
Ya os he ido informando del procedimiento que me llevó a estar ayer un porrón de horas en una mesa electoral. Estas entradas (I y II) se han convertido en una especie de foro de todo el que le había tocado, por lo que en esta semana querría reflexionar sobre alguna de las cosas que allí se dijeron.
Hoy quiero compartir con vosotros mi experiencia. No era la primera vez que estaba en un colegio electoral, aunque sí es la primera que fui como miembro de la mesa, porque en otras ocasiones lo hice como interventor o apoderado del PSOE.
Como siempre que se me ocurren demasiadas cosas, intentaré sintetizar por medio de algunos párrafos numerados:
1) El despilfarro de papel es tremendo. En una época como la actual no comprendo tantas actas autocopiativas que hay que rellenar a mano sin error ni enmienda. Es el momento de que haya un ordenador y una impresora donde se introduzcan los datos y se firmen. Los millones de papeletas tiradas no merecen ni comentario.
2) Creo que lo más importante en una mesa es hacer las cosas bien desde un inicio y que todos nos sintamos bien, ya que vamos a pasar un montón de horas juntos. El objetivo se cumplió y todo transcurrió con la debida normalidad y tranquilidad. Por paradójico que pueda parecer no me gusta hablar de política en una mesa electoral.
3) Además de la dieta, no estaría mal que la Administración diese al menos agua a los miembros de la mesa. La verdad es que los partidos, que mandan comida y bebida a sus representantes, se portan bien, pero la imparcialidad hay que expresarla incluso en esas situaciones y unas botellas de agua no hunden el presupuesto público.
4) Me encantó el comentario de un ciudadano italiano que después de votar nos comentó que en España votar es fácil que en Italia, ya que no hay que marchar “sábanas”, sino coger tu papeleta y meterla en un sobre (eso es porque no ha tenido la feliz experiencia con la papeleta del Senado).
5) Terminé cansado y hasta agotado mentalmente. De todas formas sigo convencido de que esta obligación es necesaria y una garantía de la limpieza para nuestros procesos electorales.







Por paradójico que pueda parecer no me gusta hablar de política en una mesa electoral
Hombre… es que en teoría no se puede, no?
No se puede hacer campaña. Y de hablar de política a hacer campaña hay muy poco, la verdad.
Estoy contigo en lo del papel despilfarrado, es algo que clama al cielo. Sin contar el papel (malgastado?) en la campña electoral por los partidos. Creo recordar que en las pasadas generales hubo varias pruebas piloto para votar por la triple w, con el dni electronico ya en marcha, solo es cuestión de tiempo
A ver si me sabes contestar una duda, porque como apoderado tuve un pequeño ‘incidente’ con un presidente de Mesa que no me dejaba poner las papeletas de mi partido cerca de las del PP y PSOE.
¿Qué orden siguen las papeletas? ¿Es discreción del presidente de mesa?
Si nos vamos a la ley, las papeletas deberían estar dentro de las cabinas y solo las que no quepan, deberian quedar en una mesa accesoria. Todos sabemos, sin embargo, que eso no es lo que suele pasar…
El presidente decide cómo se ponen las papeletas. La ley, hasta donde yo sé, no dice nada.
Firmo tus comentarios, yo ayer estuve de interventor por el PSOE en una mesa en Cádiz, mi pregunta es cómo a estas alturas de las tecnologías no se vota con el DNI electrónico en mesas habilitadas al respecto.
Lamentablemente la cuestión digital crea todavía muchas sombras sobre su fiabilidad, la posible manipulación, los fallos informáticos, etc. Seguramente se podría programar un sistema fiable pero siempre estará en manos del “Técnico” de turno, a merced de los hackers… hoy por hoy no hay nada más fiable que el papel que introduces en la urna y se recuenta a mano por todos los componentes de la mesa. Pero es de esperar que a medio plazo termine por implantarse el sistema electrónico, es ley de vida.
Pero a ver quien es el listo que impugna una votación, o una papeleta, tras el recuento binario. ¿Quien le llevará la contraria a un “0″ un “1″?