La Iglesia, como toda agrupación que se ve socialmente ignorada, piensa que el problema es que su mensaje no llega con suficiente notoriedad y claridad a los ciudadanos, porque si así fuera todos terminaríamos absolutamente iluminados por tan excelsa verdad.
En el fondo ellos saben que deben agradecerle a los editores de los informativos que le saquen los mejores cortes, porque tienen una tendencia tremenda al tostón, a dar la impresión de que todos los demás somos unos ignorantes y a hablar mal (la oratoria sacra ya no es lo que era).
Sin lugar a dudas la medida más profundamente anticlerical que podría tomar un gobierno sería centrar en los obispos el “prime time” de TVE. Cada día dos horitas con las excelentes homilías episcopales del último domingo y luego una charleta del ex obispo de Mondoñedo-Ferrol.







Muchas veces la fe no sobrevive a escuchar ocho veces la expresión “vivir en Jesucristo” (¿qué significa?) en la misma homilía.
Saludos.
De ahí el famoso dicho de “Donde mejor se pierde definitivamente la fe es viviendo en Roma”.