El rescate bancario disimulado en la dación en pago

Ayer hablamos de la propuesta del ministro De Guindos de que un código de autorregulación bancaria abriese el camino, sin necesidad de reforma normativa, a la dación en pago en determinados casos.

En la última parte de la nota de prensa del Ministerio de Economía y Competitividad se mencionan los incentivos fiscales que el Gobierno se plantea concederle a los bancos en el caso de que acepten la dación en pago, la carencia de dos años y la quita correspondiente.

Los incentivos pasan por considerar como fiscalmente deducible, en el Impuesto de Sociedades, el dinero que pierdan en estas operaciones de ‘dación en pago’. Esto quiere decir que el riesgo asumido ya no se queda en el fallido y en el pasivo del Banco, sino que es transferido al Estado, y a todos los españoles, en forma de beneficios fiscales.

Esto quiere decir que todo el dinero que pierdan los bancos por las hipotecas que no debieron conceder, los que los norteamericanos llaman ‘subprimes’, será repuesto a esas entidades quitándole dinero en impuestos. El Estado reduce sus ingresos para que los que se compraron casas que no podían pagar y a los que les dieron hipotecas que no les debieron conceder puedan comenzar a salir de rositas. Y mientras quitando calefacciones en centros de enseñanza.

7 comentarios en “El rescate bancario disimulado en la dación en pago

  1. “…que todo el dinero que pierdan los bancos por las hipotecas que no debieron conceder…”

    Perdón, pero no entiendo lo de “no debieron”. ¿Por qué?

    A nivel micro no lo acabo de ver. Es decir, si un fulano quiere un crédito personal para comprarse un piso y pone como fianza el piso de sus padres, el banco, sea lo que sea que pase después, está haciendo un negocio redondo. Pues si el fulano paga su deuda con los intereses, el banco gana; y si hay que embargar los dos pisos, también.

    Otra cosa es a nivel macro. Que si la economía del país se hunde al banco no le queda otra que embargar todos los pisos objeto de las hipotecas, más los pisos usados como aval. Como el mercado está por los suelos, el banco es incapaz de convertir esa avalancha de pisos en cash, sin perder en la venta.
    Pero claro, a toro pasado es muy fácil ver errores. Entonces, tanto los bancos como los futuros embargados pensaron que estaban haciendo un buen negocio.

    Por tanto, ya puestos a juzgar, pifiaron mucho más los que se metieron en créditos personales (no hipotecarios, que es otra cosa), que los que los “concedieron”.
    Y entrecomillo el verbo conceder, porque aunque es el término usual, induce a error. Los bancos no dan dinero graciosamente a los particulares. Es un acuerdo bilateral, de la que ambas partes son responsables.

    Un saludo

      1. Ya. Más de lo mismo. A toro pasado es muy fácil hablar.

        Así que yo vuelvo a mi discurso: ¿Quién pifió más? ¿El que prestaba apoyándose en avales sustanciosos (pisos) o los que recibían préstamos recurriendo a los pisos de sus padres como aval?

        1. La cagó mucha gente y especialmente los que tienen departamento de riesgos, eligen tasadores y sabían que estos era un ciclo especulativo.

          Yo decía que un día la burbuja estallaría y los sensatos decían que estaba loco.

          A mí me da igual si la culpa es del banco o del tío que se mete en algo que a la mínima no podría pagar. Lo que no quiero es tener que pagarlo yo a través de las desgravaciones fiscales.

  2. Yo también decía que la burbuja estallaría y también me llamaban loco. Pero ni usted ni yo pensábamos que sería tan grave.
    Ni tampoco lo pensaban los que tenían departamentos de riesgos, aunque aún así bien que se guardaron las espaldas prestando el dinero con avales sólidos (pisos, este caso).
    Ni tampoco pensaron que sería tan grave los que compraron sus pisos cuando más caros estaban, a 40 años (algunos incluso más). Estos en cambio no se guardaron las espaldas. Más bien al contrario.

    A mi no me da igual quien tiene más culpa, si el que presta exigiendo pisos como avales, o el que pide prestado usando como aval lo que nunca debería usar como tal.

    Pero entonces todos pensaban de otra forma. No se sabía lo que iba a pasar. ¿Cuándo estallaría la burbuja? ¿Lo haría bruscamente o se desinflaría lentamente?
    No se sabía.
    Para los bancos el asunto estaba claro: la gente acudía para negociar créditos en condiciones para mi absurdas. Si se negaban a dar el crédito, lo haría el banco de al lado. Todo parecía ir bien. Lo de los ciclos se consideraba pura teoría.
    Para los hipotecados, había que comprar el piso. Los alquileres eran caros, y todo el mundo compraba pisos y parecía irles bien, así que ¿por qué yo no? dirían algunos. Un poco de borregos (tanto unos como otros), pero en periodos de vacas gordas, es lo habitual.

    ¿Qué parte tiene más culpa? Aunque los primeros (los bancos) tuvieran conocimientos más cualificados, al menos se sabían cubrir bien las espaldas con avales. Los segundos simplemente hicieron el panoli. A quién se le ocurre comprar a 40 años. A quién se le ocurre arriesgar el piso de sus padres.

    Todos pecaron de optimistas redomados. Pero los segundos se pasaron siete pueblos.

    Oiga. A mi tampoco me gusta que se socialicen estas pérdidas. A mi tampoco me gusta tener que pagar por la estupidez ajena. Pero los casos para los cuales se va a aplicar esta medida son extremos: que estén todos en el paro. Es en esncia una medida caritativa. No se impide que pierdan el piso. Pero al menos sus padres no se quedarán en la puta calle.

    1. Sigo diciendo que lo que esta medida incentiva es la irresponsabilidad a la hora de gastar, invertir o prestar. Al final se paga a costa de despidos en el sector público y recortes en sanidad y educación.

      La dación en pago no implica la eliminación del desahucio, todo lo contrario. La carencia de dos años también es deducible fiscalmente. ¿Cuánta gente tendrá que perder trabajo y salud para que unos irresponsables no paguen?

      1. En todo eso sí que estoy de acuerdo. El que hace el burro, debe pagar.

        “La dación en pago no implica la eliminación del desahucio, todo lo contrario.”
        Cierto, eso mismo dije en mi anterior comentario. Si el banco acepta la dación, no se desahuciará a los habitantes del piso usado como aval. Sólo perderán el piso que motivó el préstamo.

        La coña es que la dación en pago ya existía anteriormente Pero la gente prefería los créditos personales. Sin atenerse a sus consecuencias. Increíble. Hacen la operación comercial más importante de sus vidas y no se toman su tiempo para analizar los pros y contras. Simplemente vieron que todo cristo hacía lo mismo y parecía irles de puta madre.
        Borreguismo en estado puro.

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