Por el estupendo blog de Gregorio Verdugo he sido conocedor de la pitada que al alcalde de Sevilla, Sánchez Monteseirín, ha recibido del público asistente al SICAB. Lo primero que hay que hacer es aclarar qué es el SICAB.
SICAB son las siglas de la “Salón Internacional del Caballo”. Es un evento que, por su temática, reúne a miles de señoritos, señoritingos y de pijos mileuristas en torno al equino y a las muestras paralelas.
Un comentarista de la noticia, con nick “Estupendo”, da en el clavo:
[…] está bien, que piten al alcalde en un pabellón lleno de señoritos andaluces me parece estupendo. Lo malo sería que le pitasen en el Polígono San Pablo, La Juncal, la Oliva, el Cerro [los barrios que apoyan masivamente al PSOE en las municipales]…pues sí, es socialista
Si yo trabajase en la comunicación del PSOE de Sevilla intentaría que las imágenes de la pitada tuviesen la mayor distribución posible, con especial atención en los “pitantes”, esa masa embutida en sus “barbours” de todos los tonos imaginables de verde oscuro.
Desde luego los “pitantes” le han hecho un favor a Monteseirín. Estos son de los que nunca le hubieran votado por más que, por mera formalidad, le hubieran aplaudido y son el icono que una mentalidad social y de un grupo que produce muchas antipatías y más rechazo.







[...] Pitadas que se agradecen [...]
Gracias por el enlace Manolo. Es cierto lo que dices en su mayor parte. Sin embargo, el problema de comunicación del alcalde se agrava cada día que pasa. Tampoco entiendo qué hace en una gala de entrega de premios como ésa.
Un abrazo.