
Las Elecciones Autonómicas en Ceuta del año 1999 supieron un terremoto tal que sus consecuencias se siguen viviendo actualmente. Es posible que con otro sistema de asignación, el resultado hubiera sido diferente y las consecuencias políticas también.
El sistema que emplearemos en la simulación es el que se utiliza en Israel para las elecciones legislativas. Este sistema es considerado como el más proporcional de los existentes.
El número de total de votos se divide entre el número de escaños de nuestro Asamblea (25) y se obtiene un cociente. Con los números enteros del cociente se hace la primera asignación de escaños. Para asignar los restantes se buscan los mayores restos hasta el número total de escaños. La barrera electoral se reduce al 2% de los votos emitidos.
Comencemos con ver lo que hubiera pasado si este sistema se hubiera aplicado en 1999, cuando el GIL ganó las elecciones, sin que nadie lo votase (misterios insondables de la política).

1) Uno de los efectos de nuestro sistema electoral es potenciar los resultados de quien haya conseguido más votos. Así teniendo el 38.15% de los votos, el GIL obtuvo el 48% de los escaños. Con un sistema “israelí” su mayoría se hubiera quedado no a uno, sino a tres escaños de la mayoría absoluta.
2) Otra de las consecuencias es que tres partidos más hubieran ingresado en la Asamblea de Ceuta (PSPC, IU y Ceuta Unida), abriendo más ángulos en un hipotético gobierno anti-GIL, aunque también estableciendo más posibilidades. Para llegar a los trece diputados de la mayoría absoluta hubiesen sido necesaria al menos la participación de cuatro partidos.
3) El hecho de estar a tres diputados para conseguir presentar una moción de censura y ganarla, hubiera dificultado sumamente, casi hasta lo imposible, desarrollar con éxito la necesaria captación de tránsfugas, ya que el GIL hubiera necesitado sólo a una sola persona, sino a tres.
4) La mayor dificultad para hacerse con el gobierno de la Ciudad hubiera garantizado que la Presidencia de Jesús Fortes llegara pacíficamente a las elecciones de 2003, y sin peligros, tras el desmantelamiento judicial del GIL.
5) Juan Vivas, que actualmente es el mayor capital política del PP de Ceuta, nunca hubiera llegado a Presidente y el gobierno del PP no hubiera podido desarrollar la política que le llevó al clamoroso éxito de 2003, ya que la necesidad de pactar con los otros partidos le hubiera restado ventajas y méritos.
6) La UDCE hubiera nacido de igual modo, ya que la participación en el gobierno con el PP es lo que le costó al PSDC su decadencia electoral hasta su desaparición en 2007.
7) PSPC y Ceuta Unida estarían en la Asamblea y es posible que gracias a esto y a su hipotética participación en el gobierno, hoy día estuviesen representados aún en la Asamblea. El hecho de que IU estuviese también en la Asamblea quizá le hubiera dado algo de “vida” y no sería unas meras siglas con un diputado regalado en la política ceutí.
[Esta entrada fue publicada anteriormente en mi otro blog, "Asimetrías Urbanas"]







La simulación es muy interesante, pero me queda la duda de cómo es posible -sin insultar al electorado, cosa que yo no suelo hacer- que en 1999 el GIL obtuviese el 38% de los votos y el PSOE sólo el 7%. Si no me equivoco, en enero de 1999 Jesús Gil y Gil había pasado unos días en la cárcel de Alhaurín de la Torre, porque fue a finales de dicho año cuando fue intervenido judicialmente el Club Atlético de Madrid, lo cual indica que los ceutíes votaron mayoritariamente al partido que dirigía quien ya había pasado por prisión, o precisamente por ello…
Por lo que he leído en tu blog, el GIL se apoyó después en una tránsfuga para arrebatar el Gobierno de la Ciudad Autónoma y tras la dimisión de nuestro SG se censuró a dicho GIL para darle el mando al PP, que desde 2003 se hizo tan fuerte como es hoy. Así, entiendo que aquellos votantes del GIL en 1999 se pasaron al PP, lo cual indica que anteriormente habían recorrido el camino inverso.
Porque la cuestión es: ¿quién votaba al GIL?