
La compra, por parte de Chile, de unos aviones F-16 de segunda mano que tenían los Países Bajos, ha desatado la histeria política en Perú. Ha habido llamadas al rearme del país, ante la modernización de las Fuerzas Armadas de Chile, país que parece percibido como una amenaza militar para Perú.
Un español, como soy yo, tiende naturalmente a destacar lo que de común tienen los países latinoamericanos, una tendencia que tiende a hacer unas generalizaciones que desprecia las diferencias entre estos países, muchas de ellas apreciables con un mapa escolar.
Que esto sea así y deba ser reconocido, no quiere decir que no estén justificadas ciertas extrañezas. Me extraña que estos países tengan un nacionalismo tan furibundo, sin duda construido sobre el miedo u odio al otro, pero sin mucha afirmación de lo propio, desde el momento y hora en que sus independencias fueron lideradas por élites criollas bastante homogéneas entre sí.
La pacificación de conflictos armados internos y el hecho de carece de pocos vecinos y de encontrarse donde se encuentran, haría de estos países un terreno idóneo para la reducción del gasto militar, y más cuando las circunstancias sociales de muchos de ellos invitan por sí solas a destinar las compras de armamento en el extranjero a otros fines.
Sé que esto ataca un atavismo fundacional: los vecinos como amenaza. Sé que esto atacaría no a un poder fáctico de esos países, sino a un poder real que se ha acostumbrado a dar golpes de Estado y a cometer atrocidades, por lo que parece sensato mantenerlos entretenidos con juguetitos renovados periódicamente.
Sé que las limitaciones son muchas, pero un sensato sistema de seguridad colectiva permitiría ahorrar muchos costes militares a estos países y destinar los recursos a hacer escuelas, carreteras, centros de salud y esas cosas que sirven para vivir algo mejor. Algo sensato, moderado, pero quizá por ello mismo sea merecedor de ser calificado de utópico.







HAcia finales del siglo XIX tuvo lugar la llamada guerra del Pacífico entre Perú y Bolivia por un lado contra Chile por el otro en la que Chilé vapuleó militarmente a los otros dios paises. Como resultado, Chilé se anexionó unas cantidades mínimas de territorio peruano y boliviano (privando a este último país de sus territorios costeros y, por lo tanto, de salida al mar).
Tengo la impresión de que la “histeria” peruana viene en gran parte a cuento de esto, a que hay alguna gente que no olvida o a la que no le dejan olvidar (nuestro “Gibraltar español” iba por ahí también, a que la gente no pensara en ciertas cosas que es malo). Además, Bolivia hoy en día sigue reclamando y vindicando “su” salida al mar, más de 120 años después, no me extrañaría que aquí hubiera también ciertas antiguas reivindicaciones territoriales peruanas.
Un enlace sobre la guerra:
http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_del_Pac%C3%ADfico
He visto con interés su blog y me parece bastante bueno en líneas generales. Sin embargo su comentario sobre las adquisiciones militares chilenas y lo que llama usted nacionalismo y hasta califica de “histeria” peruana resultan observaciones demasiado ligeras y evidencian una desinformación total. Con todo respeto permítame sugerirle que estudie usted la realidad antes de precipitarse a comentarios insulsos.