
Cuando una película me impresiona profundamente provoca en mí un silencio metidabundo, algo así como la necesidad de recapacitar mentalmente sobre ese mundo que me ha ofrecido la película. Eso me pasado después de ver Origen, un choque en el sentido estético y goetheriano del término.
Es una película en la que todos sus elementos rozan la perfección: un guión impresionante, unos actores que interpretan los personajes de una forma excelente y un tratamiento de efectos visuales que no son los protagonistas sino el complemento necesario para el desenvolvimiento del guión.
Hay películas que marcan época. Matrix marcó la pasada década. Origen marcará la pauta de la presente. Y termino esta entrada, porque en unas líneas más me pondría a destripar la película y nadie se merece eso. Habrá tiempo para comentarla en un tiempo prudencial.







A mí no me gustó, y que sepas que esta desviación de la ortodoxia sí tiene consecuencias sobre la pertenencia a NeoPogs. En política puedo ser muy abierto, pero en entretenimiento soy un talibán. :-P
De Nolan me quedo con The Dark Knight y Memento. Y a Ellen Page no la soporto, manías que uno tiene.
Aún así, Inception me pareció espléndida. No es que sea precisamente original, pero la idea sigue siendo fascinante, está muy bien tratada, y queda abierta a múltiples interpretaciones.
Por el salvaje mundo de internet, ya se ha dicho de todo: que el totem del personaje era en realidad su anillo de bodas, que todo era una “incepción” para insertar en el protagonista la idea de que “dejase ir” a su mujer…
Me la han recomendado mucho, he de verla.