Hoy mi paisano Ramón Ramón ha escrito una magnífica entrada sobre lo poco que gusta a las administraciones locales invertir el dinero del FEIL (segunda edición del Plan E) en innovación y como se vuelven locos por las cosas que tengan un corto plazo de ejecución y que pueda ser visto por todos los vecinos (ladrillito del bueno).
Tiene Ramón toda la razón. Creo que el problema reside en que no se explican muchas cosas en términos económicos bien cuantificados. Si decimos a los ciudadanos que innovando se ahorra tanto dinero o que podrán no subirse los impuestos en determinada cuantía, o bajarlos incluso, estaremos hablando en un lenguaje que todos entienden: el dinero concreto.
La innovación por la innovación no deja de ser un mensaje vacío para todo el que está fuera de ese mundo y que no reconoce, de primera mano su importancia. Eso, unido a la pésima mentalidad científica que se nos ha inculcado (la ciencia es algo que sale caro y que es raro y que es mejor ser ingeniero que físico o químico) hace que el alcalde de turno prefiera poner fuentes con hilo musical a dotar a sus bibliotecas de una red wifi (decente o no) o de trabajar en medidas que fomenten la transparencia de la administración local (cosa que agradecería la oposición al alcalde).







Claro. Por eso me parece tan importante en este momento definir bien innovación, así como trabajar en evaluaciones claras y cuantificables (aunque sin olvidar el aspecto cualitativo) de las iniciativas que se llevan adelante. En muchos aspectos, particularmente el Ciencias Sociales, el trabajo de fundaciones como la ANECA es, hoy por hoy, claramente insuficiente.
Gracias paisano, un honor me enlaces y coincidas con mis planteamientos.
Abrazo fuerte
[...] Menos ladrillo y más innovación [...]
¡Oiga! Que los ingenieros también investigamos e innovamos. No todos nos vamos corriendo a la empresa privada.
No era mi intención meterme con los ingenieros, sino con un mentalidad. El que quiere que su nene/a sea ingeniero por prestigio social y pelas, pero nunca por el aspecto científico. Claro, que es un desastre si el nene/a dice que quiere ser biólogo y meterse en un laboratorio con bichitos.
Iba a decir lo mismo, estamos en el mismo barco. Pero entiendo perfectamente tu punto de vista, y lo comparto. Los ingenieros también investigamos y la innovación es una de las bases de nuestra vida profesional. Hay de todo, lógicamente, pero también hay biólogos que se sacan una placita de profesor y están allí toda la vida sin volver a abrir un libro sobre genética.
Soy ingeniero , estoy en un laboratorio con bichitos… Y tengo compañeros biólogos.
Ah, sí, eso sí es verdad. Los papis que tienen esa actitud, a veces, son los mismos que se han sentido defraudados porque sus nenes le han dado a los libros y no a la pelota, que todo el mundo sabe que da más pelas. Hay gente muy carroñera por ahí.
Por supuesto, en estos casos nadie sale perdiendo tanto como el niño, que sufre una presión absurda para que se meta en unos estudios que no quiere hacer. De todas maneras creo que no son tan frecuentes.
Es imposible, reconvertir a 1.5 millones de trabajadores de la noche para la mañana del ladrillo y relacionados a la innovación. Requiere tiempo (muchísimo tiempo) y para lograr eso, lo primero que tienes que hacer es reducir esas listas del paro para luego comenzar a reconvertir, porque si lo quieres hacer todo a la vez, será imposible.
En este momento lo importante es reducir las listas del paro, para reactivar la economía y que así el estado tenga dinero para invertir (educación, centros de investigación, etc…)
¿Cómo se reduce el paro sin reconvertir el sistema? ¿Con ladrillitos?
[...] Geografía Subjetiva: Las administraciones locales invertirán el dinero de la segunda edición del Plan E en cosas que tengan un corto plazo de ejecución y que puedan ser vistas por todos los vecinos (ladrillito del bueno). Este post fue escrito por y publicado en Thu 26 Nov 09 at 09:57 and filed under 7. Bookmark the enlace permanente. Sigue los comentarios introducidos aquí con el feed RSS de este post. Trackbacks are closed, but you can introducir un comentario. « Otro pasito en la subnormalización de la política [...]
El problema de España es que sólo se valora lo material, el ladrillo, los coches… en resumen todo lo tangible. Mientras no cambie esa mentalidad, el problema seguirá ahí.
Más exactamente, el problema de España es que sólo se valora lo inmediato.
