Investidura 2016 (VI) ¿Por qué Podemos necesita cuatro grupos parlamentarios?

Podemos ofreció a En Comú (Ada Colau), Compromís y En Marea tener sus propios grupos parlamentarios en el Congreso en el caso de concurrir en coalición con la formación morada en las Elecciones del 20 de diciembre. Una oferta que necesita del concurso de otras fuerzas políticas y que no encaja en la letra del Reglamento del Congreso.

Tener cuatro grupos parlamentarios haría que la subvención de los podemitas y sus coaliciones regionales fueran mayores que las del grupo mayoritario, el PP, pero el enrocamiento de Pablo Iglesias nada tiene que ver con el cumplimiento de la palabra dada.

Tener un solo grupo parlamentario, en el caso de que la legislatura se alargue, puede llevar al líder de Podemos a compartir su tiempo con los representantes de las coaliciones regionales, algo así como llevan varias legislaturas haciendo IU e ICV. Muestra debilidad y cierto cutrerío.

Pero si la XI legislatura no prospera, puede que los Compromís (que llevan en política un montón de años), Ada Colau (plena de ambición) y En Marea (que tienen peso propio) decidan que en la repetición de las Elecciones no van con Podemos, sino de forma independiente.

Tomemos en caso de la Comunitat Valenciana. Compromís tiene predicamento, Monica Oltra es un peso pesado de la izquierda valencia y puede tirar de mucho voto si hay que decidir entre Podemos y Compromís. Si dividimos el voto de la coalición en las generales empleando el único criterio posible (las autonómicas) la suma de los dos partidos sería de siete diputados, en vez de los nueve actuales, siendo cinco de Compromís y dos de Podemos.

Comp y Pod separados
Mala jugada para Pablo Iglesias. Si rompen con ICV en Catalunya y emerge En Comú como fuerza independiente, vistos los malos resultados de las autonómicas, es posible que tampoco haya demasiadas de acrecentar el menguado grupo morado.

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En la simulación Valencia tiene un diputado más que en el 20D porque, de acuerdo con el Padrón de Población actualizado ganaría un escaño más, que perdería la provincia de León.

Valencia gana un diputado y León pierde uno

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha adelantado los datos del Padrón que en unos días el Consejo de Ministro le conferirá carácter oficial. Estos datos son de extraordinaria importancia ya que son los que se emplean para calcular el número de diputados que le corresponde elegir a cada provincia y será los datos de población que se tengan en cuenta en el caso de tener que repetir las Elecciones a Cortes Generales.

De acuerdo con los datos adelantados por el INE solamente hay dos cambios respecto a las Elecciones del 20-D. La provincia de León perdería uno y la de Valencia ganaría otro. Con los resultados del 20-D, Ciudadanos perdería su diputado en León e Izquierda Unida ganaría uno por Valencia.

Provincias por encima y por debajo de la media de cada partido

Una buena forma de conocer la estructura del voto de los partidos políticos es ver cuál fue el resultado en cada una de las provincias comparándolo con la media nacional obtenida por ese partido. Así veremos en qué provincias son más fuertes y en cuáles son más débiles, aunque ellos no guarda necesariamente correlación con la consecución de escaños.

Cuadro_Medias
En el Partido Popular, como podemos ver en el mapa (y también en el cuadro anterior), las provincias que están más de treinta puntos por encima de la media son Lugo, Ourense, Salamanca, Zamora, Ciudad Real, Ávila, Segovia, Soria, Burgos, Palencia, Almería, Murcia, Ceuta y Melilla. Las provincias en las que tiene menos voto sobre la media el PP son las tres provincias vascas

PP
En el Partido Socialista la provincia que puntúan muy por encima de la media son las de Huelva, Sevilla, Córdoba, Jaén, Almería, Badajoz, Cáceres, Ciudad Real y Cuenca. La más bajas son Burgos, Navarra, Bizkaia, Gipuzkoa, Araba, Lleida, Girona, Barcelona y Tarragona.

PSOE
Las provincias donde ha tenido un fuerte respaldo porcentual la candidatura de Podemos o la coaligada con ellos han sido Pontevedra, Valencia y Araba. Principalmente la meseta y una parte sustancial de Andalucía es un desierto para los podemitas.

Pod
Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía tiene su gran feudo en Madrid y tiene un desierto porcentual en la submeseta sur y en una buena parte de Andalucía, Galicia, Euskadi, Navarra y dos provincias catalanas.

Cs
Finalmente los amigos de Izquierda Unida muestran votos superiores a su media nacional en las provincias de Asturias, León, Zamora, Valladolid, Madrid, las tres provincias aragonesas, Sevilla, Córdoba, Cádiz, Málaga y Granada. La submeseta sur, Almería, Murcia y las ocho provincias donde no pudieron competir es lo peor.

IU

Cuadro_colores

Hacia la XI Legislatura (XXIV) Cocientes D’Hondt de Andalucía, Valencia y Euskadi

Seguimos publicando los cocientes D’Hondt de las cincuenta circunscripciones donde se emplean para elegir a los diputados (en dos de ellas se usa el mayoritario uninominal). Veamos Andalucía, Comunitat Valenciana y Euskadi.

