Hace varias semanas encontré en una especie de panel de “libre expresión” que hay en mi trabajo, un correo electrónico impreso en el que se argumentaba contra el uso del término “presidenta”, diciendo que “presidente” es un participio de presente del verbo presidir y que no tiene género.
Lo simpático de todo esto no es la estúpida cuestión lingüística (por más que quieran tratar a la lengua como un hecho de la naturaleza y no como una convención social), sino que solamente se fijan en eso cuando se escribe “Presidenta Esperanza Aguirre”, pero nadie ha reparado durante décadas en este “clamoroso error” cuando hablamos de “asistenta” o de “dependienta”.
Curioso. Cuando una mujer ocupa puestos de escaso poder decisorio, entonces el participio de presente importa un pimiento, pero cuando una mujer preside una comunidad autónoma y su cargo sí es importante, el participio del presente se convierte en un criterio fundamental de calificación o de descalificación política.







Leí hace tiempo sobre esto. Se supone que argumentan que “presidente” es el participio activo (el pasivo sería presidido) de presidir, pero es falso. Voy a ver si encuentro el blog donde encontré la información. ;-)
Ya está, suerte que en mi delicious lo guardo todo: http://diarium.usal.es/pabloramher/2009/10/11/de-cuando-se-intentan-dar-clases-de-gramatica-sin-conocerla/
[...] Presidenta, no; dependienta, sí [...]
Tienes razón; conversación twittera absolutamente resuelta ;)
A mí me encantan los que defienden que hay que escribir cosas como elloxs, o ell@s. El argumento de que “cada uno elija como quiere pronunciarlo” o “es que así no es sexist”a es realmente interesante, excepto por el hecho… de que uno no sabe cómo leerlo, con lo que se viola el concepto mismo de lo que es la escritura.
Me recuerda a los tebeos de Zipi Zape, que cuando alguien decía un taco se expresaba con una espiral, una calavera y una bomba.
Se empieza por confundir el género con el sexo y a partir de ahí cualquier desvarío es posible.
Pd/ Por favor no me toquen el género, dijo el frutero.
No es mi deseo entrar en la clarificación gramatical de la pronunciación de los géneros, pero de toda la vida hay casos en los que los pronunciamientos genéricos han sido en masculino, sin querer agraviar al genero por el que no se definía el enunciado, así cuando se decía españoles, eran todos: españoles y españolas, catalanes: catalanes y catalanas, médicos: médicos y médicas y así…, no se porque razón, o mejor dicho sí lo supongo, ahora hay una especial exageración politizada, ya que sobre todo son los políticos los que lo usan en sus mítines, en especificar el genero masculino y femenino de los genéricos que quieren pronunciar.
¿Es acaso por hacer electoralismo?
Me suena tan mal… cuando oigo que se fuerzan tanto en detallar los dos géneros, que siento, o que no entiendo el agravio hacia el otro genero al no detallarlo, ó si es que nos estamos volviendo exageradamente susceptibles.
Pues a mí hablar de “presidenta” me parece que tiene bastante sentido. Al haber sólo una, todo el mundo sabe a cuál nos referimos. Así que ha sido el lenguaje coloquial el que ha creado por sí mismo un femenino. Por otra parte, una cosa es la soez manipulación del lenguaje, y otra que se modifiquen o evolucionen las palabras. No creo que sea una sorpresa para nadie que la revolución que ha supuesto la entrada de la mujer en muchos ámbitos sociales vaya a tener como consecuencia una evolución del español. A diferencia de lo que pasaba antes, ahora ya hay “juezas”, “presidentas”, “concejalas”…
La lengua es una convención social, sin duda, pero surge de forma más o menos espontánea y si los hablantes no quieren algo no hay quien les haga entrar en razón, ellos (nosotros) mandan.
La -e no marca género, cierto (y menos en un adjetivo que tiene que concordar), pero tampoco lo hacen -a/-o si los hablantes no lo quieren así… no era así en latín y hay que esperar varios siglos para que la cosa empiece a liarse (y eso a algunas palabras les dio dos géneros)
¿Cuántos nombres de mujer acaban en -o porque vienen de sustantivos de género masculino sin que pase nada? Rocío, Amparo, Socorro, Rosario, … Nadie llamaría así a su hijo…
La lengua es lo que los hablantes hagamos con ella, nos representa, si el mundo es machista el lenguaje también lo será, no hay palabras para conceptos que no existen (por ejemplo en inglés, al menos que yo sepa, no existe una palabra para puente cuando se refiere a días festivos que no son tales) Siempre ha habido dependientas y por eso lo aceptamos sin más, pero las vicepresidentas, las juezas, las médicas, etc, etc son nuevas y, sobre todo, escasas… Me da cierta aprensión que en algunos medios les preocupe más el término que su escasez, que en un ministerio creado para estas cosas se abra un debate ridículo sobre miembra en lugar de abrirlo sobre por qué en las academias de la historia, de la lengua, etc, hay pocas miembras
¿Cómo es posible que en la universidad haya tantos profesores en algunas disciplinas donde las estudiantes superan a los estudiantes en un 10 a 2? ahí está el debate, no en si son estudiantAs o estudiant@s (odio profundamente @)
Odio también la @ y sí, la lengua es una convención social como la forma de marcar los géneros. Lo que único que quería indicar es lo puros que son algunos términos y lo poco que son con otros.
¿El huevo o la gallina? ¿El lenguaje o el pensamiento? ¿Cuál determina a cuál?
Interesante la observación sobre la cuestión del poder a la hora de admitir o no el femenino.
Saludos