Una de las noticias del día ha sido presunta la activación, por parte del Gobierno de España, del mecanismo previo a la interposición de un recurso de inconstitucionalidad contra el Decreto-Ley 3/2011 de la Comunidad Autónoma de Andalucía que modifica la Ley autonómica de Ordenación Farmacéutica para establecer un sistema de compra de subasta para los medicamentos que han de prescribirse por principio activo.
El Gobierno de España y organizaciones amantes del corporativismo, como son los colegios profesionales de farmacéuticos, han puesto el grito en el cielo frente a un mecanismo de compra de medicamentos que es de puro sentido común: si compro medicamentos según su principio activo es lógico que quiera recibir ofertas y elegir la que sea menos costosa entre las presentadas.
Algo que garantiza tanto la eficiencia en la aplicación de recursos como la sostenibilidad del sistema sanitario público va a enfrentarse a un ataque jurídico basándose en criterios competenciales, pero no en cuestiones de fondo.
El Gobierno de España más que una reflexión competencial que resolverá el Tribunal Constitucional y donde ha habido algunas sorpresas notables a la hora de delimitar las competencias (recuérdese la STC sobre la Ley del Suelo de 1992), debería pensar si el sistema establecido por la Junta de Andalucía es mejor para el conjunto del país, siempre que el país incluye el futuro del sistema sanitario público y no solamente los intereses de farmacéuticas (que seguirán ganando dinero con el sistema de subasta) y de los boticarios.







Y, además, ¿para qué está la ley de contratos del sector público? ¿para que los de siempre se la salten a la torera y sigan forrándose?
Para acogerse a las disposiciones sobre propiedad intelectual para pagar a precio de oro un medicamento que tiene las patentes más que vencidas.
A mi siempre me ha gustado el sistema de subasta para los suministros públicos, siempre que sea algo más que para un bote de aspirinas, claro. Pero hay que hacerlo muy bien y con mucho control. Las obras públicas normalmente se subastan y luego se desvían los precios que es un primor, y en cuanto a suministros, no lo recuerdo, pero el viejo asunto del papel del BOE, ¿No fue una subasta amañada? Igual fue concurso o adjudicación directa, que aún da más juego, no se. Pero a lo dicho, mucho control, que en este país de aprovechados, adjudicar a uno o dos laboratorios el suministro de todos los genéricos puede hacer rico a más de uno
El Decreto-Ley de la Junta de Andalucía, como puedes comprobar en el enlace, es para más que para un sencillo bote de aspirinas, es para una amplia gama de suministro médicos.
El asunto del papel del BOE, en el que fueron absueltos todos los imputados, se basaba en un negociado sin publicidad.