Nombres de Ministerio

Desde que Pablo Manuel Iglesias habló del Ministerio de Plurinacionalidad no he parado de pensar que puede que veamos el nacimiento de novedosas denominaciones para los ministerios del nuevo gobierno. He encontrado una interesante página del CSIC con una relación histórica del siglo XIX y XX, así como sus titulares, lo cual se ha complementado con los nombres de las últimas tres legislaturas.

Así se han llamado nuestros ministerios:

Ministerios

Investidura 2016 (XVIII) No podemos seguir así

“No podemos seguir así” es una de las frases que más se están repitiendo estos días desde determinado sector de la prensa para acelerar el calendario de negociaciones con vistas a llegar a una investidura exitosa. Quieren acortar todos los plazos, para hacer más difícil cualquier negociación, con vistas a propiciar una nueva convocatoria electoral que entienden que beneficiaría al Partido Popular en detrimento de Ciudadanos.

Lo mejor para contextualizar la actual espera es mirar atrás y contabilizar los días transcurridos entre el día de las Elecciones y la publicación del nombramiento en el BOE, que marca el inicio de la Presidencia.

TiempoEnFunciones
Mariano Rajoy ha sido el Presidente que ha tardado menos tiempo entre la jornada electoral y el juramento de su cargo: treinta días. Recuerdo que se dieron cierto prisa, y eso que tenían mayoría absoluta, porque querían tener resuelta la investidura y el nombramiento de los ministros antes de las fiestas navideñas.

Los dos periodos mayores entre los comicios y la publicación del nombramiento del Presidente se dieron en los dos mandatos de José María Aznar. Tardó sesenta y tres días en verse en el BOE en la primera ocasión y eso que las negociaciones no fueron nada del otro mundo; pero lo sorprendente fueron los cuarenta y seis días que mediaron entre su primer y segundo mandato cuando ni había cambiado de signo político en el Gobierno y además habían conseguido mayoría absoluta en las Cortes.

Podemos decir que lo “normal” va de los treinta y dos y a los treinta y cinco días. En 1989 González tardó algo más debido a los recursos planteados en algunas circunscripciones y que llevaron hasta a la repetición de las elecciones en Melilla; hubo dieciocho escaños pendientes de asignar cuando se votó la investidura.

Hoy, 31 de enero, han transcurrido cuarenta y dos días desde el 20-D. La gran marca de Aznar aún está a cierta distancia. ¿Se superará?

¿Cuánto le costaría a España fabricar un bomba atómica?

El otro día @Egocrata preguntaba en twitter cuánto le costaría a España fabricar una bomba atómica. Alguien desenterró un reportaje de 1987, publicado en El País, donde se daba cuenta de los coqueteos de nuestro país con el armamento nuclear y daba cuenta de un informe de 1975 que calculaba el coste de la fabricación de la primera bomba atómica hispánica en 8.700 millones de pesetas.

De enero de 1975 a diciembre de 2015 ha inflación en España ha sido de 1148.3%, de modo que esos 8.700 millones de 1975 se transformación en 99.902 millones de 2016, que convertidos a nuestra actual moneda son algo más 522 millones. Naturalmente es una conversación del coste de 1975 y no un cálculo del coste en 2016 con la tecnología actual, pero como esa información no abunda nos conformaremos con los datos de hace cuarenta y un años.

Los Presupuestos Generales del Estado para 1975 establecieron un gastos total de 656.000 millones de pesetas, por lo que el gasto de la bomba atómica hubiera representado el 1,33% del gasto presupuestado, aunque lo normal es que el programa hubiera sido plurianual. En el caso de 2016, los presupuestos preven 351.856.294.760€, de modo que los 522 millones de euros representan el 0.14% del gasto presupuestado.

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Ahora me podéis dar toda la caña que queráis, pero no es únicamente una especulación.

 

1992

1992
Estos días he visto la serie italiana 1992. Trata de los acontecimientos políticos en los que se inició el final del sistema político italiano existente desde la Segunda Guerra Mundial y surgió lo que vino a llamarse la “Segunda República Italiana”.

