Desde el día 11, el cardenal Carlos Amigo Vallejo ha dejado de ser Arzobispo de Sevilla. Nunca he ocultado mi buena consideración por este prelado que ha sabido dirigir a la Iglesia Católica en la diócesis de Sevilla con prudencia y maestría, defendiendo lo que defiende la Iglesia, sin herir a nadie y convirtiéndose en un referente social de moderación y de saber ser y estar.
Ha sido sustituido por Juan José Asenjo, que ya había sido nombra sucesor con el título de “arzobispo coadjutor”. Una persona con el ya clásico curriculum mediocre de un obispo de la nueva hornada y que no ha llevado una parroquia en su vida. Alguien que ha llegado al episcopado entre archivos, seminarios y comisiones. Nunca entre personas con problemas.
Esperará que le caiga también el cardenalato y ha comenzado a hacer méritos de una forma que en Sevilla no era la acostumbrada: el supuesto y paranoico ataque a la libertad religiosa que supone la sentencia del TEDH sobre los crucifijos en los centros públicos de enseñanza y el ya clásico asunto del aborto.
Construir es difícil y lento. Destruir es fácil y rápido. Estoy seguro que la derecha política sevillana estará encantada con el nuevo prelado, lo aplaudirán y lo jalearán hastiados del ortodoxo centrismo del cardenal Amigo. El nuevo arzobispo tendrá que estar atento si más allá de los ultras alguien le escucha. Me temo que no lo hará.







Te doy la razón, estimado compañero pensador y redactor de blog.
Carlos Amigo, dedicó más de 25 años a edificar un camino sentido y con sentido en pro de un objetivo: la fe en cristo y en una institución como es la Iglesia, tan admirada como denostada.
Carlos Amigo ha hecho las cosas bien, paciente, prudente y constante.
Se va, pero no muy lejos, porque algo me dice que, tarde o temprano volveremos a oir hablar de él en muchos más sitios y medios de comunicación de los que hasta el momento (afortunadamente) lo ha hecho.
Sobre el nuevo prelado, no me pronuncio porque creo que es demasiado escaso el margen de maniobra que ha tenido como para “sentenciarlo”. Las comparaciones, son odiosas, y cada cual tiene una forma, manera, camino e Historia que recorrer.
No obstante, sí es cierto que uno u otro, no son determinantes a la hora de encauzar voluntades más relacionadas con la política que con la fé, y menos en Sevilla, dónde cada cuál, es más de su padre y de su madre que en cualquier otro sitio de la geografía nacional.
Un saludo,
Víctor
[...] jubilado el “progre” Carlos Amigo Vallejo, su sucesor, Juan José Asenjo, ya ha cargado contra la sentencia europea de los crucifijos en las escuelas públicas y la nueva ley del aborto. [...]