Me ha encantado la decisión de la ponencia andaluza de la Selectividad de modificar el catálogo de autores recomendados para esta prueba. La presencia de María Zambrano siempre había sido polémica por razones de consistencia de su pensamiento. Éramos muchos los que pensábamos que, aunque de cierta relevancia dentro del pensamiento español, no era comparable a “gigantes” tales como Platón, Tomás de Aquino, Kant o Nietzsche.
Me ha gustado mucho la explicación “ad hoc” dada y me parece que si bien, no reconoce el rechazo general que la sobredimensionadización de Zambrano, arguye un criterio plenamente atendible. Han mantenido que con la excepción de Kant, y con todos los problemas que este autor tiene, la tradición liberal que es fundamental a nuestra configuración democrática no estaba representaba en ninguno de los autores recomendados.
Antes bien la política que exhumaba el catálogo de autores recomendados era realmente antidemocrática: Platón y su obsesión aristocrática en La República; la moderadísima tendencia teocrática de Tomás de Aquino que no considera, siquiera la posibilidad del gobierno del pueblo; un Descartes sin visión política aunque bien acomodado al “status quo” de su tiempo; una insistencia fuerte en la moral kantiana pero sin las consecuencia emancipadoras en lo político de ésta; Marx y su Dictadura del Proletariado; Nietzsche y esa vuelta a una aristocracia anti-igualitaria; y finalmente Ortega y Gasset y su correspondiente predilección por las élites; Zambrano, si bien democrática insistía más en aspectos “personalistas” que en los aspectos realmente políticos.
La introducción dentro de catálogo de Locke, y con él del núcleo duro de la tradición liberal, permite abordar al menos en igualdad de condiciones la Filosofía Política que está a la base de lo que una democracia y de la importancia radical de los derechos individuales. Un acierto que aplaudo.







Acierto a entender (sin ser adivino) que te posicionas a favor en la inclusión de María Zambrano en el nombrado catalogo de autores recomendados.
Claro está, que mi opinión al respecto, es a favor. Por un lado por el sólo hecho de los pensamientos recogidos en el tiempo y por su propia biografía en general.
Todo esto sin llegar a conseguir vislumbrar el resultado futuro, de la manera que puedas hacerlo tú.
Lo que ocurre es que dices, que para llegar a cambiar de iopinión al respecto de su inclusión, te ha servido una explicación “ad hoc” que no conozco y que me gustaría leer (si es posible).
Gracias, estaba perdiendo el hábito de leer, y desde que te leo a tí… ME OBLIGAS
Si te confieso la verdad, no estaba yo muy a favor. Puestos a alguien con ese tipo de Filosofía, yo hubiera puesto a Heidegger; si el criterio era incluir a una mujer, preferiría a Hannah Arendt; si el criterio era de nacionalidad a Xavier Zubiri.
Estás empeñado en que estudie… no cabe la menor duda… :)
y porque leñe no hay un sólo filósofo analítico/empirista en la lista y han tenido que ir a incluir al más dogmático de todos? Porque no se da nada vagamente útil? No sé, Rawls; Stuart Mill; Popper, incluso Hume o Wittgenstein. Yo a toda gente la descubrí en cuarto de carrera, por mi cuenta por supuesto. En bachiller tuve que estar peleándome con las espesuras (¡inútiles!) de los “sistemas” de filósofos continentales.
Por cierto, Ortega y Marx son mucho más democrático que Locke como pensadores.
Sobre lo de Ortega y Marx, no sé yo. A mí personalmente me habría encantadio la introducción de Popper, pero es pedir peras al olmo.