Si existe un género de cine político, esta película es su última y estupenda muestra. Narra el conjunto de despropósitos que acontecen después de una metedura de pata de un imaginario ministro británico de Desarrollo Internacional en un contexto prebélico.
Una espiral política, con los estadounidenses por medio, que va dando cuenta de los criterios básicos de una serie de asesores políticos más pendientes de su propia carrera y como se va cambiando aspectos de la realidad para que vayan adecuándose a una postura predeterminada (¿os suena?).
En algunos momentos se puede pensar que la película roza la astracanada, pero con un breve reflexión, si uno se ha acercado a menos de quinientos metros de la política profesional, sabe que lo que muchas veces es una astracanada es la actuación de muchas personas.
Además de tener hacer una interpretación bastante interesante del proceso de toma de decisiones políticas, la película recorre con interés las situaciones personales y las muchas miserias de sus protagonistas. Os la recomiendo.







Estoy totalmente de acuerdo… Absolutamente recomendable y añadiría que hasta indispensable!
Un abrazo
ea no se hable mas, como seguro que lo traen a marina cinema…en cuanto lo estrenen a disfrutarla
Mis personajes favoritos, los becarios pelotas de los altos cargos americanos, como ése que siempre lleva la raqueta de squash encima por si su amado jefe se digna echar una partidilla con él. Vaya un bicho.
a mi me encantó!