Una de las grandes propuestas que hizo Rajoy, durante el debate de las medidas de recorte, para reducir el gasto público en España fue la supresión de la Vicepresidencia tercera del Gobierno. Nunca he sido defensor de esta Vicepresidencia pero hacer depender de su existencia o no el gasto público en España me ha parecido una patochada.
Lo más gracioso de todo esto es que Rajoy, como siempre, mostró su inmensa capacidad para utilizar diferentes baremos dependiendo de lo que se hable y, sobre todo, de quien se hable.
Es probable que Rajoy prefiriera no acordarse de que en la Generalitat Valenciana hay también tres vicepresidentes y que esta administración autonómica está gobernada por el Partido Popular. Sin duda Rajoy no quiere recordar nada que tenga que ver con la Comunitat Valenciana porque, cada vez que lo haga, puede que se sienta como un líder de papel del que se ríen en Valencia mientras toman horchata bien fría y fartons.






