Una cosa es lo que un grupo amplio de personas, interesadas por lo político, consideren que es lo que los ciudadanos demandan, y otra muy diferente es lo que realmente quieren y que lo expresan con sus votos.
Durante mucho tiempo he sido defensor de los procesos de primarias como forma de democratizar la vida interna de los partidos y abrirlos a las necesidades de la sociedad. Por ello me pareció muy bien que el PSM celebrase las primarias.
Los socialistas madrileños tuvieron notoriedad durante unas semanas que muchos aprovecharon para sacarse los higadillos y, cuando llegó la hora de la verdad, los ciudadanos apoyaron en masa a un partido que nunca celebra primarias.
El hecho de que las primarias federales del PSOE tengan pocos visos de celebrarse ha enfadado al principal oponente de los socialistas, que contaban en su estrategia con el desgaste que, por los inevitables ataques entre precandidatos, iba a llevarse el vencedor.
Los conservadores estarán unos días hablando de ‘dedazo’ no porque piensen que las primarias son buenas (ellos no las tienen), sino porque les han fallado varias semanas más descomposición del liderazgo socialista en todos los niveles. Ahora los medios de derecha y de derecha-derecha les darán toda la cancha posible a los precandidatos ‘outsiders’ hasta que se pase el plazo para la presentación de avales.







El paralelo grosero entre “la sucesión de Aznar” y el tema de Rubalcaba no se sostiene. Quien más y quien menos recuerda que Aznar estuvo meses con su carpeta azul preparando la elección de su sucesor y que poco le faltó para hacerlo en ceremonia oficial con cardenal y todo.
Además no se sostiene esta postura, desde una suerte de repugnancia moral como no, de llamar a congresos y primarias cuando el partido al que descaradamente se apoya desconoce lo que son esas cosas y “lo tiene todo atado y bien atado”.
De acuerdo con ese comentario. Se les ve a los tertulianos de la derecha muy empeñados en desacreditar la designación del candidato socialista porque le temen ¿Y los comentarios que hace Arenas? ¡De risa!
Son unos “maestros” en la izquierda en querer hacernos creer que lo de Rubalcaba no es un dedazo.
Vamos que si se sostiene, se sostiene del todo el paralelismo con Rajoy, con un añadido: Aznar no intentó engañar a nadie, carpeta azul y pista. Rubalcaba va a acabar con la poca credibilidad que tiene negándolo. El día después de las elecciones volverán a decir que es culpa no haber sabido transmitir el mensaje. El problema es que lo saben transmitir de sobra, y para la gente les resulta transparente, saben ver la mentira que intenta esconder el mensaje de la izquierda.
¿Es malo que fuera un dedazo? No creo que lo sea, sinceramente. Rubalcaba no necesitaba de Zapatero para ser el candidato, y ésa es la diferencia.