El Partido Popular ha hecho de su pétrea cohesión de discurso una de sus características de las que se sienten más orgullosos y un arma arrojadiza hacia el PSOE. Decían que el PP decía lo mismo en todos sitios, no como el PSOE que cambiaba de discurso.
Ello podría ser cierto o no, conveniente o no, pero la verdad es que siempre han dado esa imagen de una forma muy efectiva. El problema es que desde hace unos meses el PP da una imagen lamentable no de diversidad, sino de fragmentación y de vacío de poder.
1) UPN deja el acuerdo “de toda la vida” con el PP a cambio de unos Presupuestos cariñosos y de unas abstenciones de escaso valor final. Lo que el PP quiera a partir de ahora de UPN, su aliado natural, le costará mucho más.
2) El PP de Euskadi no quiere ser el equivalente vasco al PP de Catalunya. Ellos son la tercera fuerza política más votada y el apoyo fundamental, junto al PSE, para el sostén parlamentario del Lehendakari López. Se han convertido en un actor político fundamental, con gran poder y tener poder es la mejor forma (o única) de llevar a cabo un programa política. Votar en contra del Concierto puede que sea muy popular en el resto de España, pero en Euskadi es un suicidio político.
3) Una buena parte del Partido Popular en la Comunitat Valenciana consigue mantener un pulso con Rajoy sobre la destitución de Ricardo Costa que ha tenido entretenido a medio país, apoyado en los zaplanistas alicantinos defenestrados y en Carlos Fabra (que tiene un poco de medio a las destituciones por corrupción y no acabo de conocer el motivo).
4) El gran apoyo de Rajoy es Javier Arenas, presidente del PP en Andalucía, y que todavía no ha empatado electoralmente con nadie.
5) Aguirre a lo suyo.







Si no fuera por la crisis, estaban KO.
Todo lo que sube baja. Todo lo sólido se desvanece. En el partido más monolítico acaban por aparecer familias (o famiglias) y camarillas.
De momento Camps ha toreado a todo el mundo y se ha comportado como un auténtico judas con sus allegados más próximos. Cuanto más tiempo se mantenga, más podredumbre generará en el partido.
Es divertido qué quieren que les diga.