
No es, desde luego la primera ni la segunda vez que en Geografía Subjetiva hablamos de la incapacidad comunicativa del Gobierno. Buena parte de los problemas que está afrontando en estos días son problemas de comunicación, de no saber transmitir el mensaje que tiene que hacer llegar a los ciudadanos.
Esto no es sólo una cuestión estrictamente política, sino que tiene alguna consecuencia sobre lo económico. La Economía, además de objetividades, es un mundo de confianza hasta el punto de publicarse también índices de confianza de empresarios y de consumidores.
Un gobierno que comunique bien qué hace y las razones por las que hace las cosas no sólo conseguirá “vender”, sino que tampoco puede generar confianza en los ciudadanos. Uno no se puede fiar de alguien al que no oye y que, cuando ocasionalmente lo hace, no entiende.
La confianza es lo menos que se debe pedir, porque si la mayoría se fía de las acciones económicas del Gobierno, comenzará a fiarse de la efectividad de éstas en la propia Economía, generando un ambiente menos negativo del que ahora se vive.
La celebración del Comité Federal cabía de enfocarla como se ha hecho: apoyo incondicional de todos los líderes territoriales del PSOE al Secretario General y Presidente del Gobierno.
Había otra posibilidad, pero parece que se ha descartado. En un discurso muy trabajado se descarta los ataques de PRISA como rabieta empresarial de unas personas que, cegadas en sus intereses, no se dan cuenta que el Gobierno tiene que atender a los cuatro millones de parados y los otros más que están en situaciones más que apuradas. Un discurso dedicada únicamente a los ciudadanos. Ayer el PSOE dio la impresión de estar más preocupado de los editoriales de “El País” que de los ciudadanos.







¿¿quizás por que la política de comunicación, incluye lidiar con los massmedia?? una editorial de El Pais puede hacer mas daño a la economía que unas declaraciones de Rajoy que ya están “descontadas”. en tu propio artículo practicamente lo dices
Para comunicar bien hay que tener y saber lo que se comunica. Y cambiar de rumbo cada poco tiempo, o no concretar lo que se va hacer, no parece lo más adecuado.
Bueno eso que dices de la confianza.. creo que se llama efecto pigmalion.
http://www.elpais.com/articulo/portada/Superarse/efecto/Pigmalion/elpeputec/20060917elpepspor_14/Tes
Lo que comenta Adrian es importante. EL actual gobierno ha decidido no enfrentarse a una serie de problemas estructurales, supongo que por considerar las medidas y sacrificios necesarios impopulares. A partir de aquí las políticas diseñadas son de mera contención, lo que obligatoriamente origina acciones cambiantes, desordenadas, dictadas según emergen los conflictos. No sólo es que no se sepa explicar, que a menudo es cierto, sino que es imposible estructurar una política coherente en función de esta estrategia.
[...] tono de misterio e improvisación que está llevando el gobierno no ayuda en absoluto y solo crea incertidumbre para las empresas y consumidores. Tampoco ayuda en absoluto la idea populista de hacer pagar a los [...]
El problema de comunicación lo acarrea desde la salida de Barroso… y no ha habido modo de reflotarlo.
Demócrito a que medidas y sacrificios te refieres?. A la reforma laboral (despido libre) que quieren impulsar la mayoria de la CEOE y los neoliberales?. O es que acaso los empresarios (no todos) parapetados en sus politizadas asociaciones (no paran de ser los voceros de Rajoy) tienen una poítica más sensata?
[...] unos días en el blog Geografía Subjetiva se trataba del tema. Y le escribía un comentario, donde decía que para comunicar bien aparte de [...]