Siempre he sentido una especial predilección política por la Vicepresidente del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. Es una persona que inspira confianza y temor entre los “pamplinas” que abundan en la oposición.
Para debatir con Fernández de la Vega hay que tener muy buenos argumentos, saber exponerlos muy bien y tener capacidad de respuesta y entereza. Cualidades todas que le faltan, de forma alarmante, a la portavoz popular Soraya Sáenz de Santamaría
Como ejemplo de lo dicho, cuelgo este vídeo en el que la Vicepresidente informa sobre el ignominioso secuestro de dos empresarios españoles en Georgia y de cómo entonces, el gobierno del PP, reaccionó o no reaccionó. Inolvidable cómo Sáenz de Santamaría musita ‘vámonos’ a sus compañeros. La Vicepresidenta termina su intervención sin que la interpelante aguantase sentada en su escaño el revolcón que estaba recibiendo.







Espectacular, en verdad. A mí también me encanta esta señora.
Y lamentable ver, una vez más, como el Congreso está prácticamente vacío. Deberíamos exigir cuentas a esta gente por el sueldo que les pagamos.
Un argumento ad hominem… reconozco que estan muy lejos de mis preferencias.
Para que lo voy a negar.
¿Argumento ad hominem? Yo prefiero llamarlo memoria, mal que les pese a muchos, y no solo en este tema.
Memoria que desgraciadamente, se vuelve a repetir una y otra vez, sinceramente es muy triste que los distintos gobiernos comentan los mismos errores que sus ancestros, y lo unico que sepan hacer en la mayoria de los casos es argumentar que el pasado tambien se cometido el mismo error.
Para que tenemos distintos partidos, ¿si todos cometen los mismos errores?