
Las declaraciones de Juan José Imbroda, Presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla (el Alcalde, vamos) mostrando su indignación por el programa de El Follonero dedicado a esta ciudad son una muestra más de la delirante política que se da en las dos ciudades españoles en el Norte de África.
Al Presidente Imbroda le puede parecer estupendo construir un campo de golf al lado de la valla fronteriza donde han muerto muchas personas tratando de superarla. A mí sencillamente me parece de mal gusto y de estilo cateto mostrarle a los inmigrantes y a los que viven al otro lado de la frontera los lujos de occidente a los que la bonita doble valla de seis metros de altura, patrullas, cámaras y enredaderas os impiden acceder.
Pero lo genial, y lo comparto con un comentario que he leído en Facebook, es que vincule a ser ciudadano de primero el hecho de tener un campo de golf. Como decía acertadamente este comentarista el desarrollo no se ve en tener o no tener un campo de golf, sino en los servicios sociales, educativos, sanitarios, en el empleo… en todo ellos Melilla está a la cola de España, sólo superada por mi tierra, Ceuta.
La Sexta es una emisora de televisión privada y que destaca los elementos, en sus programas, que considera oportunos. La Sexta ni ninguna otra cadena tienen la obligación de transmitir una imagen ni positiva ni negativa. Para hacer publicidad la Ciudad de Melilla destina unas buenas partidas a promoción del turismo con escaso éxito, por lo visto.
Pero hay dos cosas que me han llamado aún más la atención. El Alcalde de Melilla intenta burlarse del programa diciendo que tuvo muy poca audiencia, alrededor de 800.000 personas. Sólo quiero recordarle que ese número es dieciséis veces mayor al que asistió a la manifestación antiabortista liderada a la que asistió su partido el pasado domingo en Madrid. Si tan ridícula le pareció la repercusión del programa: ¿a qué se debe esta reacción?
Pero lo que es ya para sacarle el pañuelo y devolver al corral a Imbroda. Dice: “a éstos se les ha llamado desde aquí”, “gente que quiere mal a Melilla y les importa tres pepinos que Melilla se hunda o tenga una mala imagen porque van a lo suyo” y termina indicando que “la maldad viene de Melilla y tendrá nombres y apellidos”.
En definitiva, que los autores intelectuales son melillenses desafectos, que odian a Melilla y que él se encargará de denunciarlos y, supongo, darse un escarnio público. Todo un demócrata.







como le gusta a la gente que le hagan NODOS y que mal encajan algunas cosas
¿Un campo de golf en Melilla?
Suponía que las estrecheces hídricas en esa ciudad no deberían ser muy diferentes de las de Ceuta, las cuales mencionaste hace pocos días.
Debo estar equivocado; debe haber una nube perenne anclada sobre la ciudad regándola regularmente ya que estos catetos andan pensando en derrochar agua golpendo una pelotita.
Yo lo flipo.
No entiendo este párrafo: “Pero hay dos cosas que me han llamado aún más la atención. El Alcalde de Melilla intenta burlarse del programa diciendo que tuvo muy poca audiencia, alrededor de 800.000 personas. Sólo quiero recordarle que ese número es dieciséis veces mayor al que asistió a la manifestación antiabortista liderada a la que asistió su partido el pasado domingo en Madrid. Si tan ridícula le pareció la repercusión del programa: ¿a qué se debe esta reacción?”
¿A qué manifestación te refieres? Porque a la antiabortista del pásado sábado asistieron más de 800.000 personas (según concuerdan todos los medios y organizaciones, aunque difieran de la cifra final). Y para decir que ese número es dieciséis veces mayor… Quizá te refieras a otra o sólo a la delegación del PP. Como digo, no termino de pillarlo.
El número de espectadores de El Follonero es dieciséis veces mayor al de asistentes a la manifestación antiabortista.
No recuerdo la estimación que hizo El País (medio nada sospechoso de colaboracionismo), pero desde luego, creo recordar que está bastante alejada de las 50.000 que apuntas (dieciséis veces menos, como dices). Lo cortés no quita lo valiente, y tampoco es que haya que estar manoseando la dichosa manifestación durante mucho tiempo, pero tampoco falsearla si se diese el caso. Las cosas como son.
Por lo demás, totalmente de acuerdo con la entrada. Pero, ¿qué se puede esperar de los paletismos caciquiles patrios?
El País estimó sobre 200.000, si no recuerdo más. El manifestómetro, de quien me fio, da los datos y el método.
Un campo de Golf de lujo frente a la valla donde se agolpan de forma tercemundista la gente que quiere pasar la frontera?. Antiguos jefes de la extrema derecha que se convierten al Islam?. Estátuas de Franco vulnerando la LEY?. Con todos los respetos a los Melillenses menuda frikada de ciudad
Sin duda, Melilla es mucho más. Y puede que haya melillenses que se quejen de que solamente salga eso. Pero la cuestión es que lo que sale no es falso, sino verdadero.