Los dueños de bares, pubs y establecimientos de ocio que ponen música tienen que pagar un canon a la mítica y poco querida SGAE por la música que ponen. Es un sector empresarial esencialmente fragmentario y ése y no otro es su problema, al menos en este aspecto.
Los dueños de los “locales de alterne”, que tienen mucho dinero y a más que temer, se han organizado a nivel nacional y mantienen un fuerte plantilla de abogados, una política de comunicación y de relaciones públicas y una serie de prácticas que le dan acomodo a una actividad alegal (no confundir con ilegal) dentro de las normas existentes.
Si los empresarios de la hostelería y del ocio hicieran algo similar, por un coste ridículo podían hacerle pasar muy malos tragos a la SGAE y a las discográficas. El asunto es sencillo: en sus bares se pone la música que ellos deciden, porque para algo son suyos, de forma que si todos se ponen de acuerdo para utilizar música “copy-left” o música que se le cedan gratuitamente para su promoción, la cosa es sencilla. O pasas por su aro, o no se pone tu música.
Así que la SGAE se tendría que dejar de gaitas, de mandar gente a ver qué música se ponen y cual no y sentarse a negociar buenos precios con los bareros o cuanto están dispuestos a pagarle para que ellos no se conviertan en los productores de la música que se pinche en sus establecimientos.
Alguien dirá que eso sería una práctica monopolística. Y lo sería como lo es la SGAE. Algo así está intentando hacer Murdoch con Google: si yo te doy los contenidos para que tú ganes dinero, pues o me pagas o no te dejo acceder. Si yo promociono tú música, o me pagas o yo pongo la música que o no me cueste o que sí me pague.







Bueno, están en ello.
http://www.20minutos.es/noticia/574553/0/montijo/socios/sgae/
Sé que no es el tema principal de esta entrada, pero allá va: lo de Murdoch es una patochada. Esta noticia ya salió hace unos meses y, en su momento, la respuesta de Google a Murdoch fue que, como cualquier diseñador profesional de webs sabe, nada impide a Murdoch hacer un simple cambio en su web (el ficehro “robots.txt”) para que Google *no* indexe su contenido:
http://bitelia.com/2009/11/el-caso-murdoch-contra-google
y sin embargo, con todas las facilidades del mundo para hacerlo, ni Murdoch ni nadie con dos dedos de frente que quiera recibir muchas visitas se “escapa” de Google. Por qué será…