Las palabras de Ana Botella sobre el cambio climático creo que buscan colocar a la concejala madrileña al mismo nivel que a Sara Palin, que mucho me temo que se ha convertido en su modelo político.
El pasado día 13 Ana Botella se despachaba diciendo que es muy difícil hallar la “verdad absoluta” en torno a la causalidad humana respecto del cambio climático. Hacía mucho tiempo que no escuchaba ese término de “verdad absoluta” y cuando llegó a mi cerebro hizo retumbar los rincones del recuerdo donde se guardan las ideas más parmenideas de mi conciencia.
La “verdad absoluta” es, fuera de determinadas ciencias formales y con enormes prevenciones, algo a lo que se ha renunciado hace mucho. Nadie medianamente serio puede considerarse en posesión de la “verdad absoluta” (que también es definitiva) si se ha detenido diez segundos a contemplar y valorar la historia del conocimiento humano.
Uno de los grandes liberales del siglo XX, Karl Popper, es también uno de los grandes filósofos de nuestra época y fue el principal autor del destierro de la noción de verdad absoluta de la Ciencia a favor de una concepción más provisional y cercana a la verosimilitud. ¿Quiere decir que Popper propugnase un relativismo epistemológico o una anarquía en el conocimiento? No, todo lo contrario, lo que Popper propone es que la verdad, o lo que creemos que es verdad, está permanentemente abierta a la revisión.
Pero esta actitud no se queda en la Ciencia, es una actitud que se tiene que trasladarse a lo político para que nuestras sociedades sean sociedades abiertas. No es posible tener una sociedad abierta, una sociedad libre, si aceptamos nociones falsas de verdad, si consideramos que alguien tiene o puede tener una “verdad absoluta”, pues lo absoluto cierra el debate y la propia historia, porque lo absoluto es eterno. La única seguridad que podemos tener es la de la falsedad, nunca la de la verdad.
Esto no es más que un simple ejemplo de las dificultades que yo encuentro en aceptar que la derecha española es liberal y no conservadoras y en la imposibilidad que tengo para aceptar la coherencia de una supuesta ideología “liberal-conservadora”, que más me parece un engendro. En todo caso lo que estas palabras muestran es el cimiento conservador de la concejala Botella y de la mayor parte del Partido Popular.







[...] La derecha española no es liberal aunque lo diga geografiasubjetiva.com/2010/02/15/ser-liberal-pensar-liberal/ por francisco hace 3 segundos [...]
Muy interesante. Leí a popper hace unos años y aprendía el principio de la refutación permanente.
Desde entonces, para mí, no existen verdades absolutas, ni siquiera mi existencia (y me cargo a Descartes).
Un abrazo y enhorabuena.
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Los conservadores, ahora se hacen llamar liberales, pero siguen siendo conservadores nada nuevo bajo el sol.
Son conservadores por que estan anclados en conceptos preteritos, anteriores incluso al nacimiento de sus padres, conceptos desterrados de la filosofia, de la ciencia, por el simple hecho de que tienen miedo, miedo al cambio , a la verdad, a que les muestren su error, son los que Platon diría que están en la caverna y y el métido científico el el cuchillo que tenemos para librarnos de nuestras ataduras en ella.
Lo peor de esto es que la propia Botella no habría entendido, de haberlo leído, nada de lo que aquí cuentas… y esa gente nos gobierna en Madrid.
Lo tenías mucho mas facil para evidenciar el nulo liberalismo de la derecha española.
Un partido que se diga liberal, no puede ser reo de una agrupación religiosa, hacer política según lo que dicten sus chamanes con sotana, y dedicarse a darle prebendas y privilegios cuando gobierna.
Y lo de la Botella tiene una muy facil explicación. Ella y la señorita Palin son devotas del antropocentrismo bíblico según el cual nosotros somos el centro de la creacion y todo lo demás, todo el entorno, fue creado para servirnos.
Ni mas ni menos.