La idea, de ampliar la educación obligatoria hasta los dieciocho años, contenida en el globo sonda lanzado por el ministro Gabilondo me parece profundamente desacertada.
Yerra en querer restringir el mercado laboral con una ampliación del tiempo de permanencia en los centros escolares; se equivoca al confundir el sistema de enseñanza con un aparacadero; quiere maquillar los escandalosos datos de abandono temprano por medio del “ministerio de la Ley”.
Pero lo peor de la propuesta del ministro de Educación está en que entra en profunda oposición con uno de los grandes postulados que ha mantenido el PSOE en su defensa de la reforma del aborto: la madurez y capacidad de una mujer de dieciséis años para abortar sin necesidad del consentimiento paterno.
Una mujer de dieciséis años puede decidir abortar, pero no puede decidir ir a clase o no, trabajar o estudiar. Un sinsentido: una persona no puede ser mujer o niña dependiendo del departamento ministerial del que se trate.







Por no hablar de esos infelices que van a clase para aprender (una minoría, lo sé, pero existen), y lo tendrán mucho más difícil al tener que aguantar a todos los que preferirían estar en otro sitio y, por tanto, se dedicarán a reventar la clase. Sumémosle la inexistencia de mecanismos disciplinarios para proteger a los estudiantes (aunque pocos puede haber que protejan de un grupo de garrulos de 17/18 tacos con ganas de jaleo).
Sigue la labor de destrucción de la educación pública: cuando parece que ya no puede empeorar, el Gobierno nos sorprende.
Hola a todos:
Plas, plas, plas. No lo hubiera escrito mejor yo. Totalmente de acuerdo
Saludos a todos.
Estoy completamente de acuerdo en que ampliar la educación obligatoria a los 18 años no es la solución necesaria a los problemas que presenta el sistema educativo español.
Sin embargo, creo que el actual ministro, Ángel Gabilondo, es plenamente consciente de los problemas que tiene la educación en España y confío en que proponga soluciones adecuadas.
No hay nada más satisfactorio para un profesor que una clase de bachillerato donde los estudiantes están allí porque quieren estar, no porque sea obligatorio.
Satisfactorio para el profe, y productivo para los alumnos.
Se puede ver como lo haces al afirmar que la propuesta pretende “restringir el mercado laboral” pero también se puede observar como la necesidad de ampliar el periodo de formación y preparación para una mejor adaptación a las necesidades de ese mercado laboral.
Sobre lo incongruente de elevar la edad. Una persona de 16 años hoy puede decidir si se opera o no de corazón, por ejemplo, independientemente de lo que estimen sus tutores legales pero no puede votar al alcalde de su pueblo. No hace falta recurrir al aborto para dejar en evidencia a unos y otros.
No lo hubiera dicho mejor.
Tenemos la desgracia de que nuestra socialdemocracia se ha convertido en una parodia de sí misma, que pretende gobernar con una coyunturalidad y un oportunismo que espanta, que donde ayer decía arre, hoy dice so, o quía, según le dé el aire.
Ahora quieren retrasar artificialmente la incorporación al mercado laboral, porque al parecer, una universidad sobredimensionada ya no es suficiente para maquillar las cifras de paro juvenil, que cada vez se desbocan más. Ahora hay que evitar a toda costa que el sistema educativo escupa menores de edad que otrora nutrían las cuadrillas de encofradores, pero que hoy ensucian las cifras en los titulares de los diarios. Po’fale. Supongo que es más fácil obligar que hacer partícipe, condenar que ilusionar. Cómo no, con el beneplácito de aquellos que creen que el sistema educativo está para proporcionar aquello que no se recibe en casa, o con el de todos aquellos que se dejan engatusar por palabras como “formarse” o “prepararse”… para que te lo den todo hecho.
En fin, este PSOE está pidiendo a gritos una regeneración; lo que me temo es que ya no quedará nadie para regenerarlo…
Yo lo veo positivo.Que se incorpore al mercado laboral un muchacho/a sin tener ni siquiera el título de la ESO,sin cualificación ninguna, es mandarlo directamente al paro o trabajos precarios y muy mal remunerados en el mejor de los casos.Si la ESO o el PGS no es atractivo para ellos,sí lo puede ser un Grado Medio de una rama en la que sí les llame la atención.Tratar de solucionar el problema apartándolos del sistema educativo,no me parece la mejor opción.
Lo que propones ya existe: los PCPI
A mi no me parece mal siempre que no vayan todos los alumnos en el mismo itinerario, esos dos años suplementarios de obligatoriedad podrían ir encaminados por un lado a la preparacion para el acceso a la universidad para aquellos alumnos que deseen cursar estudios superiores, pero dando la alternativa de una formacion profesional básica en distintas ramas para aquellos alumnos que deseen incorporarse al mercado laboral una vez cubierto el ciclo obligatorio. Asi lograriamos un minimo de preparacion en aquellas personas que se incorporen a la población activa.
Una propuesta demencial, que hará más necesario si cabe enviar a los escolares que sirvan para estudiar a colegios donde no haya rémoras (habitualmente, colegios concertados laicos, porque en los privados también suele haber rémoras, aunque de otra índole…).
Comprueno que seguiremos cargándonos la educación pública, que debiera ser excepcional porque medios tenemos para ello (presupuesto, instalaciones y cuadro docente), para jolgorio de la derecha.
Con chavales de 17 años “presos” en las aulas, en vez de en el parque fumándose un canuto, quienes se van a poner las botas son los empresarios de la seguridad privada, pues no hay duda de que en algunos centros habrá que desplegar operativos como en un derbi de “alto riesgo”.
Yo estaba de acuerdo con lo propuesto por Gabilondo hasta leer este post. Ahora dudo. Y también estoy de acuerdo con lo de Júcaro en ref. al ejemplo del aborto. Complicado asunto. Me ha puesto usted los deberes de la reflexión. Gracias.