Toda la polémica en torno a los símbolos religiosos en los edificios públicos parte de una premisa que la hace más comprensible: los defensores de su permanencia no son capaces de pensar que haya personas a las que honestamente les molesten y vean impuesto un símbolo religioso contra su libertad de conciencia y su libertad religiosa.
Piensan que los que defendemos la retirada de estos símbolos lo hacemos por molestarles, que deseamos alterar caprichosamente el tradicional estado de las cosas o que sencillamente no somos personas centradas.
La libertad de conciencia y la libertad religiosa están para ser ejercidas y respetada. El establecimiento o la permanencia de símbolos religiosos en espacios no religiosos es un manifiesto atentado contra los que no compartimos esas creencias y no queremos saber nada de ellas ni de sus símbolos.
Ni queremos molestar a los creyentes, ni somos seres caprichosos, ni somos tarados e inmaduros. Tenemos derecho a nuestra libertad y conciencia y religiosa y no queremos que nos impongan los símbolos de ninguna confesión.







se puede decir más alto, pero no más claro.
Osea que a si me molesta como visten los emos, debo de quejarme y proponer una ley para regular que no haya emos por ejemplo.
Joder , a todo el mundo le molestan las cosas, pero es maduro aceptar que no todo el mundo es como tu, y que hay unos hechos por los que estan las cosas, y que eso hay que respetarlo, como esperamos que nos respeten.
Tan dificil es respetar unas cosas o que.
Este autor se inventa críticas. Nadie les llama tarados, ni descentrados, ni nada. Por favor, que cite quién les ha dicho esas cosas o rectifique.
La verdadera libertad religiosa incluye el derecho a manifestar las creencias religiosas en público: este autor debería conocer un poco los tratados internacionales. Impedir ese derecho es un atentado contra los derechos fundamentales, y quien lo impide es un intolerante. Esto se puede decir con los tratados internacionales en la mano. Que este señor se informe antes de escribir.
Empecemos por las cuestiones formales:
1) Le agradecería que si comenta en mi blog, lo haga dirigiéndose a mí en segunda persona. No le habla a su audiencia, sino a la mía.
2) En la parte de nombre puede poner un nombre o un apodo. No una consigna.
Cuestiones materiales:
a) Gracias por la idea, después de año nuevo haré un recopilatorio de insultos a los laicistas.
b) No se está hablando de la expresion pública de una creencia religiosa, lo que está fuera de cuestión, sino de ls símbolos religiosos en edificios de un estado sin religión oficial. No le admito ninguna clase de enseñanza sobre tratados de derechos humanos y más en este blog donde regularmente se comentan sentencias del TEDH.
c) Le invito a que conozca el trabajo de los relatores de las NNUU sobre libertad religiosa y cómo en muchos países, en la protección a la dignidad religiosa, lo que se esconde es una persecución contra los creyentes de otras religiones o contra los de ninguna religión.