El PP ha estado muchos años haciendo una oposición fácil que decía que la crisis y todos sus males solamente eran responsabilidad del entonces Presidente, de manera que la simple llegada del PP al poder iba a modificar sustancialmente la situación económica.
Ellos convencieron a sus votantes de que la toma de posesión iba a tener poderes taumatúrgicos porque las cosas marchaban tan mal simplemente porque el Presidente así lo quería.
Comprobada la ausencia de transformación milagrosa de la economía española, ahora lloren porque desde el primer minuto le piden cuentas de lo que dijeron que pasaría sabiendo que no era cierto.
Y la verdad es que si en estos cuatro años la situación no mejora notablemente, los socialistas van a ver cómo le caen los diputados en masa como lo vio Rajoy el pasado 20 de noviembre.







Tú no te has leído el programa electoral del PP en las generales. Las tres primeras páginas (creo que eran 2 ó 3), iban de que no iba a ser llegar y besar el santo. Que el daño hecho por el PSOE era tal y la situación global, tan compleja, que habría que tener paciencia.
Y en consonancia con eso mismo, algo escuche a alguno del PP en una tele por aquellas fechas…
Los programas electorales no los lee la inmensa mayoría del electorado, luego da absolutamente igual lo que dijera o no, lo importante es lo que se transmite a la opinión pública con la consigna diaria.
Y sí, me leí el dichoso programa.
Lo que demuestra el bajo nivel democrátivo que tenemos en este país. Que se refleja tanto en el número de personas que emiten un voto sin tener ni idea de lo que realmente votan y por otro, en ese ejercicio de demagogia que son la gran mayoría de los programas electorales…
Siempre es más fácil oponerse que gobernar. Y el PP lo tiene crudo. Vivirá un tiempo, poco, con la excusa (quizá no tan excusa) de la herencia y algo más con el miedo que nos ha metido (en el periódico más vendido de mi comunidad, de derechas, llevan varias semanas con reportajes de gente que vive bajo el puente, duerme en cajeros, come en comedores sociales o recoge chatarra y antes han sido empresarios, gerentes o empleados modelo) y nadie queremos acabar así, pero ya ni los funcionarios pueden estar seguros de ello. Por eso aguantaremos un tiempo recortes, subidas de impuestos y demás, pero no mucho. Ocurre que el PSOE, que ahora criticará todo, como antes el PP, tampoco es la solución y al final tendremos que rendirnos a la evidencia de que el tradicional sistema de partidos ha fracasado y que las alternativas que se probaron antes: dictaduras del proletariado o su eufemismo Democracias Populares y dictaduras de derechas o “a secas” pocos habrá que las deseen. Hay que trabajar por superar la “partitocracia” actual y acercarnos a una democracia real. Pero hay tantos intereses creados en los actuales partidos que la resistencia será mucha.