Y la mentalidad no cambia de un día para otro. La única esperanza que tengo es que los inmigrantes vengan con algo más de ganas que los autóctonos, porque si tenemos que confiar en éstos, la historia demuestra que vamos apañados.
Hoy dia la innovación es la base de cualquier profesión, en canto que innovar es crear algo nuevo que mejora nuestro servicio y que ofrecemos al mercado, clientes, usuarios…para lo cual solo es necesario INiciativa y algo de INteligencia, cosas que a veces no conviene mucho, sobre todo en tiempos de crisis que es meor enchufarnos los toros o los partidos de fútbol para que no le demos vueltas al tarro. Si no, no entiendo los recortes en innovación y las chapuzas de Plan E para afrontar la crisis
Mira, te voy a dar mi punto de vista (personal, por supuesto) como ingeniero que se dedica a la construcción, “la gran lacra del país” para muchos.
En construcción también se puede innovar, mucho más de lo que la gente cree. Desde dentro ya hace tiempo que nos estamos quejando de lo mal que se hacen las cosas, ¿de qué sirve hacer proyectos modernos, económicos y eficientes a base de estudiar todas las alternativas posibles, si luego nadie les hace ni caso?
Entre otras muchas razones te comento dos:
- En obra pública, si el proyecto es “complicado”, la constructora se saca de la manga un “proyecto modificado”, mucho más fácil y económico y ya está, todo arreglado, ¿es la empresa constructora la culpable?.
No, el culpable es el responsable de la administración que autoriza ese cambio… a cambio de algo, claro.
- En edificación, las empresas constructoras jamás van a innovar “de motu propio” porque eso exigiría formar a sus trabajadores y utilizar mejores materiales, o sea, perder dinero, les resulta mucho más rentable seguir como hasta ahora, con personal no cualificado y colocando rápidos tabiques de pladur en lugar de mejores materiales… ¿qué se oye todo, no aisla del frío ni del calor y hay humedades… ?
Da igual, total, se va a vender igual, eso el cliente no lo valora… hasta que se da cuenta y empiezan las quejas.
Si de verdad se quiere innovar en construcción hay que prohibir determinadas cosas, inclusive materiales, y empezar a construir productos de calidad, porque con lo que se hace ahora sólo conseguimos desmoralizar a los que intentan hacer las cosas bien, que para el próximo estudio van a decir “para qué me voy a molestar en estudiar la solución óptima si luego lo van a cambiar, hago una chapuza y ya está”.
Es un círculo vicioso por culpa de unos pocos, si de verdad una administración dijera “las viviendas no cumplen, no lo puedes vender hasta que no lo arregles” otro gallo nos cantaría, pero a ver quién es el guapo que hace eso.
Es desmoralizante oir “no te esfuerces con los cálculos, que es una VPO” cuando lo que tú estás calculando no sabe de “calidades finales” ni “acabados de lujo” y es igual en cualquier edificio…
Es muy fácil echarle la culpa al ladrillo, pero innovar no significa dejar de construir de golpe, en edificación se podría innovar mucho, y lo notaríamos todos a final de mes, os lo aseguro.
Buf, yo me quejaba de la nueva facultad de industriales de Málaga (la mitad es de pladur), pero eso de “no te esfuerces con los cálculos, que es una VPO” es una de las frases más lamentables, cabreantes y sí, desmoralizantes, que he leído en mucho tiempo. Qué puto asco.
ñbrevu, la primera vez discutes y se lo intentas explicar “que si, que es una VPO, pero eso sólo afecta a los acabados, la estructura y la cimentación siguen siendo las mismas, eso debe ser igual, bla, bla, bla…”
Y al final le dices aquello de “Mira, mejor te buscas a otro, que yo tan desesperado no estoy”… pero otros sí lo están, y así vamos.
Todas las viviendas VPO serán de tipo LOFT en unos años, porque no habrá dinero para poner tabiques, más que nada, tiempo al tiempo (eso si, lo venderán como una gran innovación, lo veremos).
Por cierto, supongo que ya sabéis que con la moda “sostenible”, dentro de poco las viviendas que más calor-frío pierdan, más impuestos van a pagar. Ya veremos cómo le sienta a la gente eso de pagar más impuestos por tener una fachada que no está aislada…
Y después de leer esto, me voy a mi Facultad de Ciencias a que mi profesor de Geometría Diferencial nos cuente cómo acaban de cancelar su grupo de investigación (que, por cierto, estaba considerado uno de los mejores grupos de investigación en Geometría de toda Europa).
Siembra y recoge.