El celebérrimo San Valentín, el santo que dicen que se inventó El Corte Inglés, parece estar enterrado en la iglesia de los carmelitas de Dublín. La iglesia es tan grande como escaso el gusto de sus decoradores (abuso del pastel y de las imágenes fabricadas en serie).
En la parte derecha del crucero está el altar donde se encuentra el féretro de tan romántico santo, en una urna a los pies. Sobre el altar hay un libro en blanco donde las miles de parejas que se acercan dejan sus frases que, como os podéis suponer, están llenas del mejor de los sentimientos.
La imagen del santo, como podéis ver, se puede intercambiar con otros muchos, pero no me dejó de llamar la atención la casulla al estilo ikurriña que vestía. A la salida los carmelitas permiten llevarse una cantidad ingente de agua bendita, pero eso creo que pertenece a la devoción a otro de sus santos.








pues en Santa María in Cosmedi (donde está la Boca de la veritá) en febrero sacan un craneo que dicen es de San Valentín, yo tengo fotos, cuando quieras te las mando (te mearás de risa)
Esa iglesia es la más fea que he visto nunca. También le hice unas fotos a ese bidón!
No se lo que has hecho, pero ya se te lee bien desde google reader, muchas gracias.