
Hoy en “La Vanguardia” hablaban de la situación límite que parece que se está viviendo en Eusko Alkartasuna (EA) después de los pésimos resultados electorales que tuvieron después de las Elecciones Vascas.
En éstas elecciones siete formaciones obtuvieron representación parlamentaria, un número realmente alto si lo comparamos con la mayor parte de las cámaras autonómicas. En el actual ciclo político la tendencia va a ser de concentración y allí es donde Eusko Alkartasuna va teniendo poco que ofrecer, ya que ser algo así como el “ala izquierda” del PNV sabe a poco cuando tienes a un partido nacionalista de izquierda, Aralar, y a un partido nacionalista y fuerte de derecha, el PNV. Algo similar a lo están viviendo en Ezker Batua.
Los más probable es que, a medio plazo, en la Parlamento Vasco solamente haya cuatro formaciones: una nacionalista de derecha (PNV), una nacionalista de izquierda (Aralar), una autonomista de derecha (PP) y, finalmente el partido autonomista de izquierda actualmente gobernante (PSE-PSOE).
La decisión que tienen que tomar en el próximo Congreso de EA, como indican en “La Vanguardia”, es a qué sector se acercan: a su matriz del PNV o a Aralar. Es posible que cierta militancia se haya incorporado a este partido desde los partidos ilegalizados, porque a pesar de su pobre resultado en las últimas autonómicas EA posee “marca”, legalidad actualmente irrefutable y una presencia nada desdeñable en ayuntamientos (255 concejales) y en las diputaciones forales. EA puede estar convirtiéndose en una franquicia de lo más apetecible.







Los movimientos en el sector nacionalista van a ser muchos y profundos, este es el primero de tantos que están por llegar.