Spotify es un servicio de música ‘on line’. Tiene dos modalidades: una de pago y otra gratuita (con publicidad). La más utilizada es la gratuita con la contraprestación de escuchar la publicidad que financia el servicio.
Hoy bicheando por las noticias pendientes de Menéame, he encontrado que alguien había colgado un modo para ‘saltarse’ la publicidad en la modalidad gratuita. Por una vez he de decir que los comentaristas del filtro naranja han estado a la altura y le han dicho al que ha colgado la noticia e, indirectamente, al autor que ésa era la mejor forma de cargarse un buen servicio.
En el fondo este escrito (que no enlazo) y los que le dan publicidad son la flor más refinada de la idea de éxito de estas semanas: cultura gratis en su variedad ‘si se puede hacer, se hace’.
Las páginas, su diseño, su arquitectura, el alojamiento, el bando de ancha, los derechos y el mantenimiento hay que pagarlos. Detrás de Spotify está una inversión legítima que tiene derecho a cubrir gastos y a ganar dinero y la mejor forma de imposibilitar el acceso gratuito a este servicio es saltarse su principal modo de financiación.
De este modo los defensores de la cultura gratis lo que están es destruyendo precisamente a los negocio que la proporcionan sin pagar. Los defensores de la cultura gratis lo que hacen, con estos ‘truquitos’, es que solamente puedan prosperar modelos de negocio ‘previo pago’ y que la cultura sea cada vez más para quien pueda pagársela.







Me ofende un poquito que no me cites. Hace poco dije precisamente eso mismo: A ver cuánto tardan en sacar un parche para oír Spotify gratis sin publicidad. Antes lo digo y antes lo hacen.
Yo por ejemplo en lo que están diciendo de ahora del libro electrónico y de lo mal que se lo están montando las editoriales suscribo lo de la profecía autocumplida: En realidad lo que la gente está pensando es lo de “cuanto peor, mejor”. Quieren que lo hagan mal y que no cumplan sus expectativas ni los plazos que se imponen abitrariamente según sus altas aspiraciones, y sentirse legitimados a parti de ahí para hacer, literalmente, lo que les dé la gana.
Como llevo todas las fiestas bastante desconectado (entradas programadas), no pude leer tu entrada. Ciertamente, como se dice en la Historia de la Ciencia, hemos llegado de forma independiente a las mismas conclusiones (jaja). En todo caso te cito ahora: el vaticinio de SuperSantiEgo.
Como alguien ha dicho, se veía venir. Espero que ahora los gurús no nos digan que este modelo de negocio, que acaba de nacer, también se ha quedado obsoleto.
Estoy de acuerdo en que “saltarse” la publicidad es un modo de fasrtidiar un buen servicio, ahora, para dar debate y dado que uso AdBlock con profusión para quitarme la publicidad de muchos sitios (meneame y El Mundo se llevan el top del ranking) creo que es bueno aportar otro punto de vista.
Entendiendo que una empresa debe conseguir ser rentable, pero al mismo tiempo la publicidad inmersa dentro de un servicio audiovisual no puede saturar al lector/cliente ni incomodarle. Si no puedes ser rentable sin bombardear con publicidad al usuario, entonces tendrás que luchar en la reducción de costes.
Esto pasa en la prensa, El País impreso tiene dias en vacaciones de verano o navidad donde hay más anuncios que contenido, en cantidad y en tamaño, el efecto conseguido es el contrario, en modo piloto automático no gastas 1 seg en el anuncio a página completa y pasas al siguiente.
Puedo admitir que mi conducta de saltarme los anuncios de El Mundo sea inmoral, pero acceder a una página y ver anuncios de contactos sexuales a media pantallas no acaba de ser algo comodo en el trabajo o en casa con tu mujer, yo entiendo que son los anunciantes que más pagan, pero vamos.
No es la única excusa, el tiempo de carga, que me saturen con más tiempo de anuncios que de contenido, etc.. eso hace que busque saltarmelos, en la tele haces zapping, usas sistemas de visión retardada para saltar anuncios, en el periódico pasas páginas, en Internet usas Adblock.
Solo se trata de tratar a tu cliente con respeto, él lee tu publicidad a cambio de tu contenido, pero no abuses de tu cliente…
Si la publicidad resulta insoportable uno tiene dos posibilidades legítimas: pagar por no tener que aguantar la publicidad o no usar el servicio. La saturación es un problema de la empresa y no legitima que se usen ‘atajos’.
Sabes hace tiempo los consumidores solo tenian dos opciones o comprar o no comprar, y asi era su unica forma de manifestar su ilusion o descontento con el producto con el tiempo, se vio que esto era injusto, y se fue desarrollando el derecho del consumidor, asociaciones de consumidores , esta claro que queda mucho por haciendo, pero desde los años 50 desde que empezo el desarrollo en american, hasta ahora se han hecho grandes cosas.
Yo entiendo que quien mas paga, tiene mejor servicio es logico, lo que ya no me parece tan bien, es que por el hecho de que pagues poco o aceptes “ver publicidad” se te deteriore tanto el servicio o el producto que se pueda considerar que ya no tenga una calidad “decente”. el tipico ejemplo de la peli que te ponen tanta publicidad que cuando por fin ha acabado ya has perdido el hilo de la pelicula.
Eso es injusto, una cosa es aceptar que no tendras lo mejor pues no has pagado y otra, que te den cosas inaceptables.
Y si aplicamos lo mismo en el mundo laboral…. pues si no te gusta el trabajo.. pues te vas.. uy problema, que como no encuentres otra cosa tendras que volver.
Pues eso, es que parece mentira que con lo que se ha luchado para ntender que por aunque pauges poco no eres un pringrado que tienes que aceptar todo, aun estemos asi…con la mentalidad liberal(ni siquiera neo,ya que lo que usted dice de pues si no te gsuta no lo veas, es bastante retrogrado), de si no te gusta pues te jodes, no señor.. tiene se tiene que garantizar unos minimos de calidad decentes en los productos.
El País impreso tiene dias en vacaciones de verano o navidad donde hay más anuncios que contenido
¿Es que no son anuncios TODO lo que publica El País?
Pues no veo qué problema hay en usar el Adblock (y el Flashblock). Parchear el Spotify es distinto, estamos hablando de ingeniería inversa y eso roza la ilegalidad -probablemente esté en los términos de uso de Spotify-, pero ¿qué tiene de malo un programa pensado para no gastar ancho de banda en contenido que no tengo ni puta gana de ver (el Adblock funciona dejando de cargar marcos que contengan anuncios, y es 100% legal y de hecho se descarga en la propia página del navegador)? La culpa del presunto hundimiento del medio, en este caso, no creo que fuera de los consumidores sino del propio medio, por usar una forma invasiva de costear los servidores.
Acabo de descubrir Spotify, me parece un servicio muy recomendable y lo de los anuncios es un pago ínfimo para el disfrute de tanta música. Espero que listos de estos no abunden y nos j…n Spotify.
Fantástica entrada,
Salu2