Becas o premios

Una de las cosas que más ha dolido a los sectores más conservadores de la sociedad española ha sido la extensión de la enseñanza universitaria, desde la tardofranquista Ley General de Educación, hasta nuestros días.

Hasta entonces la Universidad, pública y subvencionada al 90%, era para los que tenían que ir gracias a un sistema de enseñanza en el que los factores sociales pesaban sobre todas las cosas.

Estos sectores siempre han hecho encomio del sistema de becas del Franquismo más puro: muy pocas, con durísimos exámenes de acceso, no fuera a perderse un genio nacido entre las ‘clases humildes’. Alguien humilde solamente tenía posibilidades de cursar estudios universitarios si se lo merecía, es decir, si tenía un talento fuera de lo normal. Por el contrario si uno pertenecía a las escasas clases acomodadas podía tener enseñanza superior aunque fuera un arquetipo de la mediocridad.

Que los grandes talentos deben tener todas las ayudas creo que está fuera de discusión. Lo que sí plantea el ministro Wert es qué hacer con los inteligentes o los normales que, perteneciendo a sectores más débiles de la sociedad, quieren realizar estudios superiores.

Dice que hay que tener en cuenta más el rendimiento académico que la renta. Curiosamente estos parámetros ya se dan, pues la renta se tiene en cuenta para el acceso a la beca y el rendimiento académico para mantenerla. Lo que propone el ministro es bajar los requisitos de renta y subir los académicos para que las becas dejen de ser becas y se conviertan en premios de fin de Bachillerato (que ya existen y tienen dotación económica).

Un sistema en el que sea mucho más determinante el rendimiento puede producir muchos casos como el siguiente: alumno con una familia acomodada, que vive en la ciudad donde quiere estudiar, gana por dos décimas en una examen una cuantiosa beca frente a un alumno de familia de escasos recursos y que tendrían que desplazarse de localidad para hacer sus estudios.

Casuística se puede hacer mucha, pero se debe hacer porque las circunstancias que atienden las becas son también muchos y eso es lo que parece que ni hacen ni conocen los que le escriben las intervenciones en materia educativa al ministro Wert.

7 comentarios en “Becas o premios

  1. Yo soy de izquierdas, pero hay que reconocer una cosa: mantener una universidad pública y gratuita en la que todo el que quiera estudie la carrera que quiera supone despilfarro, masificación y mediocridad, Y luego, montones de universitarios en paro o subempleados, mientras que faltan trabajadores especializados. Lo de “el hijo del obrero a la universidad” se consiguió, y por eso ahora los universitarios o ganan como obreros o trabajan de obreros.

    El número de licenciados y doctores tiene que aproximarse a lo que la sociedad necesita; su calidad debe ser la máxima posible. Por lo tanto, tiene que haber una selección basada en el rendimiento, entre otras cosas.

    Si las tasas universitarias cubrieran los costes, la universidad sería carísima y sólo podrían ir los muy acomodados. Pues bien, esos irán de todas formas. Para todos los demás, clase media incluida, unas becas que tengan en cuenta el rendimiento académico y/o pruebas específicas. El que haya repetido cursos en bachillerato, o lo haya sacado con aprobados raspadillos, que trabaje, porque estudiar no es lo suyo.

    En cuanto al caso que planteas, dudo que pueda darse si se establecen unos baremos equilibrados. Porque si sólo se tiene en cuenta los ingresos, se pueden producir (se producen) casos como el siguiente: que un alumno mediocre, de una familia de escasos ingresos (o de ingresos opacos a Hacienda) tenga beca, y un alumno brillante no pueda estudiar fuera de casa porque sus padres ganan entre los dos la friolera de 2000 euros al mes.

    1. Al final mantienes la misma tesis que el Conservadurismo de toda la vida: que los hijos de las clases débiles entren en la Universidad solamente ha conllevado mediocridad frente a las excelencias del elitismo de la Universidad franquista (que era una mierda).

  2. Efectivamente, nuestro amigo el izquierdista lo que propone es una universidad carisima repleta de gente bien, que da igual que sean mediocres porque su papa le va a pagar la carrera, y un par de genios provenientes del lumpen para quedar bien de cara a la galeria.
    Asi tendriamos menos universitarios de la morralla y los mismos con dinero, ¿la ventaja? Que los mediocres con dinero tendrán menos competencia y podrán hacer todavia mas dinero.
    Que izquierdista mas raro….

  3. Ni he alabado a la universidad franquista (que era una mierda), ni he dicho que las becas sean sólo para genios. Se ve que mis argumentos son demasiado difíciles de combatir y preferís luchar con hombres de paja.

    ¿Se puede negar que la universidad española es mediocre? No. ¿Se puede negar que tenemos montones de desempleados y administrativos con carreras que no les servirán de nada? No.

    Los hijos de los ricos irán a la universidad de todas formas, ya que desgraciadamente vivimos en una sociedad capitalista, pero si la universidad es de calidad no les regalarán el título (y si lo hacen se notará).

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