Hace una semana me di cuenta de que nunca había jugado al fútbol. No he jugado nunca al fútbol si entendemos que este deporte se desarrolla en un terreno de juego con unas medidas determinadas y de césped, once jugadores por equipo, un balón con ciertas características y algún equipamiento como son unas botas (y no unas zapatillas genéricas).
He jugado mucho a la pelota. He jugado entre árboles y sin ningún tipo de estrategia cuando tenía seis años. He jugado en un pequeño parque urbano, en el que la banda era circular. En cualquier sitio con cuatro piedras delimitando las porterías. En soportales de edificios cuando llovía. Nos daba igual la pelota y normalmente sin ningún tipo de equipación.
Comprendo que las cosas han cambiado y que ya no somos el país cutre del Tardofranquismo al que ahora se le llama Transición o primeros años de la Democracia. Ahora de los niños juegan al fútbol y no a la pelota, saben de estrategias y de técnicas, y además no podrían comprender que veinte clases de un colegio jugasen a la vez veinte partidos en el mismo terrenos de juego, por amplio que fuese.
Ellos juegan al fútbol, yo jugué a la pelota.







Yo que he jugado a las dos cosas le digo que mejor lo de jugar a la pelota que jugar al fútbol.
Con lo primero aprendimos compañerismo. A ser uno más del grupo en total igualdad. Con lo segundo sólo se aprende a competir. A destacar sobre el otro.
Jugué en muchas ocasiones a la pelota en las calles de mi barrio con un bote porque a veces no había para balón. Y disfruté mucho. He jugado en competiciones de cierto nivel con sus campos de hierba, botas, uniformidad, público y toda la parafernalia del deporte profesional. Y muy pocas veces he disfrutado.
Un saludo.
Nunca habrá partido de fútbol más emocionante que el que se jugaba en el patio sorteando a los integrantes de los otros partidos que se disputaban a la vez… ¡Tremendo!
Yo si he tenido la suerte de jugar en un campo de verdad, y de entrenar, y hablamos de un deporte, mientras lo otro era un juego…
En todo caso, todos los que han acabado siendo futbolistas jugaron a la pelota. Quizás por ello los argentinos llaman “cancheros” a quienes jugaron en el “potrero”.
Yo también he jugado mucho a la pelota, pero nunca al fútbol. De hecho, tampoco he visto ni veo fútbol. Mucha canasta, mucho tenis.. pero fútbol nasti de plasti :)
He jugado muchas veces a la pelota; muchas de ellas, sin pelota. Una lata, un envase de suavizante, a veces, chutar con piedras, camino del colegio.
La primera vez que jugué al futbol, tenía 10 años, la camiseta llena de nombres de comércios y números de teléfono financiaba el equipamiento; sobre un terreno de juego, que no era de hierba. Recuerdo que cuando finalizó el encuentro, tenia las piernas y los brazos llenos de arañazos. El entrenador al acabar el partido me dió un golpe en el cuello y me dijo: ” bien chaval “. Salí reconfortado, impaciente por poder jugar en el siguiente partido.
Espero que mis hijos, puedan seguir jugando a futbol, con pelota y con hierba, que puedan tener ilusión por el siguiente partido, porque no tendrán que pensar en otras necesidades más esenciales, podrán centrarse en su ” hobby ” . Podrán jugar al futbol. Un Saludo
Lo de seis clases jugando a la vez en el mismo terreno de juego, con tres porteros en cada portería, es una experiencia inenarrable que todo niño debería vivir alguna vez.
Y que uno de los porteros dijera “me habéis dejado solo”
Bueno, bueno, yo he jugado en el colegio con una garrafa de cinco litros de aceite (vacía, claro) y dos piedras como porterías. Al principio, el tapón aguantaba y la garrafa estaba hinchada. Al cabo de unas cuantas patadas, el tampón no aguantaba y entonces la garrafa se aplastaba. Ahí llegaba el momento del abusón del momento que aprovechándose del físico pisaba la garrafa y la arrastraba hasta meter el gol.
Lágrimas me caen cuando lo recuerdo.
Nota: En el colegio, público y de barrio humilde, sólo había una pelota de goma que se usaba para gimnasia…?
Saludos