En las próximas elecciones generales se presentará un nuevo partido político de ámbito nacional y de marcado carácter ecologista: Equo. Llevan bastantes meses gestándose, atrayendo a nombres propios de la política de izquierda española y obrando con sensatez a la hora de establecer un proyecto político.
Una de las mayores anomalías de nuestro sistema de partidos, en el contexto europeo, ha sido la inexistencia de un partido verde con implantación nacional. El ecologismo político se ha materializado únicamente en pequeñas formaciones con muy poca organización y menos alcance que han demostrado, en términos generales, tener una capacidad infinita para fragmentarse y estar deseando ocupar la cuota verde en las dos principales formaciones políticas de izquierda (PSOE e IU).
Hasta ahora se puede decir que en Equo han sabido manejar bien los tiempos y no tomar decisiones precipitadas y sin mucho sentido como hubiera sido su presencia en las elecciones del pasado 22 de mayo.
Equo marcha con paso firme hacia su objetivo: las generales. Hasta ahora se han movido bastante bien por las redes sociales, donde se encuentra su potencial militante y votante, aunque todavía tienen pendiente la difícil fase de su despliegue territorial.
Este despliegue territorial es fundamental. Un programa de corte ecologista tiene una obvia proyección nacional, pero el peso también recae en la política autonómica y en la política local. La construcción de este partido a escala regional y local será, como suele pasar, la prueba de fuego para la formación.
Si Equo, en su proceso de implantación política y electoral, tiene éxito, complicará aún más el panorama de la izquierda con una formación que, todavía, no sabemos si estará entre el PSOE e IU o en posicionamiento equivalente al de los socialistas.
Otro punto será la capacidad que tengan desde Equo de hacer una propuesta propia, ecológica, y que sea percibida socialmente como pragmática y factible y no la expresión de un dogmatismo ‘primitivista’ cualquiera.







Teniendo en cuenta que la mitad de Equo serán -por la que ya se sabe, vamos- escisiones y rebotados de IU, albergo pocas esperanzas de que se parezcan ni remotamente a los Verdes alemanes.
Además, veo más anómala la ausencia histórica de un partido liberal en nuestro Parlamento…
¿Y por qué han salido rebotados de IU? Quizás haya motivos. Y creo que Equo está haciendo una buena labor, puede que demasiado lenta pero añadiendo gente poco a poco. Y si no creemos que las movilizaciones en Internet no se reflejan en el Mundo Real, es que no hemos pasado últimamente por Plaça Catalunya o Sol.
Y realmente sí hay un partido liberal en España: el PP. Que en lo social no lo sea no significa que en lo económico no lo sea a muerte —como el PSOE, dicho sea de paso—.
Te equivocas en eso de que la mitad de equo serán rebotados o escisiones de equo.
De hecho IU ha intentado atraerse a los verdes e incluso se a apropiado del nombre en algunas comunidades (por lo que fueron denunciados), aunque formando candidaturas en las que prácticamente no había nadie procedente del movimiento verde.
El problema es que los verdes están muy dispersos pero parece que poco a poco se van integrando en Equo.
Equo cuenta con gente muy competente procedente de distintas tendencias cansados con la política tradicional. No se trata de formar un nuevo grupo de izquierdas sino crear una nueva corriente política con pensamiento del siglo XXI, que permita a todos un futuro mejor.
Por eso su log no tiene un color sino que se presenta en muchos colores: negro, rojo, azul, verde, morado, etc.
perdón escisiones de IU quería decir
Enésimo partido izquierdista que sigue anclado en el siglo XIX. Quieren superar el capitalismo, repudian la reforma laboral y, en fin, todas esas cosas que tanto gustan en ciertos sectores. Todo eso en el manifiesto fundacional, así que mal empezamos.
No conocen, me parece; la ley de la gravedad que muy bien explican tus compañeros de Neoprogs.
¿Para ser una izquierda moderna hay que decir que el capitalismo del siglo XXI es perfecto e insuperable?
Borrado por el editor de GS: es bueno no menclar minúsculas con mayúsculas.
No manipulemos. En el manifiesto de equo no se cita la reforma laboral, sino la perdida de derechos sociales. Si el capitalismo es acabar con los recursos del planeta (y no entendido en el dogma marxista del siglo XIX) pues habrá que superarlo o perecer con el.
Todos lo sabemos ya, aunque algunos prefieren eso de “que me quiten lo bailao”, aunque sus hijos acaben pasando hambre en un mundo agonizante infectado por la corrupción, las guerras y la contaminación.
[...] Calleja apunta a la anomalía de que en España no hubiera un partido verde y por eso cree que que es importante que Equo “haya dado un paso [...]