El programa “Callejeros” es uno de los que ha sobrevivido en Cuatro desde su nacimiento como canal en abierto. Hubo programas interesantes, pero rápidamente se centraron en hacer lo fácil: ir a un barrio humilde y meterse en las casas de los vecinos para enseñarnos sus salones, habitaciones y lavadoras.
Dentro de esta dinámica, “Callejeros” hizo de Sevilla su escenario natural. Van pasado por cada uno de los barrios más populares y los describen como cercanos a la marginalidad. Los vecinos del barrio de Rochelambert han comenzado una recogida de firma para enviarlas a Cuatro como forma de protesta por el tratamiento recibido en el programa “Callejeros”.
El problema de este tipo de programas no es que mientan (pues sacan lo que hay o encuentran), sino que tienen una curiosa tendencia a hacer categoría a partir de unos cuantos casos particulares. La vida de un barrio es aburrida (gente que vive allí, que ve la tele en sus casas, que compra en las tiendas del barrio o que marchan a trabajar, por lo que hay que buscar lo llamativo, lo exótico o los estrambótico para darle un poco de sabor al programa.
El resultado de todo esto es que no se habla de un barrio y de sus gentes, sino que bajo el título que agrupa a todos los habitantes de esa zona se pone como muestra, eminente representación y arquetipo a situaciones peculiares y personajes que con dificultades pueden representarse a ellos mismos.
Si determinado programa se empeña en hacer de tu ciudad su escenario natural y hace lo anteriormente señalado con muchos de tus barrios, el problema salta a una dimensión diferente y se convierte en una cuestión municipal. Hace varias semanas una persona me decía que cuando va a Sevilla no encontraba lo que veía en la tele y es lógico, porque Sevilla no es únicamente lo que “Callejeros” saca en su emisión, ni siquiera una parte mínimamente representativa lo es.







Hace poco visité La Coma en Valencia… no solo se puede ir sin escolta, sino que además la gente es superamable, sencilla y agradable. Según callejeros eran narcotraficantes y pistoleros…
Dicen las malas lenguas, que lo que pasa es que la gente no quiere que bajen aun mas los precios de sus pisos, si un barrio aparece en callejeros, al dia siguiente ya bajan los precios en esa zona.
Es cierto que callejeros hay que cojerlo con pinzas…pero.. acaso no hay que coger con pinzas casi toda la informacion que nos dan.