Las últimas semanas se ha hablado mucho de los gurús de Internet y más desde que el Ministerio de Cultura reconociera ‘oficiosamente’ como tales a un grupo de ciudadanos en la ya célebre ‘Lista de Sinde’. Entre los gurús 2.0, más allá de la Lista, hay gente cuyo trabajo me gusta, otros que no, otros que me caen directamente mal (uno que es así) y otros, lo confieso, que desconozco.
Lo de la ‘Lista de Sinde’ ha dado para mucho. Han sido enaltecidos y atacados, dentro y fuera de la red y, sobre todo, en la red. Y es que en la red somos así, nos gusta más una crítica que nada y, siempre que lo hagamos por medio de Twitter, somos muy lanzados. Nunca olvidaré los durísimos comentarios en Twitter durante las ponencias del EBE.
Pero hay gurús en todos los ámbitos de la vida, aunque normalmente reciben otras denominaciones. Estos gurús, que además tienen la capacidad de dar y quitar cuales sumos pontífices de lo suyo, nunca son sometidos ni a críticas públicas y las que reciben son, en el mejor de los casos, emitidas en un susurro confidente, nunca llegan a sus oídos.
Estos son los que siempre están en todo lo que se cuece en sus respectivas áreas y procuran que nada lo haga fuera de su vigilancia y su providencia. No solamente pretenden dar un marchamo de calidad a las cosas en las que meten las manos, sino que procuran que solamente existan las que salen de sus manos.
Hasta ahora la red solamente ha sido capaz de mostrar su versatilidad y su capacidad en lo que son temas estrictamente 2.0, pero aún en España no ha logrado realizar ninguna acción “liberalizadora” de esos tapones sociales que son los gurús. Hasta ahora en la red nos hemos conformado con hacer lo que se hacía ya en la prensa: ¿por qué la red no es también el espacio donde se pueda criticar a los gurús del mundo 0.0?







Prefiero criticar a la SINDE que con sus ocurrencias está machacándonos vivos.
Ahora pretende que pongamos un IVA 4% para los ebook, ¿pero esta señora se ha parado a pensar que implementar eso vale dinero?
Cambiar todos los sistemas de facturación, se le va la perola,…
Hombre, en un sistema informatizado no esta mucho, la verdad, porque no cambia el sistema de facturación sino solamente un tipo imponible, cosa que pasa habitualmente. Y descontar un 12% a los e-books sí es una buena idea.
¿Por qué te contesto? Si te has salido del tema.