ANDALUCÍA

Andalucía

 

EUSKADI

Euskadi

 

COMUNITAT VALENCIANA

Valencia

Hacia la XI Legislatura (XXII) Los cinco primeros en las cincuenta y dos circunscripciones

Aquí tenéis otro colorido cuadro donde podemos ver sinópticamente los cinco partidos más votado en cada de los cincuenta y dos circunscripciones al Congreso.

Los 5 en las 52

Un Congreso de 200 diputados elegidos por autonomías

Una de las muchas simulaciones electorales que hemos hecho en Geografía Subjetiva a la que le tengo más aprecio es la que establece un Congreso de solamente 200 diputados elegidos no por provincias, sino por autonomías.

Cada autonomía recibe un diputado al menos y los 181 restantes se reparten proporcionalmente a la población. Lo más simpático y positivo de este sistema es que posibilita la gobernabilidad, es más proporcional que el actual y conserva la representación territorial.

La simulación con los datos de 2008, que publiqué en marzo de 2011, era doble; en una utilizaba el método Hare para atribuir escaños con una barrera del 2% y en la otra empleada el método D’Hondt con una barrera del 3% (como la actual ley electoral española).

Comencemos con la simulación. Lo primero que hemos hecho es distribuir los diputados según los criterios antes indicado en cada una de las diecinueve autonomías. Fruto de esta distribución esto son los diputados que les corresponden a las circunscripciones:

Diputados_Autonomia_200_2011
Ahora vamos a observar cuál es la actual distribución de escaños por autonomías y el peso relativo de la representación de cada una de ellas en el Congreso de los Diputados.

Diputados_LOREG_350_2011
Dado que el número de diputados es casi obligadamente diferente, lo interesante es comparar el peso relativo de cada representación autonómica para ver cuál se beneficia, cuál se perjudica y por qué.

Peso relativo
Sin lugar a dudas la autonomía que perdería más peso en el Congreso sería la de Castilla y León porque al ser una sola circunscripción y no nueve pierde una buena cantidad de diputado mínimos por circunscripción, a lo que se le une su situación de desierto demográfico. Aragón, Galicia, Castilla-La Mancha y Extremadura serían los siguiente en la lista de “damnificados” a muchos distancia de los castellanoleoneses. Madrid y Catalunya serían las autonomías más beneficiadas.

Una vez establecidos cuantos diputados elige cada autonomía, aplicamos los resultados en votos de las Elecciones Generales a estas circunscripciones con el método Hare y éste es el resultado:

Hare_200_2011
Lo más destacado de esta simulación es que el Partido Popular no hubiera obtenido mayoría absoluta dado que no se beneficiaría de la sobrerrepresentación de un feudo tradicional de la derecha como es Castilla y León y la mayor proporcionalidad del método Hare.

Diferencia_LOREG_Hare_200
Si comparamos este sistema el porcentaje de escaños recibidos logrados con los que tienen en el sistema vigente podemos comprobar que el gran perjudicado sería el PP seguido del PSOE, mientras que CiU y BNG tendría pérdidas muy leves. El resto de las formaciones ganarían en peso parlamentario.

Pasemos ahora a la simulación utilizando las mismas circunscripciones, pero con una barrera del 3% y sirviéndonos del método D’Hondt para otorgar diputados:

DHondt_200_2011
La caída mayoritaria del método D’Hondt ha hecho que el PP reciba escaños adicionales en Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Murcia pudiendo así llegar a la mayoría absoluta que Hare le vetaba. El peso relativo de cada formación también varía:

Diferencia_LOREG_DHondt_200
Aunque los populares conservarían la mayoría absoluta sí tienen una pérdida fue de peso en el Congreso debido a la desaparición de las circunscripciones pequeñas que tanto les benefician; prácticamente serían los únicos perjudicados en este sistema idéntico al que tenemos salvo por el número de circunscripciones. Esto nos da una pista importante sobre qué formación es la que más se apoya en los automatismos del sistema.

Finalmente podemos comprobar el peso porcentual de cada uno de los partidos con el sistema actual (LOREG), con la simulación con Hare y barrera al 2% y la simulación con D’Hondt y barrera al 3%.

PorcentajesGeneral

Hacia la XI Legislatura (VIII): Las simulaciones de la confluencia vistas en conjunto

El miércoles, día 13, publicamos tres simulaciones (1, 2 y 3) empleando nuestro sistema de proyección y los datos de intención de voto del último Barómetro del CIS en las que mediamos la incidencia de un posible acuerdo entre Podemos e IU (junto otras fuerzas) a la hora de adjudicarlos los escaños en unas Elecciones Generales.

En total repasamos los datos de once comunidades autónomas y proyectamos 227 escaños de los 350 (64, 86%) del Congreso. En conjunto Podemos, IU, Chunta y Compromís obtendrían sin confluencia 36 escaños y con ella 47 dentro de la muestra proyectada, de modo que esta aproximación muestra que la confluencia sería buena para todas estas fuerzas políticas.

Si vemos la confluencia dentro de posibles pactos de gobierno, la izquierda conseguiría remontar los cinco diputados de desventaja, hasta transformarlos en ocho de ventaja. En el caso de que la sensatez reinase, una pacto desde el centro-derecha a la izquierda, con Ciudadanos, sería imparable para los populares (93 contra 134).

Superconfluencia