Una de las acusaciones más frecuentes de las personas del entorno de Izquierda Unida al PSOE es que este partido no hace políticas de izquierda, que su ejercicio del gobierno, en el ámbito que sea, es una mascarada izquierdista para hacer políticas de derecha.
Los orígenes de esta acusación hay que buscarlos en la división entre lo que hoy entendemos por ‘socialdemocracia’ y el ‘comunismo’ en los partidos obreros europeos, en las primera décadas del siglo XX. De todas formas no voy a aburrir a las ovejas con esta historia sino que prefiero centrarme en otras consideraciones.
En política el sentido pragmático y electoral no pueden ser el único principio o la guía en la toma de las decisiones. Cuando esto se da de un modo continuo nos enfrentamos a algo a lo que se le suele llamar ‘populismo’. Pero esto no quiere decir que estos dos criterios deban ser excluidos sistemáticamente en beneficio de una observancia ideológica que se traduce normalmente en un maximalismo sofocante.
Para hacer política de izquierda, y también de derecha, hay que gobernar. La política se hace desde el gobierno al nivel que sea y nunca cuando no se detenta el ejercicio del poder, quedándose a lo sumo como una capacidad de influencia. Izquierda Unida, si realmente quisiera hacer la política de izquierda que pregona, debería dedicarse a ganar elecciones y no ha hacer depuraciones internas en búsqueda de una mayor pureza ideológica cueste lo que cueste. El sistema electoral no es una excusa universal.







Un partido de izquierdas lo es para transformar la sociedad, si se sitúa en unas posiciones en las que nunca podrá gobernar y se condena a la oposición perpetua, renuncia a su función de transformar la sociedad. Un sólo mes del Gobierno de Zapatero ha transformado y mejorado de hecho la sociedad y la vida de los ciudadanos más que el PCE en los últimos 25 años. Es triste, pero es así. Y la pena es que juntos, Aznar nunca hubiera sido presidente, ni el PP volvería al gobierno en un par de décadas…
La realidad existe. Y sólo hay 3 posibilidades. Un Gobierno del PP, uno del PSOE con los nacionalistas de CiU y PNV, o un Gobierno del PSOE con IU. Y no hay más. IU puede lograr llevar al PSOE hacia la izquierda, es que sino, gobierna la derecha, ése es el papel de IU, renunciar a esto es dar el Gobierno al PP y que se lleven a la práctica las peores políticas, y a cambio de nada, ¿o alguien piensa que IU va a conseguir gobernar sola, sin el PSOE? En las elecciones locales o europeas IU podría presentarse sola, pero en las Generales tendrían que presentase junto al PSOE, lo que no implica renunciar a defender las ideas que sean, pero en la práctica demostrar que el voto a IU sirve para algo.
Yo no soy nada partidista así que que lo voy a decir no lo digo por poner una pica en Flandes a favor de ningún partido político, pero estoy de acuerdo básicamente con lo que dices, geógrafo. Para gobernar y hacerlo bien se necesitan ideas, no ideologías. La esclavitud que genera la ideología no lleva a otra cosa más que a la falta de ideas. El verdadero problema es esa falta de ideas que impide evolucionar a la ideología.
Un poco de ideología no viene mal, porque las ideas no proceden de la nada. Lo que critico es la cerrazón ideológica, la exaltación absoluta de cualquier principio.
Pero si para ganar elecciones hay que hacer políticas de derechas, entonces, ¿para qué queremos partidos de izquierdas?
El ejemplo de lo quiero decir es Lula
Pero es que yo pensaba que Lula (al contrario que ZP) hacía más bien políticas de izquierda (quiero decir, de las que cuestan mucho dinerito, no de las que tienen más bien valor simbólico).
Lula ha sido muy pragmático. No ha expropiado nada de lo que los duros pedian
Yo soy del PCE, y no creo que si ganáramos (mucho suponer, ya lo se) fuéramos a crear el soviet español. Un gobierno ha de ser pragmático, pero la ideología está para conducir ese pragmatismo.
Pues justamente, geografo. No digo que no haya que tener ideologia sino que la falta de ideas impide evolucionar a la ideologia. Y que a la hora de gobernar, presumiendo que se tiene cierta ideologia, lo más importante , al menos para mi, son las ideas. No se si me explico. Pero por mi parte te he entendido.
En mi opinión el PSOE se ha convertido en un partido de “señoritos progres”, que es lo peor de lo peor que puede desear la clase obrera, ya que un “señorito facha” sabes donde está (vamos, que lo tienes enfrente) y por el contrario, con uno progre tienes que admitir que es de los tuyos, dejar que te “joda” y encima darle las gracias en aras del pragmatismo.
El ejemplo de Lula que expone geógrafo es el antagónico de nuestros socialistas. Luiz Inácio es hijo de un estibador portuario y tuvo que empezar a trabajar a los 12 años de limpiabotas. Con su esfuerzo consiguió una beca de formación profesional y se hizo tornero. Su mujer es una obrera de la minería. Su carrera política la ha hecho desde el sindicalismo, siendo uno de los fundadores del CUT. Antes de ganar la presidencia perdió dos elecciones. Económicamente ha cambiado el modelo anterior del presidente Cardoso, incentivando las exportaciones y luchando contra la pobreza apostando por los microcréditos (mientras en España el PSOE liquida las cajas). Cierto que ha conseguido liquidar anticipadamente las deudas de Brasil con el Fondo Monetario Internacional y el BIRD, pero eso no es política de derechas, como él mismo se ha encargado de echar en cara a EEUU, que mientras Brasil no debe nada, los gringos son los que mayor deuda externa tienen en el mundo (y nadie dirá que los USA son de izquierdas)
En fin. No es tanto la cuestión Pragmatismo Vs. Ideología, sino Valores de Izquierda Vs. Relativismo Acomodaticio.
Yo en este tema quiero equivocarme, mi cabeza dice que me equivoco, pero mi corazón me grita que no pueden tener verdaderos valores de izquierda niñitos pijos hijos de medianos y altos funcionarios del antiguo régimen. No lo han mamao. Con su cabeza serán de izquierdas, querrán también tener un corazón de izquierdas, pero …, no han vivido nunca como obreros. Hay diferencia, mucha, con Lula.
Izquierda Unida lo tiene difícil, muy difícil, pero es necesario en España un partido, no ya solo de izquierdas, sino verdaderamente obrero. Ojalá Izquierda Unida sepa mantenerse firme y no venda por un plato de lentejas su historia.
El problema Mandeville es que el obrero de hoy tampoco es el obrero de la revolución industrial. Todo va evolucionando, pero desde luego lo que no es de recibo es esa falta de ideas a la que me referia anteriormente y el progerío chachiguay que nos invade.