El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife sigue intentando escamotearse del cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. Ha optado por cambiar el nombre a un conjunto escultórico de homenaje al general Franco a quitarla de la vía pública.
Los de Coalición Canaria y los del Partido Popular ahora han elegido que ese conjunto escultórico pasará a ser denominado “Ángel Caído” y Santa Cruz de Tenerife será la segunda ciudad del mundo con un monumento público al diablo. El nuevo nombre me parece muy bien y me parecería mejor si se añadiera a la denominación actual: “A Francisco Franco, el ángel caído”.








Cada cosa en su sitio ¡geógrafo!
¡Qué diablos! ¿Qué es un ángel? Un ser humano con alas, no es mas brillante que un fauno, un centauro o una arpía. Así que cambiar la dedicatoria de un monumento de FF a una quimera o ser mitológico, caído o no, no es un avance es sin duda alguna otro retroceso aún mas grave aún mas profundo.
¡Salud y saludos!