La semana pasada se ha publicado el Euskobarómetro de noviembre, que realizan en la Universidad del País Vasco. Todos los medios han destacado que solamente el 25% de los vascos valoran positivamenteal gobierno socialista que el Lehendakari Patxi López encabeza.
Me ha llamado la atención el grado de sorpresa de algunos medios nacionales, pues hasta el momento Patxi López y su gobierno se han comportado perfectamente según lo que esperaba del Lehendakari que no perteneciera al Nacionalismo vasco.
La valoración positiva se corresponde casi con las personas que votaron al PSE, lo cual no incluye a los apoyos parlamentarios. Los votantes del PP no votaron a Patxi López a pesar de ser conscientes que era el único candidato con capacidad electoral suficiente para derrotar a Ibarretxe y dejaron ese ‘trabajo’ a Basagoiti y al grupo popular en la cámara de Vitoria.
Me sorprende la sorpresa. Parece como si la prensa de fuera de País Vasco pensase que la mayoría parlamentaria se corresponde con la mayoría social, que el gobierno tiene un respaldo social mayoritario y no lo tiene ni entre los electores de su principal apoyo parlamentario. No es raro. Las cosas son como son y parece que no han cambiado hacia los postulados más cercanos al “pacto de estabilidad” (PSE y PP) desde que se celebraron las últimas elecciones vascas.







Patxi gobierna porque los 100.000 hijos de San Luis prefirieron votar nulo… Tenemos cuatro años para trabajar hasta donde nos dejen, y poco más.
Sí y no. Esos se quedaron votando nulo o en casa y el PP dio sus votos. Las evidencias conviene tenerlas siempre en cuenta.
Que Patxi no se lleve a engaño, no tiene ninguna legitimidad porque es el producto de prohibir el voto de 100.000 nacionalistas vascos asi que es lógico que la mayoria social lo vea como un usurpador. En fin, en politica todo vale si tienes unos cuantos jueces de tu parte pero eso no cambia una realidad social que está ahi, guste o no.
Y muy benévolo me parece el grado de aceptación entre votantes del PSE. Yo añadiría otra variable a la ecuación: que éstos sean lectores de El Correo. Sin ese apoyo mediático (diario de mayor tirada en el País Vasco), el actual Gobierno Vasco es sencillamente insostenible.
Y nada de buscar la explicación en la crisis, ni los casos de corrupción, ni demás gaitas. Han entrado como un elefante en una cacharrería, y no se han molestado ni en disimular. No se puede gobernar con el terrorismo y los “espacios de impunidad” como único argumento y recurso discursivo, por más que fuera ése el principal argumento para el cambio de gobierno. Mucho menos, cuando es un fenómeno cada vez más marginal y aislado (afortunadamente), mientras otros problemas más acuciantes son sistemáticamente obviados o analizados de refilón. Y para colmo, metiendo la pata en el atrezzo.
Conozco a más de uno y más de dos (entre los que me incluyo) que, habiendo deseado desde hace décadas la salida del gobierno del PNV, ahora tiene que morderse la lengua para no tener que reconocer ciertas cosas. Creo que una de las cosas buenas que ha traído el cambio de gobierno es que ahora mucha más gente se atreve a opinar en favor de los antaño proscritos, en conversaciones de a pie… el problema es que cada vez se hace más difícil que dicha opinión sea favorable, y en todo caso, siempre hablando desde el corazón.
GEÓGRAFO: No se me escapa que el PSOE gobierna gracias a que “el nuevo” PP vasco no es “el viejo” de Iturgaiz, Mayor Oreja o San Gil, claro.
MAKO: Que no se lleven a engaño los 100.000 nacionalistas vascos que libremente decidieron dilapidar su voto… A ninguno de ellos se les prohibió el voto, porque todos tuvieron la oportunidad de optar por quien hubieran preferido, salvo (lo mismo es de lo que te quejas) por quienes habían sido ilegalizados por su conducta delictiva. Así de simple. Y no, Patxi no se lleva a engaño: sabe que dispone de un plazo corto para poder hacer política decente y luego veremos… Lo mismo los 100.000, que quizás para entonces sólo sean 75.000, deciden volver a tirar su voto. Atentos.
Es por lo que comentaba en el post dedicado a Patxi como nombre propio del 2009: la prensa, especialmente la que se publica en Madrid, está vendiendo una imagen del tema que creo, está alejada de la percepción de los vascos. Patxi es el lehendakari que gusta en Madrid y todo lo que hace se ve bien allí y en España. Pero que no se corresponde con el modo de verlo en Euskadi.