“Público” ha cambiado su política sobre los comentarios a las noticias en su portal en Internet. Parece que la cosa se estaba desmadrando y han decidido que para comentar en su página habrá que registrarse previamente.
El sistema busca cierto filtro y poder eliminar los registros que molesten o hagan el “troll”. En el fondo esto no es más que una pequeña chapuza, pues cuando uno quiere hacerlo bien tiene que invertir un poco y contratar moderadores de comentarios.
Desde que abrí el blog tuve claro que iba a moderar los comentarios. No puedo decir que todo haya ido perfecto, pero al menos he evitado que algún “troll” anide permanentemente en Geografía Subjetiva.
En el fondo, además de ahorrarse contratar algunos mileuristas, quiere evitar que digan que “Público” censura. Evitar comentarios soeces, insultos o apologías de delitos no es censurar, más bien constituye un deber. “Público” debería eliminar los comentarios diciendo que lo ha hecho y el motivo por el que lo ha hecho.
Y los que quieran hacer el cafre pueden abrirse un bonito blog, enlazar las noticias de “Público” (que refleja públicamente los pingbacks) y esperar a que alguien les apetezca perder su tiempo leyendo lo que tenga que decir.







¡¡¡Pero si es lo que se dice ahora!!! Qué Público censura. Que no salen los comentarios, que se “borran” cuando ya están.
Yo no sé si es eso o si el filtrado que tienen es una merdé pero lo viví en vivo y en directo una vez. Mi chico puso dos comentarios seguidos en un blog. El segundo se le borraba, lo intentó varias veces, así que me dijo que lo pusiera yo. Puse sus datos y el texto, se borró.
Lo puse cambiando el correo y se publicó.
Eran las tres de la madrugada, dudo mucho que hubiera alguien dándole allí a la tecla.
De todos modos hay un grupúsculo de extrema derecha por allí que campan felices insultanto a todo bicho viviente que no opine como ellos.
Por otro lado, respetando tu opción, por supuesto, a mi no me ha anidado ningún troll y nunca los he tenido moderados, ni en el que tengo ahora ni en los anteriores. Alguno sí ha entrado a insultar pero se ha ido bastante descorazonado (es otra táctica), agotarles…
En fins, un saludo.
No suelo leer mucho los comentarios de los medios. En parte porque son muchos y me lleva tiempo, y en parte por la morralla y comentarios banales, soeces o intrascendentes, cuando no de infamias e insultos de los trolls.
Por ello me pareció una opción interesente votar en positivo o negativo los comentarios y que los que obtuvieran más y mejor puntuación adelantaran puestos y apareciesen en los primeros lugares si pinchas en la pestaña como “los más valorados”.
Suelo leer El País y Público pero no suelo comentar, salvo casos excepcionales. Solía comentar más en los blogs allí alojados. Ahora bien, me repateaba y me tocaba los cojones que Público me borraran mis comentarios todos ellos respetuosos y sin ningún motivo para ser censurados mientras dejaban otros claramente irrespetuosos, insultantes, demagógicos o con ánimo de ofender que dejaban los trolls.
Ya me quejé muchas veces por esa injusticia y ví muchos comentarios que se quejaban de lo mismo. Pero en mi caso debía de haber algún websmastes o mederador que, por alguna extraña razón, me tenía manía o me tenía entre ceja y ceja y sistemáticamente censuraba mis comentarios, pusiera en ellos lo que pusiera.
Recuerdo una vez que en una entrada de el blog de Angeles Caso en Público me censuraron más de media docena de comentarios. El segundo y tercero escribí la misma opinión que el primero en el fondo pero distinto en las formas, con otras palabras. Me lo censuraron. Así hice con el cuarto y el quinto pero desde el ordenador del trabajo y llevandome el portátil desde un punto de conexión wifi desde una cafetería para que tuviera un IP distiento. Me lo censuraron. El resto mandé un par de comentarios a una amiga a través de email y que ella lo insertara con otro nombre y su correo electrónico y también lo censuraron.
En definitiva que cogí un cabreo y les mandé unos comentarios con palabras poco amables para Publico y su censor. Dejé de comentar y casi de seguir el diario y siguo mas El País. El que ahora hayan cambiado el sistema me la pela porque paso de ellos.
Bueno, la verdad es que hay que preguntarse varias cosas. Desde que comencé a leer público online, decidí el anonimato por varias cosas que detecté. Primero, la descarada y a veces demagógica agenda política – y hasta publicitaria – de dicho “periódico”. Segundo, cómo eliminaba comentarios contrarios a dichas tendencias, siendo el caso más sangrante cuando comenzó a hacer publicidad descarada de Gol TV por interés, primero eliminó la inevitable avalancha de comentarios negativos – contabilicé más de treinta! – para acto seguido eliminar la posibilidad de comentar (nótese que la noticia que linka usted tampoco se puede comentar!). Tercero, que vistos los dos primeros puntos, lo último que quiero es dejar constancia de mis datos personales en ciertas manos. Por pura lógica. Sólo añadiré que Público, con este paso, ha dado el último paso que le faltaba para ser un ejemplo perfecto de medio manipulador, demagógico y travestido de “progresista”. Porque, como alguien de convicciones de izquierdas, me da pavor que se me pueda identificar y luego que los datos de mis convicciones políticas o “morales” puedan ser utilizados en mi contra…
Con ese cambio han perdido un lector. Es contrario al espíritu de la red. En fin, que te puedes esperar de un medio en el que los comentarios tienen mejor ortografía que los artículos.
Buenísimo esto de moderar los comentarios manualmente… sobre todo viendo esta noticia de el faro de ceuta…
http://www.elfaroceutamelilla.es/content/view/44968/143/
Comentarios de lujo…