
Si IU tiene serios problemas de supervivencia política, lo del PCE no tiene nombre. Han celebrado su XVIII Congreso y la verdad es que no ha suscitado el más mínimo interés, aunque siempre más que el predicamento que tiene en la realidad social española.
Han elegido un nuevo secretario general, un guardián de la “necesidad histórica”, y lo primero que destacan es que el hombre lo que se dice carisma no tiene mucho. Desde luego no está el PCE, ni IU, para tener a su frente a personas que no exciten un poco a la audiencia, sino que les prometan el más profundo de los sopores.
Pero lo más gracioso del asunto, por llamarlo de alguna forma, es que el secretario general ha tenido cerca de un 15% de votos que no lo han apoyado y eso seguro ha sucedido después de durísimas negociaciones entre los diversos sectores para acordar algo digerible para todos.
El PCE, e IU por extensión, llevan demasiado tiempo conformándose con “gestionar la miseria”. Ellos se conforman con ganar o no ser derrotados en sus luchas internas, en tener alguna cuota o cierta fuerza en el Comité, en “controlar las áreas fundamentales” y cosas que serían importantes, en término de política interna, si no fuera porque solamente tienen un solo diputado.
Ahora vendrán a decir que es culpa del sistema electoral, que es el mismo que les dio más de veinte y no mirarán a otros elementos generados por ellos mismos. Las resoluciones son de risa y que un partido de izquierda, tarde muchas resoluciones, en hablar de la situación social y laboral de los españoles, preocupándose eso sí de mostrar solidaridad con todo lo habido y por haber, es un síntoma de su absoluta desconexión con la sociedad española.
El PCE no ha elegido ni un Secretario General, ni una Ejecutiva y un Comité para desarrollar un proyecto político. El PCE ha elegido a unos administradores de la miseria, de lo que queda, de los tres resquicios de presencia pública y mediadores de un batallón de aspirantes a gobernar una miseria que será todavía mayor cuando llegue el XIX Congreso.







La doble entrevista publicada ayer en El País (http://www.elpais.com/articulo/espana/ser/comunista/2009/elpepuesp/20091109elpepunac_1/Tes) explica muchas cosas, entre ellas la falta total de ganas de votarles…
qué risa nos pasamos leyéndola en familia.
Esta gente debe tener la máquina del tiempo para poder viajar todos los días al siglo XIX.
El PCE lo que ha elegido es a alguien que no haga sombra al lider de Izquierda Unida. Parece que, por fin, se han dado cuenta que la unica opción para seguir en Izquierda Unida, es dinamitar el partido y actuar como si fuesemos una corriente dentro de un partido mayor.
Por la parte que me toca como aragonés…respecto a las resoluciones. El anacronismo de llamar “región” a las Comunidades Autonómas ya es de nota, pero decir lo de la “feria de Zaragoza que se va a celebrar en 2012″ es para más nota. La feria, que no es tal feria, es una Expo hortofrutícola que se celebrará en 2014, si los ciudadanos no lo remediamos. Quiero decir, que está muy bien que se opongan, pero mejor que se opongan en base a la realidad, ¿no?.
Chorche, perdona, ¿por qué resulta anacrónico llamar regiones a las Comunidades Autónomas? No caigo :-)
Yo he sacado hoy esto…
http://piniella.blogspot.com/2009/11/xviii-congreso-del-pce.html
Lo que señalas sobre las resoluciones es erróneo, probablemente debido a que no sabes cuál es la función de las resoluciones y de las tesis políticas en el Congreso:
La situación política española, el análisis de la crisis y demás temas de máxima importancia o que vertebran el eje de nuestra actuación, viene recogido en las tesis políticas.
Las resoluciones son para muestras de solidaridad o temas puntuales cuya naturaleza impide que entren en los documentos políticos.
¿Te parece gracioso que a un líder no le apoye el 15%? Joer, me parece que contar con el respaldo del 85% de los delegados es un resultado que está bien (no sé cuánto sacó Zapatero cuando fue elegido por primera vez SG del PSOE, dudo que más que ese 85%). El 15% de los delegados restantes no presentó lista porque es muy raro que, con una mayoría tan grande, una minoría tan escasa se coordine para presentarla (se necesitan el 10% de los avales, es decir, poner de acuerdo a todos los no-alineados con la candidatura principal, cosa difícil porque cada sector minoritario es de su padre y de su madre).
Otra cosa son los Congresos donde las fuerzas están muy divididas y no hay una gran mayoría, como es el caso del Congreso del PSOE donde salió elegido Zapatero, o de la última Asamblea Federal de IU, donde hubo 5 listas.
Vaya, que no me parece gracioso, me parece que tiene una explicación la hostia de razonable. Pero bueno, que lo de la risa es muy subjetiva, yo a veces me descojono con auténticas gilipoyeces.
Gracias por la cita de mi blog. Salud.
Sé lo que son las resoluciones y denotan lo que denotan. Que un candidato de “consenso” no llegue a una unanimidad moral es rarito….