convalidase la canonización por el paso del tiempo.

70 años de paz

70añosdepaz
Mi TL en Twitter anduvo loco con la emisión de una moneda de oro, con valor facial de 200 euros, con el lema “70 años de paz”.

El lema se parece a aquel del Franquismo desarrollista de “25 años de paz”. Muchos han pensado que eran una conmemoración del final de la Guerra Civil y el establecimiento de una continuidad “in pace” entre el régimen dictatorial y la democracia.

Pero la fecha de la emoción es 2015, de modo que si a 2015 le restamos 70, obtenemos 1945, que es la fecha de finalización de la Segunda Guerra Mundial.

Así que, con una lema de resonancias franquistas, la FNMT conmemora el fin de la Segunda Guerra Mundial sin mencionarlo.

Los países suelen conmemorar los acontecimientos que le han afectado directamente y, aunque la SGM sea un hecho cuyas consecuencias vivimos hasta el día de hoy, nosotros no participamos. Y esto es lo verdaderamente llamativo: ¿por qué España tiene que conmemorar el fin de una guerra en la que no tomó parte?

También habría que plantearse una segunda serie de cuestiones: ¿de verdad que son 75 años de paz?

Aceptando la definición de que la paz es la ausencia de guerra podemos pensar si, en los países contendientes, ha habido realmente 70 años de paz desde 1945.

Es cierto que Francia y Alemania no se han invadido y matado nuevamente, ni que nadie ha vuelto a bombardear Londres y que los japoneses solamente van a China de turismo y a comercial. Pero es igualmente cierto que en lo que fue Yugoslavia (contendiente en la guerra) ha habido varias guerras consecutivas, que en el Cáucaso (formaba parte de la URSS), ha habido y hay conflictos bélicos, que ahora en Ucrania oriental (contendiente dentro de la URSS) hay una guerra civil, que en Filipinas llevan décadas con una guerrilla tremenda o las guerras que padecieron Corea o Vietnam (cos contendientes contra los Estados Unidos, otro contendiente) en las décadas siguientes a 1945 y esto con lo que me venía a la cabeza y sin meter el Oriente Medio.

El lema “70 años de paz” desgraciadamente es erróneo para muchos de los lugares que participaron, como potencia o dentro de los imperios coloniales, en aquella conflagración. Se han de conmemorar hechos o procesos limitado y nunca periodos tan amplios y tan abiertos en lo geográfico como lo ocurrido en los países beligerantes en los últimos setenta y cinco años.

En todo caso, para finalizar, quisiera decir que ésta es una conmemoración impropia para un país que no participó como contendiente. Se conmemora y se celebra si es el caso acontecimientos propios y no ajenos por importantes que hayan sido.

Republicanismo y aristocracia

El Republicanismo como teoría política también vive de sus mitos e idealizaciones y los grandes mantenedores de esta posición teórica eran conscientes de estos.

Cuando una teoría se extiende a lo largo de la sociedad, se pierde rigor. Algunas ideas del ideal republicano se han extendido rápidamente por nuestra sociedad sin ser conscientes de que eran más bien aspiraciones que realidades aunque fueran pretéritas.

Del Republicanismo se ha popularizado la idea del ciudadano, soldado, miembro de la asamblea y magistrado. Es cierto que durante amplios periodos de la República romana los ciudadanos se hacían soldados (e incluso generales), volvían de la guerra y se retiraban a su quehaceres privados, salvo en lo relativo a su voto en la Asamblea y, en ocasiones, se hacían magistrados por un año. Pero lo importante y la constante era ser ciudadano.

Esta idea, desposeída de todo ropaje, es la que está detrás de la absoluta limitación de mandatos en todo y para todo y la idea de desprofesionalizar la política. Si la ciudadanía es la soberana, debe ser ella la que lleve los asuntos y transitoriamente algunos ejecutores, pero no unos políticos profesionales.

Pero lo que no contamos antes es que ese circuito ciudadanía-milicia-asamblea-magistratura estaba limitado por un sistema aristocrático en buena parte de sus costuras (como indica Polibio). No todos los ciudadanos se incorporaban en las mismas condiciones a las legiones, ni todos permanecían el mismo periodo de tiempo, ni con las mismas funciones; la Asamblea estaba organizada de tal modo que los intereses de los que poseían una posición social más fuerte pudieran ganar cualquier votación; para poder acceder a las magistraturas superiores había que tener un patrimonio considerable porque había que incurrir en fuertes gastos y no eran remuneradas; finalmente el núcleo de debate y decisión no estaba ni en la Asamblea ni en las magistraturas, sino en la reducida asamblea (el Senado) de antiguos magistrados, que también eran los más ricos de la República. La “potestas tribunicia” fue un logro de las clases populares que se fue desvaneciendo conforme la división no era entre plebe y patriciado, sino era por patrimonio.

Los ciudadanos romanos del orden senatorial, los ricos entre los ricos, ni cobraban ni se dedicaban profesionalmente a la política. Efectivamente, transitaban de la vida pública a la vida privada porque para los más ricos nunca había diferencia entre estos dos ámbitos, porque siempre tenían la posibilidad de influir y porque el Senado les proporcionaba participación formal y explícita si era necesaria.

Los que quieran establecer un modelo de vida pública basada en la desprofesionalización, en estar en la vida pública cortos periodos de tiempo sin remuneración o casi sin ella, pueden tener en cuenta la experiencia romana según la cual al final se transformó en el gobierno de los más ricos en todos los niveles, sin fisuras.

La condonación de la deuda alemana de 1948 como precedente

El nuevo gobierno griego está intentando renegociar su deuda. Antes hablaban de no pagar, luego de una quita negociada, más tarde de refinanciación y ahora piden que vuelvan a darles dinero a sus bancos a cambio de comprar los bonos-basura helénicos.

Los defensores del nuevo gobierno griego afean la postura dura del gobierno alemán trayendo desde 1948 la condonación a la Bundesrepublik de la deuda del Deutsches Reich (las reparaciones de la PGM las terminaron de pagar hace cinco años).

Se quiere la condonación de la deuda alemana sin, desde luego, mencionar la situación de lo que quedó de Alemania.

Cuando sucedió esto hacía solamente tres años que había terminado la Segunda Guerra Mundial, donde el país había quedado arrasado (un destrucción de recursos, instalaciones y viviendas del 50% al 70% dependiendo de las zonas), que habían sufrido más de cinco millones de muertos y seis millones de heridos y que tenía millones desplazados desde Prusia Oriental y desde otros territorios con población alemana. No había alimentos ni combustible para pasar el invierno por decisión de las fuerzas ocupantes.

Lo que quedaba del país no tenía ninguna autoridad común propia, sino autoridades locales y progresivamente autoridades regionales, todas ellas sometidas a las fuerzas de ocupación. Una parte había sido cedida a Polonia, otros trozos a la URSS que además ocupaba una buena proporción de la zona que ahora sería el este de Alemania.

En estas condiciones se dio la condonación. Quien quiera compararse con los alemanes de 1948 debería estar dispuesto a aceptar estar en esa situación.