Creo que una de las diferencias más profundas entre las campañas electorales norteamericanas y las que españolas es la imposibilidad de emitir los anuncios que televisión que quieras, en las emisoras que lo desees y en el horario que elijas (mientras el dinero aguante).
En España los anuncios electorales se emitan únicamente en las emisoras de titularidad pública, en el horario que establece la correspondiente Junta Electoral y por el tiempo que ésta misma fija.
Esto ha hecho que el anuncio político en España no haya cobrado la importancia que tiene en los Estados Unidos. Parece que ahora con el auge de Youtube como medio de transmisión de imágenes los principales partidos han querido darle un impulso a sus anuncios, convirtiéndolos en un acontecimiento en sí mismos, aunque permanece la desventaja de que la persona que elige un anuncio en Youtube es una persona alineada en un sentido o en el otro.
La actual regulación de los anuncios políticos en la televisión ha permitido que las costosas campañas electorales no lo sean más y que solamente quede la radio y los periódicos para competir por llegar al elector indeciso (si es que los hay entre los que compran un periódico o escuchan una cadena de radio), así como el espacio que te concedan los informativos de la televisión.
Hay que ser consciente que no poder introducir publicidad electoral en la televisión es una restricción bastante importante a la libertad de información, pero se consigue que la de financiación y de los “donantes” no sea tan escabroso como en el otro paradigma.







“Hay que ser consciente que no poder introducir publicidad electoral en la televisión es una restricción bastante importante a la libertad de información”
Personalmente me gusta bastante mas el modelo americano. Si alguien decide apoyar el candidato lo apoya con dinero, su dinero.
En España, no obstante, (aunque también existe la posibilidad americana), los partidos políticos ya reciben fondos quitados por la coacción (ausencia de libertad; los impuestos).
Existe pues una clara diferencia, la libertad de apoyar la voz que se quiere oir (libertad de información).
Pudieras argumentar que solamente los que caen bien a la población o los multimillonarios pueden costearse las campañas. Pero el elector tiene la posibilidad o no de comprar el mensaje.
Aquí en España, debemos tragar la propaganda de ciertos partidos que ni por asomo tienen apoyo social real.
Ciertamente la ley electoral en España es penosa, especialmente en la asignación de representantes según el número de votos.
Un saludo,
Inexacto. En los EEUU existe la financiación pública de las campañas. Si un candidato, con posibilidades, acepta la financiación público el Estado le da 80 millones de dólares, aunque su partido puede recaudar más por su cuenta. McCain aceptó la financiación pública, mientras que Obama no.
Apuntas a la perfección a las principales características del sistema. Aunque en la última parte, casi que no sé que prefiero, sí que existan donaciones millonarias públicas como en USA o que sean también millonarias, fuera de la ley y ocultas como muchas veces ocurre aquí…