Ambientada en Milán, con varios personajes de existencias entrecruzadas, nos lleva por las investigaciones judiciales (“Mani pulite”) que supusieron el final de la Democracia Cristiana y del PSI, la forma de actuar del empresariado, los primeros pasos de la Liga Norte y especialmente la base moral sobre la que se edificó el ascenso político de Silvio Berlusconi.

Cada uno de los diez episodios de esta primera temporada tienen un buen ritmo, terminando todos “arriba”. Cada uno de los personajes tiene su historia, su desarrollo y no son meros vehículos de una narración general, especialmente cuando la mayoría (salvo los “públicos”) son personajes que representan un arquetipo. La ambientación es excelente.

Autorización del Presidente Harry S. Truman para utilizar la bomba atómica

Cuando Harry S. Truman era Vicepresidente de los Estados Unidos era un perfecto desconocedor de la marcha de la Segunda Guerra Mundial. De hecho se enteró, entre otras muchas cosas, de la existencia del Proyecto Manhattan después de acceder al Despacho Oval.

La Ley de Seguridad Nacional de 1947 le concedió un papel al Vicepresidente dentro de la Seguridad Nacional para evitar que en un futuro un Presidente que accede al cargo como él, por el fallecimiento de su antecesor, es mázs desconocedor de algunos temas que muchos funcionarios del gobierno federal.

Una vez como Presidente fue Harry S. Truman quien dio la orden de lanzar las bombas atómicas. La orden no tiene ninguna solemnidad. Es un escrito al dorso de un memorándum en el que se autoriza el lanzamiento a partir del 2 de agosto.

Orden Truman Bomba Atómica
Orden Truman Bomba Atómica r TransOrden Truman Bomba Atómica v Trans

1979

La historia mitológica de la Transición nos cuenta que tras las elecciones municipales de 1979, el primer proceso electoral después de la entrada en vigor de la Constitución, los acuerdos entre las fuerzas de la izquierda cambiaron un mapa municipal en las principales capitales en el que dominaba la UCD, partido de la derecha heredera de los sectores moderados del Franquismo.

Hubo un pacto entre las fuerzas de la izquierda, aunque ese pacto dependió tanto de la aritmética electoral como de las peculiaridades de cada lugar.

Si tomamos la cincuenta capitales de provincia, las dos ciudades norteafricanas y las ocho ciudades que no son capital pero que están entre las más pobladas tenemos una interesante muestra de sesenta casos.

El pacto se materializó en diecisiete casos (las mayorías absolutas eran anecdóticas), aunque pasó a la historia porque afectó a las principales ciudades del país como eran y son Madrid, Valencia y Sevilla.

PactosLocales1979

Objetivo San Telmo (XLIII): ¿Quién era San Telmo?

El Palacio de San Telmo es la sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía. Antes fue sede del seminario de la Archidiócesis de Sevilla, residencia de los duques de Montpensier, sede de una empresa, de la Universidad hispalense y, primitivamente, colegio del Gremio de Mercaderes y Navegantes, que fueron los que lo construyeron.

Los navegantes le dieron el nombre de su patrón, San Telmo. Pero realmente San Telmo es San Pedro González Telmo, un palentino de finales del siglo XII y primera mitad del siglo XIII que dejando el clero secular se une a la Orden de Predicadores, fundada por Domingo de Guzmán, antigua alumno como él, de la primera institución universitaria española, la Universidad de Palencia.

Fue predicador y capellán del rey Fernando III de Castilla en la campaña que culminó con la reconquista de Sevilla. Cuando dejó la corte castellana se dedicó a la atención de marineros y pescadores en Asturias y Galicia, por lo que siempre se le ha vinculado a estas profesionales que lo tienen como patrón y por ello pusieron su nombre al Palacio de la escuela de marineros y navegantes.

Como curiosidad Pedro González Telmo fue beatificado formalmente en 1254 por Inocencia IV, pero nunca sido formalmente canonizado. El Papa Benedicto XIV, en 1741, confirmó su culto como santo que es como si el Papa convalidase la canonización por el paso del tiempo.